Autor: Álvarez Álvarez, Carlos Luis (CÁNDIDO) (ARTURO). 
   Aspectos clínicos     
 
 ABC.    27/02/1981.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

OPINIÓN

ABC/3

De ayer a hoy

Aspectos clínicos

La intentona de! ¡unes tuvo muy poco que ver con el siglo XIX. En el siglo XIX

las intentonas, los pronunciamientos, solían tener un signo liberal. Los

militares y los ilustrados querían llevar al pueblo a la libertad, aunque fuera

arrastrándolo. Por lo visto tenía que ser así porque el pueblo no quería ir.

Contrariaente, quienes se han pronunciado ahora trataban de arrastrarnos hacia

algo muy distinto. Sin duda alguna, el que nos lleven arrastrando a cualquier

sitio es muy duro, pero aun en eso hay diferencias. Esta pun-tualización va

dedicada a un congresista que insinuó una generalización poco exacta. Pero es

natural. Ese congresista, y sus compañeros también, estaban todavía bajo los

efectos del shockvemocional de la irrupción armada en e! hemiciclo y del

prolongado secuestro por mano militar.

El propio Felipe González habló casi todo el tiempo con las manos extendidas

sobre el atril, «como si» las tuviera sobre et respaldo del escaño frontero. En

función de esos síntomas, que fueron muchos, entre ellos una acumulación

excesiva de lapsus freudianos, podemos decir que los congresistas se encontraban

momentáneamente enfermos. Y por eso creo que la sesión del miércoles es

clínicamente impugnable.

. La oración de Calvo-Sotelo, que fue más bien una jaculatoria, de ningún modo

recogió la emoción del gran ser colectivo, del «noso? tros». Su vocación

monosilábica alcanzó un grado extremo de molicie, injustificada en todos los

sentidos excepto en el sentido psiquiátrico.

Viéndole además cómo rechazaba de oficio la propuesta socialista de coalición,

reanudando anormalmente la normalidad, lo más lógico es pensar que estuviera

alucinado. Era «como si» no se diera cuenta de lo que había ocurrido. Porque lo

normal, dada la situación, hubiera sido cambiar de normalidad: Nadie, en su

recto juicio, piensa que UCD, sin colaboraciones realmente compro-~ metidas, va

a poder salvarnos.

También prosperó el miércoles en la Cámara, con muy pocas opiniones en

contrario, ta peregrina idea de que la democracia salía reforzada del lance

sedicioso. ¿A quién puede escapársele, a no ser a personas en una pura situación

de «shock», que la democracia ha salido gravemente debilitada del lance,

malherida?

Había en el hemiciclo una tendencia a borrar y a olvidar, una como

artificialización del reino de la realidad. La intención inconsciente de

restringirlo. Era un Parlamento quebrantado al máximo, y asumió su deber, que

pudo haber sido demorado unas horas más, en un estado psíquico precario. Esto

explica ese abismo abierto entre lo que la sociedad reclamaba de él luego del

golpe frustrado y lo que le dio.

Pero si la versión clínica de tanta irregularidad no es la acertada, entonces

verdaderamente estamos perdidos.—CANDIDO.

Planetario

 

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