Autor: Gallego-Díaz, Soledad. 
 Optimismo del Gobierno belga. 
 Inquietud en la CEE y reserva en la OTAN     
 
 El País.    25/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Optimismo del Gobierno belga

Inquietud en la CEE y reserva en !a OTAN

SOLEDAD GALLEGO DIAZ. Bruselas

• El actual sistema político español ha probado su capacidad de hacer frente a

cualquicr intento de poner en peligro los principios democráticos

fundamentales». Con estas palabras, el primer ministro de Bélgica, el

democristiano Wilfried Marlens, expresó su alivio y satisfacción por el

desenlace del fallido golpe de Estado en España. Marlens se apresuró a enviar un

telegrama de apoyo y afecto a! jefe del Gobierno en funciones, Adolfo Suárez.

El ministro de Asuntos Exteriores. Charles F. Nothomb, se congratuló, por su

parte, por la unánime reacción de los medios políticos, opinión pública y medios

de comunicación españoles, que hicieron frente a una tentativa de derribar el

proceso democrático.

Seguimiento constante de los hechos

Las noticias sobre el asalto al Congreso de los Diputados fueron seguidas minuto

a minuto por el vicepresidente de la Comisión Europea, Lorenzo Natali, quien se

mantuvo en. contacto a lo largo de toda la noche con la oficina de la CEE en

Madrid y con diversas autoridades españolas.

A las doce de la mañana de ayer, conocido ya el desenlace, el portavoz oficia!

de Natali, en nombre de toda la Comisión Europea, expresó su confianza en que

«e! episodio violento ocurrido ayer no es más que un accidente que no afectará

al proceso tic integración de España en la CEE».

El vicepresidente de la Comisión señaló que La CEE ha seguida con admiración la

rapidez con la que España en los últimos años «ha re-lomado las tradiciones

democráticas de Europa, rapidez que es expresión de una gran madurez política».

La Alianza Atlántica

En la Alianza Atlántica se siguió con parecida inquietud el desarrollo de los

acontecimientos pero de acuerdo con su tradicional postura de «no comentar las

situaciones internas de cada país», sus portavoces oficiales se negaron a hacer

declaraciones.

El secretario genera!, Joseph Luns, interrogado por EL PAÍS se limitó a afirmar

que «guardaría un absoluto silencio». Medios oficiosos de la OTAN señalaban, sin

embargo, que se habia acogido con satisfacción la vuelta a la normalidad y

estabilidad política y que se esperaba con expectación la formación del nuevo

Gobierno.

Reacciones de partidos y sindicatos

Las reacciones más tajantes llegaron inmediatamente de partido^ políticos y

organizaciones sindicales. Otlo Kersten, secretario genera! de la Confederación

Internacional de Organizaciones Sindicales libres (sindicatos socialistas y

socialdernócratas), consideró que se trataba de un intento de «desestabilizar la

democracia española». «Espero», dijo, «que las autoridades españolas adopten una

posición de fuerza frente a los asaltantes del Parlamento».

Leo Tindemans. presidente del partido socialcristiano flamenco y del partido

popular europeo, afirmó que, a su juicio, se trataba de una acción aislada. «El

Ejército, en su conjunto, no ha seguido los llamamientos a la insubordinación».

El fracaso de este intento, añadió, es un éxito del pueblo y del Ejército, que

apoyan y sostienen la democracia. «En todo caso», prosiguió, «estos

acontecimientos demuestran que un proceso democratizador está a menudo amenazado

por fuerzas antidemocráticas».

 

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