Milans del Bosch dice que hubo cuatro: Armada las niega. 
 Milans del Bosch y Armada se contradicen sobre conversaciones     
 
 ABC.    20/02/1982.  Página: 8-10. Páginas: 3. Párrafos: 43. 

NACIONAL

SÁBADO 20-2-82

El juicio del 23-F Miláns del Bosch dice que hubo cuatro; Armada las niega

Miláns del Bosch y Armada se contradicen sobre conversaciones mutuas antes del

23-F.

Las declaraciones segunda y tercera realizadas por el teniente general Miláns

del Bosch durante la instrucción del sumario, las tres realizadas por el general

Armada y los folios de la diligencia de careo entre ambos generales fueron

leídas posteriormente en la segunda parte de la sesión de la mañana.

En estas manifestaciones Miláns del Bosch habla de haber aceptado las

sugerencias de Armada porque creía que le transmitía órdenes de una autoridad

superior. En un momento del careo entre ambos, Miláns del Bosch acusó a Armada

de flaca memoria y señaló que si lo que trataba era de encubrir a los Reyes, que

lo confesara, a lo que el general Armada contestó que no trataba de encubrir ni

al Rey ni a nadie.

En sus declaraciones, el general Armada niega haber tomado parte en reuniones

preparatorias de la operación y explica que planteó, siempre a título personal,

una solución constitucional a la situación, aunque matizaría que la solución

tendrían que darla los diputados. «Yo me proponía hablar a los diputados y que

éstos ofreciesen alguna forma para que Tejero se marchara y los dejara en

libertad...» En el relato de la diligencia del careo, que es una serie de

afirmaciones y desmentidos entre uno y otro procesado —con cuya lectura finalizó

la sesión de la mañana—, el instructor puso en acta que notaba mayor firmeza en

el teniente general Miláns del Bosch, «que aparece evidente ante el otro

careado».

A las doce y diez de la mañana se reanudó la sesión de la vista, que se había

interrumpido durante quince minutos para conceder un breve descanso. Al

reiniciarse la sesión, 22 de los 33 procesados que estaban en la sala durante la

primera parte del juicio se encontraban ausentes, pero se reincorporaron poco

tiempo después. Entre los ausentes figuraban los tres principales procesados,

teniente general Miláns del Bosch, general Armada y teniente coronel Tejero.

Se reanudó la sesión con la lectura de las siguientes declaraciones en el

sumario del teniente general Miláns del Bosch, solicitada por el fiscal, y que

hace referencia al primer bando emitido por el capitán general de la III Región

Militar la tarde del 23 de febrero de 1981, tras el asalto del Congreso por el

teniente coronel Tejero, en el que militarizó los servicios públicos de interés

civil, prohibió las huelgas y «lock-outs», prohibió las actividades de los

partidos políticos, estableció el toque de queda y asumió los poderes judicial y

administrativo. A continuación se leyó también el segundo manifiesto del

teniente general Miláns del Bosch por el que dejaba sin efecto el bando anterior

y ordenaba la retirada de las tropas.

LA CONVERSACIÓN CON ARMADA, SEGÚN MILÁNS

En las declaraciones del teniente general Miláns del Bosch, leídas por el

relator, se contienen las siguientes manifestaciones:

— Tuyo conocimiento de la entrevista entre Tejero, Más Oliver y García Garres,

y, por otro lado, el general Armada le había contado sus conversaciones con el

Rey en Viella. Según .la declaración de Miláns del Bosch, en estas

conversaciones el Rey le había dicho a Armada que era partidario de un nuevo

Gobierno, formado por personas civiles, porque estaba harto de Suárez, mientras

que la Reina era partidaria, al parecer, j_ .._ r*~h-.~m* ,io mMitoroo PI Rf,v

también habría dicho a Armada —según el relato de Miláns del Bosch— que había

que reconducir la situación política general.

— En la declaración, Miláns del Bosch se negó a contestar una pregunta sobre

quién estuvo en la reunión del 18 de enero en Madrid (en casa del teniente

coronel Más Oliver), porque afirmó que él no miente nunca y no quería implicar a

nadie en este hecho. Miláns del Bosch afirmó que Armada le había dicho al

coronel Ibáñez Inglés que el Rey afirmó que Calvo-Sotelo iba a ser el presidente

del Gobierno, Oliart el ministro de Defensa y la Junta de Jefes de Estado Mayor

iba a ser sustituida por hombres afectos al Rey, lo que daría lugar a que Armada

fuera segundo jefe del Estado Mayor del Ejército y ello conduciría a que se

hicieran las operaciones pertinentes para solucionar la situación.

PARAR A TEJERO

— Miláns del Bosch, antes del asalto del Congreso, dijo a Armada que había que

parar a Tejero —según la declaración de Miláns del Bosch, que fue leída en el

juicio— y Armada le respondió que ya no podía pararlo, y había que llevar a cabo

el plan previsto, refiriéndose al asalto al Congreso. En la declaración, Miláns

del Bosch señaló que Cortina era e! intermediario entre el general Armada y el

teniente coronel Tejero. Referente a otras conversaciones, Miláns del Bosch dijo

que nc sabía cómo iba a actuar el general Juste ai mando de la División

Acorazada, pero suponía que iba a hacer lo mismo que los demá; jefes militares,

es decir, ver cómo se desarro liaban los hechos sin entorpecer la posibk acción

militar.

— En la declaración, Miláns del Bosch nc tenía ni idea de la supuesta

existencia de una

SÁBADO 20-2-82

NACIONAL

El juicio del 23-F

Miláns del Bosch afirma que pensaba que Armada le transmitía órdenes superiores

maleta con documentos que el capitán Gil Sánchez Valiente había enviado a

Londres.

DECLARACIONES DE ARMADA EN EL SUMARIO

También, a petición del fiscal, y tras la lectura de las declaraciones del

teniente general Miláns del. Bosch, procedió a la lectura de las declaraciones

del general Armada hechas durante la instrucción del sumario, y que en esencia

dicen lo siguiente:

El día 23 de febrero me llamó el teniente general Gabeiras para despachar con

él. A las dieciocho veinte entró un ayudante y avisó que se habían producido

tiros en el Congreso de los Diputados. El general Gabie-ras, en mi presencia,

habló con el general Alfaro y con la Zarzuela. A las diecinueve horas llamaron

de la Zarzuela preguntando al general Gabeiras si estoy con él, y digo que si

quieren que me pongo. Tomé el teléfono y me preguntan si me he movido del

Cuartel General, a lo que respondí negativamente, y si he autorizado a dar mi

nombre para algo, lo que desautorizo rotundamente. Me dicen que siga con el

teniente general Gabeiras.

— Gabeiras me ordena que ponga en marcha la «Alerta 2» de la «operación Diana».

A las diecinueve treinta llamó Juste de la División Acorazada y dice que sus

subordinados invocan mí nombre, lo que yo desautorizo y digo que lo transmita a

sus subordinados. A las diecinueve cuarenta y cinco llamó el general Aramburu,

director general de la Guardia Civil, y me pide que vaya al Congreso, pues a él

no le hacen caso. Pido permiso a Gabeiras y me dice que espere. Marchó Gabeiras

a la JUJEM y me quedé en el despacho con varios generales.

HACER UNA PROPOSICIÓN A TEJERO

— Sobre las veintitrés horas regresó Gabeiras y me pidió que le acompañe al

Congreso. Llamó al general Aramburu y también pidió que yo fuera al Congreso, y

dijo que no se emplee la fuerza para entrar en el mismo. Vista la situación

planteo el ir al Congreso y hacer alguna proposición a Tejero, arriesgada pero

siempre constitucional. Gabeiras consulta con la Zarzuela y con el presidente de

la JUJEM.

— A las veintitrés quince —según la declaración leída de Armada— me dicen que

hable con la Zarzuela y así lo hago en presencia de Gabeiras y de algunos

generales. Me dicen que haga la propuesta a título personal y que trate de

resolver la situación de los rehenes; puedo ofrecer un avión a Tejero y sus

oficiales. Salgo luego para el hotel Palace y hablé con las autoridades

(gobernador civil, Aramburu y Santamaría).

HABLA CON TEJERO

— A las veintitrés cincuenta entro en el Congreso y le propongo a Tejero una

solución constitucional y que él y sus oficiales pueden marchar al extranjero.

Hablamos por teléfono con el teniente general Miláns del Bosch, que trató de

convercer a Tejero. No consigo mis propósitos, pero sí tengo casi la certeza de

que no habrá víctimas. Tejero rechazó el avión y salí del Congreso hacia el

hotel Palace, donde hablé con los generales Aramburu y Santamaría. Hablamos de

la posible forma de entrar en el Congreso llegando a la conclusión de que no se

puede hacer nada sin grave riesgo.

— Hablé con el teniente general Gabeiras y le di cuenta de mis actuaciones. Me

autorizó a ir a hablar con Laína (presidió el Gobierno de subsecretarios que se

formó) y me acompañó el gobernador, Mariano Nicolás. Llegamos al Ministerio del

Interior a la una cuarenta y cinco y hablamos con Laína en presencia de Sánchez

Harguindey y luego de Robles Piquer.

La conversación es distendida. Mi idea es que no meta a los GEO en el Congreso,

así como le digo que no admito lecciones de nadie de monarquismo y cariño al

Rey. Le cuento mi conversación con Tejero. Me marché al Cuartel General, me

presenté a Gabeiras y me paso la noche cumpliendo las órdenes que me dan y

hablando con distintas autoridades.

— También se refiere en dicha declaración a otras gestiones que realizó durante

esa noche y madrugada siguiente para ofrecer, de manera personal, una solución

constitucional, sin tratar de engañar a Tejero, quien se mostró partidario de

una Junta técnica, prescindiendo del Parlamento y se mostraba interesado por los

problemas del terrorismo y las autonomías, a lo que Armada contestó que era el

Parlamento quien tenía la decisión y que seguirían los partidos políticos.

— Al ser preguntado si Tejero le había llamado chapucero, el general Armada

dijo que no, que tampoco le recriminó y que no se lo habría consentido.

— Negó que el general Gabeiras desmintiera nada en presencia de los generales

que estaban en su despacho e insistió en que, al hablar con la Zarzuela, se le

prohibió hacer propuesta alguna en nombre de nadie, siendo personal todo lo que

él pudiera hacer y sin Tejero se marchara y los dejara en libertad; a eso le

llamaba yo constitucional, pero que los diputados fueran los que la ofreciesen».

También en esta declaración de Armada que fue leída en la sesión figuran las

siguientes afirmaciones del general hoy procesado:

— Al presentar la fórmula para solucionar el asalto no proponía un Gobierno con

él de presidente, sino que eso tendría que ser la voluntad de los diputados que

serían quienes decidieran la fórmula.

—No contravenía órdenes dadas puesto que la propuesta para solucionar el

problema la hacía a título personal. Creía necesario resolver la situación de

emergencia porque en aquella situación la Constitución estaba vulnerada y había

que restablecer la normalidad.

— Esta solución no la iba a proponer, sino que sería la que propusieran los

diputados. Los partidos políticos continuarían, las Cortes no se iban a

disolver, se orientarían de forma más racional las autonomías y se daría mayor

importancia y severidad al tema del terrorismo, pero serían las Cortes las que

dijeran la última palabra.

— Ha negado que dijera —como le atribuye Miláns del Bosch>— que no se podía

parar a Tejero.

LA COMIDA CON LOS SOCIALISTAS

Respecto a la comida que Armada mantuvo con los socialistas Múgica, Raventós y

Ciurana en Lérida, cuando era gobernador militar de la plaza, en la declaración

leída ayer, Armada dijo que en ningún momento se habló de una solución de

recambio del Gobierno, sino que se habló en general de la situación política de

España.

El relator leyó seguidamente, también a solicitud del ministerio fiscal, la

tercera declaración del general Armada, realizada el 8 de mayo de 1981. En ella

se ratifica en sus dosArmada asegura que se proponía hablar a los diputados para

que éstos ofrecieran alguna solución que recuerde haber hecho alguna propuesta

en la que él figurase como presidente del Gobierno.

— A las ocho, Armada —según la declaración leída en el juicio— fue a su casa a

asearse y volvió a las ocho y media al Cuartel General. A las diez horas avisan

que vaya al Congreso, que Tejero y Pardo quieren hablar con Armada. Tras pedir

permiso a Gabeiras, que se lo da, habló con Tejero sobre las condiciones para su

rendición. Habló con Gabeiras que le remite para que hable con el presidente de

la JUJEM, teniente general Alfaro, para que autorice a Armada a aceptar las

condiciones de rendición. A los diez minutos dice que conforme y una vez

aceptadas las condiciones, comenzó la evacuación del Congreso.

— Continúa diciendo el general Armada, en su primera declaración, que el santo

y seña «Duque de Ahumada» cree que se lo dijeron por teléfono desde Valencia,

aunque no está seguro de quién fue la persona que se lo dijo.

QUE LOS DIPUTADOS DIERAN UNA SOLUCIÓN

En la segunda declaración leída en el juicio, a primera hora de la tarde,

preguntado sobre la «propuesta arriesgada, pero siempre constitucional», de la

que habló Armada para solucionar la situación, el general contestó: «Yo me

proponía hablar a los diputados y que éstos ofreciesen alguna forma para que

anteriores declaraciones, del 10 de marzo de 1981 y la indagatoria,

inmediatamente posterior a su procesamiento.

En su tercera declaración, al ser preguntado por la comida que celebró en Lérida

con el alcalde de dicha ciudad el diputado socialista Enrique Múgica y el

dirigente de los socialistas catalanes, Joan Reventós, el general Armada negó

que se formularan propuestas de índole política, y que ya en otras ocasiones

había comido con Leopoldo Calvo-Sotelo, Rodolfo Martín Villa, Tarradellas, Jordi

Pujol y los capitanes generales de distintas Regiones militares, sin que, en

ningún caso, se hubieran realizado propuestas políticas ni de soluciones de

recambio de Gobierno.

Asimismo, en esta declaración se indica que cuando se le citó al general Armada

la frase «el elefante ha venido» (al parecer, ésta era la consigna para que

algunos diputados mostraran su acuerdo con la solución de un Gobierno presidido

por él), le produjo risa.

Respecto a la celebración de una reunión en Valencia con el teniente general

Miláns del Bosch, el general Armada indicó que acudió a Valencia para resolver

una cuestión relacionada con un piso propiedad de su esposa, y que siempre que

va a Valencia, visita al capitán general, con el que almorzó. Afirmó que se

habló de la situación general, pero no se formularon propuestas políticas.

El general Armada dijo también en la declaración leída ayer que el 16 de febrero

de 1981 cenó en Madrid con el teniente general Pascual Galmes, capitán general

de Ca

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SÁBADO 20-2-82

El juicio del 23-F

Según Armada, Tejero era partidario de una «junta técnica», prescindiendo del

Parlamento

taluña, y con el jefe del Estado Mayor de) Ejército, teniente genera) Gabeiras,

y e! marqués de Mondéjar, en unión de sus respectivas esposas, para abordar

cuestiones relativas al desfile del di a de las Fuerzas Armadas, a celebrar en

Barcelona, pera que tampoco en esta ocasión se realizó ningún tipo de propuesta

política.

Negó que él día 22 de febrero hablara con el teniente general Miláns del Bosch y

con el teniente coronel Tejero, y afirmó que la idea ía te solución da un

Gobierno presidido ;por el fue sugerida desdé Valencia, solución que 59 proponía

para evitar la desunión del Ejércitó.

También negó «toda participación en el golpe» y aseguró que rio asistió a

ninguna reunión clandestina. Nunca hizo proposiciones a nadie para realizar un

golpe militar porque pensaba que en aquellos momentos las soluciones políticas

eran perfectamente viables en España. Y afirmó que nunca pidió audiencia para

acudir al Palacio de la Zarzuela el día 23 de lebrero, como se indicaba en las

declaraciones de otros procesados.

ARMADA Y MILÁNS DEL BOSCH SE CONTRADICEN

A continuación fue leído por el relator el careo entre el teniente general

Miláns del

Miláns del Bosch se negó a contar quiénes estuvieron en una reunión preparatoria

del golpe

Bosch y el general Armada, practicado en la fase de plenario.

En este careo, preguntado el teniente general Miláns del Bosch acerca de su

conocimiento previo de la ocupación del Congreso, declaró que había martíenido

dos conversaciones con el genera! Armada sobre el tema e! día 21 de febrero,

extremo que fue negado tajantemente por éste última.

El teniente general Miláns del Bosch y el general Armada ratificaron, en líneas

generares, en este careo, sus anteriores declaraciones y especialmente en los

aspectos púa hacían referencia a las conversaciones mutuas mantenidas antes del

día 23, car especial mención >de la reunión mantenida en la caite del Pintor

Juan Gris.

De esta forma, mientras el general Armada negó haber mantenido conversación

alguna con el teniente general Miláns del Bosch, este úttimo afirmó que había

hablado con el general Armada en cuatro ocasiones.

LA REUNIÓN DE LA CALLE JUAN GRIS

De igual forma, el general Armada afirmó que no había asistido a la reunión de

la calle Juan Gris, y «[ teniente general Milans del Bosch dijo que había tenido

conocimientó, a través del comandante Cortina, de que el general Armada habia

acudido a dicha reunión, aunque en un principio pensó que se había celebrado en

e! hotel Cuzco.

Con respecto a la conversación entre ambos del día 10 de enero, e! teniente

general Miláns del Bosch afirmó que mantuvo dos reuniones con el general Armada,

al que acusó de tener «flaca memoria», y señaló que si lo que trataba era de

encubrir a los Reyes que lo confesara, a lo que el general Armada contestó que

no trataba de encubrir ni al Rey ni a nadie.

Preguntados por la reunión del general Armada con e! corone) Ibáñez Inglés, -

ambos militares se ratificaron en sus declaraciones anteriores y el general

Armada añadió que no sabía que iba a ser nombrado segundo jefe del Estado Mayor

del Ejército, ya que al ser del Arma de Artillería, ét pensaba que iba a ser

nombrado ¡efe de Artillería.

En relación con la reunión del 21 de íe-brero y con la entrevista con el

comandante Cortina, el general Armada negó la existencia de una reunión con e(

teniente coronel Tejero y el comandante Cortina en el hotel Cuzco.

LLAMADA A LOS CAPITANES GENERALES

Sobre la formación de Gobierno, el teniente general Miláns del Bosch afirmó aue.

tras la

proposición del general Armada, llamó a los capitanes generales, que se

mostraron cíe acuerdo con la solución.

Por el contrario, el genera) Armada dijo que fue el teniente general Miláns del

Bosch el que le llamó para proponerle la denominada «solución Armada» y que esta

solución era para mantener la unidad del Ejército. El genera] Armada negó

también que él hubiera dicho que podía parar al teniente coronel Tejero,

mientras que el teniente general Milans del Bosch afirmo que el general Armada

\e dijo que había que parar al teniente coronel Tejero, Al final del careo, que

fue leído en la sesión de ayer, el instructor puso en el acta que se apreciaba

mayor firmeza en el teniente genera! Miláns del Bosch, «que aparece evidente

ante el otro careado».

Por último, en las declaraciones, el teniente general Mílans del Bosch afirmó

que él no recibfa órdenes de ningún militar de graduación inferior ni de igual

graduación, pero más moderno, y que si aceptó las sugerencias hechas por el

general Armada fue porque pensaba que le transmitia órdenes de una autoridad

superior.

EN este momento de la reciura, a las dos y diez de la tarde, e1 Tribuna! levantó

la sesión, indicando el presidente qus se reanudaría a las cuatro.

 

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