Según declaraciones de generales del Estado Mayor del Ejército. 
 Armada no hizo ninguna llamada que se interpretara como un apoyo a los rebeldes     
 
 ABC.    27/02/1982.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

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NACIONAL

SÁBADO 27-2-82

El juicio del 23-F

Según declaraciones de generales del Estado Mayor del Ejército Armada no hizo

ninguna llamada que se interpretara como un apoyo a los rebeldes.

MADRID.

A tas doce quince del mediodía, tras un descanso, se reanudó la sesión de la

vista oral de la causa 2/81, que habia sido Interrumpida veinte minutos antes,

como es habitual en todas las jornadas. En esta segunda parte de la sesión de la

mañana, el defensor det general Armada, Ramón Hermosilla, solicitó que se diera

lectura a las declaraciones por certificado remitidas por varios de los

generales que estaban destinados en el Estado Mayor del Ejército el 23 de

febrero de 1981.

En estas declaraciones, los oficiales generales relataron la forma en que

vivieron los acontecimientos del 23-F, en la sede del Estado Mayor, y cuál fue,

a su juicio, la actuación del general Armada. Casi todos ellos coincidieron en

sus afirmaciones, que fueron las siguientes:

El general Esquivias Franco indicó que Hegó al Cuartel General del Ejército

pasadas las diez de la noche del 23-F y entró en el despacho del teniente

general Gabeiras sobre las diez quince.

Se encontró allí al general Armada, quien dijo que iba a telefonear al Palacio

de la Zarzuela, momento en que abandonaron el despacho todos los generales menos

Gabeiras. Agregó que luego se enteró que Armada se dirigió al Congreso para

buscar una solución.

Asimismo, afirmó que, a su Juicio, el general Armada siempre colaboró para

tratar de solventar el problema creado en el Congreso de los Diputados, y no

hizo llamada alguna de la que pudiera desprenderse un apoyo a los rebeldes.

Tampoco realizó ningún comentario de aliento a los sublevados y repitió

constantemente que quería resolver el problema suscitado.

Agregó el general Esquivias que, en un momento determinado, Armada pidió un

ejemplar de la Constitución para consultar un artículo que pudiera permitir una

solución constitucional al conflicto creado por el asalto al Congreso.

El general Femando Rodríguez Ventosa, por su parte, manifestó que en la noche

del 23 al 24 de febrero de 1981 vio esporádicamente al general Armada, y

mientras el teniente general Gabeiras estuvo en la sede de la Junta de Jefes de

Estado Mayor, Rodríguez Ventosa permaneció en el despacho de Gabeiras con el

general Armada. Afirmó que durante ese tiempo Armada trabajó en el

restablecimiento de la situación, a las órdenes de la superioridad, y que prueba

de ello es La preocupación de todos los generales era que los diputados no

sufrieran dañoque firmó los telegramas por los cuales se comunicaban a las

distintas unidades del Ejército la orden de poner en marcha la alerta adoptada

por el presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor.

Armada ordenó también a la unidad del Regimiento Villaviciosa, que se encontraba

en Televisión, que volviera inmediatamente a su acuartelamiento.

Añadió el general Rodríguez Ventosa en su declaración leída que Armada no hizo

ninguna llamada que pudiera interpretarse como de apoyo a los rebeldes, mientras

él estuvo presente. Manifestó, asimismo, que en la conversación telefónica en el

curso de la cual Armada dijo que la solución que, al parecer, le proponían,

resultaba un disparate, Armada dijo a los generales que se encontraban con él

que había estado hablando con Miláns del Bosch y les expuso la idea que le había

propuesto de formar un Gobierno de concentración bajo su presidencia.

El general Rodríguez Ventosa añadió que cuando llegó el general Gabeiras y, tras

sendas llamadas de Armada a la Zarzuela y a la JUJEM, le dijo al teniente

general jefe del Estado Mayor del Ejército que si llevaba a cabo la propuesta

que le había hecho Miláns del Bosch quería que fuera sin vulnerar en ningún

momento la Constitución.

IMPEDIR QUE EL EJERCITO SE DIVIDIERA

Fue leída seguidamente la declaración del general Luis Sáenz Larrupe, quien dijo

que el general Armada, durante la noche del 23 al 24 de febrero, tuvo la

preocupación de solucionar el problema suscitado en el Congreso, según manifestó

reiteradamente en aquel momento el propio general Armada. También cuarta t»ue la

solución hicierra el menor dañoposible a la nación, y no produjera ningún tipo

de derramamiento de sangre.

Afirmó que Armada no dijo que el Ejército estuviera dividido, sino que había que

hacer todo lo posible para que el Ejército no se dividiera. Indicó que en el

ánimo de todos los oficiales generales que se encontraban aquella noche en el

despacho del teniente general Gabeiras (¡efe del Estado Mayor del Ejército)

estaba el que no se hiciera ningún daño a los diputados.

Aseguró Sáenz Larrupe que ef general Armada dijo aquella noche que ser él quien

presidiera el Gobierno le parecía una barbaridad, y que no lo quería ni estaba

preparado para ello, pero si no había más remedio estaba dispuesto incluso a

renunciar a su carrera militar, con tal de que el asalto del Congreso se

solventara satisfactoriamente.

A continuación se leyó una nueva declaración del general Fernando Rodríguez

Ventosa, que también estuvo la noche del 23 al 24 de febrero con el general

Armada en el Cuartel General del Ejército. Manifestó en la declaración que nunca

oyó decir al. general Armada que las Regiones II, IV y Vil apoyaran a Miláns del

Bosch. La tarde del día 24, una vez liberados los diputados y Gobierno retenidos

en el Congreso, Rodríguez Ventosa afirmó en su declaración que Armada se

congratuló de que todo hubiera concluido sin derramamientos de sangre, tal y

como todos deseaban.

APAGÓN EN LA SALA

A la una y media de la tarde se produjo un apagón en la sala donde se celebra la

vista oral por los sucesos del 23 de febrero, si bien el recinto no quedó sin

luz, debido a la que entraba por las ventanas. Tras un minuto deinterrupción,

continuó el juicio con normalidad. Cinco minutos más tarde volvió la luz.

Siguieron las lecturas, por parte del relator, y siempre a petición del letrado

defensor del general Armada, de declaraciones de personas que estuvieron con el

procesado. Así, el general José Bonald Sánchez, en su declaración leída, afirmó

que cuando el teniente general Gabeiras regresó la noche de los sucesos, de la

reunión mantenida con la Junta de jefes de Estado Mayor, Armada reiteró a

Gabeiras la propuesta para ir al Congreso de los Diputados y ofrecer una

solución basada en un Gobierno de concentración

. El teniente general Gabeiras dijo que había que buscar otra solución, y tras

unos momentos de reflexión, dijo que iba a ir él mismo, y pidió al propio Armada

que le acompañara para tratar de disuadir a los asaltantes.

A las dos menos cinco de la tarde, el presidente del Consejo Supremo de Justicia

Militar levantó la sesión hasta las cuatro de la tarde. El primero de los

procesados en salir de la sala de vistas fue el teniente general Miláns del

Bosch, y tras él lo hicieron todos los demás encausados.

El capitán de navio Camilo Menéndez, procesado en esta causa, se acercó al

lugar en que estaban los periodistas y dirigiéndose concretamente a Miguel Ángel

Aguilar le dijo en tono distendido que como siguiera haciendo comentarios sobre

su mujer iban a terminar con su matrimonio. Al parecer se refería el citado

capitán de navio a que en un periódico se publicó una fotografía diciendo que

era la esposa del citado militar, cuando en realidad no se trataba de ella, y

otra fotografía en la que se decía que Ja señora iba acompañada de un hijo suyo

cuando en realidad tampoco Io era

 

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