Tras presidir una reunión de la Junta de Defensa Nacional. 
 El rey Juan Carlos analizó la situación con los líderes de los partidos mayoritarios     
 
 El País.    25/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

El golpe de Estado

Tras presidir una reunión de la Junta de Defensa Nacional

El rey Juan Carlos analizó la situación con los líderes de los partidos

mayoritarios

1,1 Rey recibió ayer en el palacio de la Zarzuela a los líderes de los

principales grupos parlamentarios para analizar las consecuencias del frustrado

golpe de Estado. Inmediatamente antes, don Juan Carlos había presidido una

reunión de la Junta de Defensa Nacional, en la que, sin duda también, fueron

analizados los acontecimientos provocados por la ocupación del Congreso de los

Diputados.

En el transcurso de la reunión con Agustín Rodríguez Sahagún, Felipe González,

Santiago Carrillo, Manuel Fraga y Adolfo Suárez, presidente dimisionario del Go-

Sierno, el Rey leyó una comunicación sobre la situación.creada por... el golpe

del teniente coronel Tejero, que, según manifestaría el secretario general del

PCE, «fue complementada con aportaciones de todos». Carrillo opinó que el

escrito elaborado por el Monarca no sería difundido a la opinión pública. Suárez

no quiso hacer declaraciones, alegando su condición de dimisionario.

También se mostró remiso al diálogo Felipe González, quien anunció que iba a

reunirse con la ejecutiva de su partido. Prometió ser más explícito tras

intercambiar puntos de vista con sus compañeros de la dirección socialista. El

secretario general del PSOE señaló únicamente, al dejar la Zarzuela, que los

cuatro líderes parlamentarios habían coincidido sobre aspectos generales de la

situación.

González insistió en que el golpe «debería obligarnos a todos a reflexionar

seriamente», y recalcó la conveniencia de diferenciar la acción de un grupo de

personas, sin involucrar a instituciones o cuerpos armados.

Tanto Carrillo como Fraga insinuaron que los últimos acontecimientos no

cambiarían el sentido de la votación de investidura prevista para hoy.

Informaron que el comportamiento de sus respectivos grupos sería idéntico al

desarrollado el pasado viernes, cuando el candidato no logró la mayoría

absoluta.

El líder comunista subrayó que su grupo apoyaría, no obstante, todas las

iniciativas que el nuevo Gobierno adoptase para evitar stuaciones-similares a

las vividas en las últimas horas. Comentó igualmente -que.el candidato debería

corregir afirmaciones en su discurso programático.

Fraga, a su vez, manifestó que su grupo estudiará hoy la actitud a seguir, pero

puntuali/ó que los acontecimientos le han dado la razón en el sentido de que «no

se gobierna».

Con anterioridad a esta entrevista conjunta con los líderes parlamentarios, don

Juan Carlos había presidido la reunión de la Junta de Defensa Nacional. Sobre el

contenido de la misma nada ha trascendido hasta el momento. El ministro del

Interior renunció u hacer comentarios, al igual que el vicepresidente Gutiérrez

Mellado.

Intensa actividad en la Zarzuela de protagonismo de don Juan Carlos en la

resolución de la crisis planteada por los militares rebeldes quedó de manifiesto

desde el primer momento. El Rey se mantuvo en contacto con los capitanes

.«generales y la Junta de Jefes de Estado Mayor desde poco después de producirse

la irrupción de los sediciosos en el palacio del Congreso, y hasta poco antes de

dirigir por televisión su breve mensaje a los españoles. A pesar de no haber

dormido prácticamente en toda la noche anterior, el Monarca mantuvo a mediodía

de ayer, en el palacio de la Zarzuela, las audiencias previstas, entre ellas la

del nuevo embajador de España en Ecuador. Antonio de Oyarzábal, acompañado de su

esposa.

Entre los testimonios de solidaridad recibidos por el Rey antes y después de su

mensaje a la nación

destacan las conversaciones que mantuvo con los presidentes de Francia, Giscard

d´Estaing, y de Portugal, Ramalho Eanes, y los reyes de Marruecos, Hassan II,y

de Jordania, Hussein. Particular importancia dieron en fuentes de la Zarzuela a

la larga conversación mantenida con el presidente de Estados Unidos, Ronald

Reagan, quien mostró su satisfacción por la forma en que evolucionaban los

acontecimientos en España.

El presidente del Gobierno en funciones, Adolfo Suárez, acudió ayer al palacio

de la Zarzuela, tras ser liberado de su reclusión en el palacio del Congreso,

para informar personalmente al Rey. Poco después comenzó en la Moncloa una

reunión del Gobierno, finalizada la cual Suúrez. continuó reunido con los

vicepresidentes en funciones, Manuel Gutiérrez Mellado y Leopoldo Calvo Sotelo;

el ministro del Interior, Juan José Rosón; el de Defensa, Agustín Rodríguez

Sahagún, y el director de la Seguridad del Estado. Francisco Laína.

Al término de la reunión gubernamental, algunos de los ministros comentaron sus

impresiones a los periodistas. El ministro de Economía y Comercio. Juan Antonio

García Diez, manifestó con ironía que había pasado noches mejores, porque «hay

ambientes más cómodos y compañías más agradables». El ministro de Sanidad y

Seguridad Social, Alberto Oliart, dijo que había dormido un poco durante la

noche, y que no pasó momentos de miedo. El ministro de Administración

Territorial, Rodolfo Martín Villa, preguntado sobre anécdotas de la reunión que

acababa de celebrarse, contestó que «un Consejo de Ministros no es cuestión de

anécdotas».

Al término de la segunda reunión gubernamental citada, el vicepresidente

primero, teniente general Gutiérrez Mellado, agradeció a los informadores sus

felicitaciones y la información facilitada. Preguntado por el incidente que

protagonizó al iniciarse la ocupación del hemiciclo, Gutiérrez Mellado comentó

en broma: «Un poquillo de tropiezo que he tenido con un señor». Refiriéndose a

este incidente, el ministro de la Presidencia, Rafael Arias-Salgado, declaró

poco antes que temió que Gutiérrez Mellado y Adolfo Suárez fueran objeto de

disparos en esos primeros momentos.

 

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