La Junta Militar llamó, al parecer, al orden al general Milans del Bosch y afirmó garantizar el orden constitucional. 
 El Rey ordena a los subsecretarios y secretarios de Estado que asuman la gobernación del país     
 
 El País.    24/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

Golpe de Estado

La Junta Militar llamó, al parecer, al orden al general Milans del Bosch y

afirmó garantizar el orden constitucional

El Rey ordena a los subsecretarios y secretarios de Estado que asuman la

gobernación del país

Los secretarios de Estado y los subsecretarios de los distintos ministerios se

encuentran reunidos en sesión permanente desde últimas horas de la tarde, por

instrucciones del Rey y para asegurar la gobernación del país mientras los

titulares de los departamentos se hallan retenidos en el palacio del Congreso.

Mientras tanto, desde las 20.55 de ayer se encuentra reunida, en su sede de la

calle madrileña de Vitruvio, número 3, la Junta de Jefes de Estado Mayor,

presidida por su titular.

La Junta de Jefes de Estado Mayor m/o público el siguiente comunicado oficial:

«La Junta de Jefes del Alto Estado Mayor, reunida a las diez de la noche, ante

los sucesos desarrollados en el palacio del Congreso, manifiesta que se han

tomado las medidas necesarias para reprimir todo atentado a la Constitución y

restablecer el orden que la misma determina». •

El citado comunicado oficial ha sido facilitado a las 10.15 de la noche, hora en

que la Junta de Jefes del Alto Estado Mayor seguía reunida.

La reunión del Gobierno paralelo se realizó previa citación cursada por el M

inisterio del Interior y´en la operación pudo haber sido pieza clave el

subsecretario del departamento, Luis Sánchez Harguindey, quien se mantuvo en

contacto telefónico casi continuo con el palacio de la Zarzuela. Por su parte,

los gobernadores civiles reunieron ayer en sus respectivas provincias a las

juntas de seguridad que presiden, según aseguraron fuentes competentes.

La nota oficial sobre la constitución de un «Gobierno en funciones» por

iniciativa del Rey, que fue hecha pública ayer a través de Radiotelevisión

Española por el director de la Seguridad del Estado, Francisco Laína, dice

textualmente lo siguiente: «La situación creada por un acto de violencia en la

sede del Congreso de los Diputados ha impedido, hasta el momento, la acción

normal del Consejo de Ministros, cuyos miembros se encuentran retenidos en la

Cámara».

«En estas circunstancias, los secretarios de Estado y subsecretarios de los

diversos ministerios se han constituido en sesión permanente, por instrucciones

de su majestad el Rey, para asegurar la gobernación del pais, dentro de cauces

civiles y en estrecho contacto con la Junta de Jefes de Estado Mayor, que

igualmente se halla reunida*.

«Todas las informaciones hasta el momento recogidas por quienes accidentalmente

desempeñan el mando político del país, en nombre del Gobierno, coinciden en

manifestar que la calma más absoluta reina en todo el territorio nacional y que

es de esperar una pronta solución a esta interrupción momentánea de la vida

parlamentaria».

«Quienes en este momento asumen en España la plenitud del poder civil y militar,

de manera transitoria y bajo la dirección y autoridad de su majestad el Rey

pueden garantizar a sus compatriotas que ningún acto de fuerza destruirá la

convivencia democrática que el pueblo libremente desea, y que se plasma en el

texto de la Constitución, a la que civiles y militares han jurado protección».

A la reunión de la Junta de Jefes de Estado Mayor asisten, además de su titular,

el teniente general Ignacio Alfaro Arregui, los jefes de Estado Mayor del

Ejército de Tierra, José Gabeiras; de la Armada, almirante Luis Arévalo Pelluz,

y del Aire, teniente general Emiliano José Alfaro Arregui, junto con un

secretario de la Junta.

Aun cuando no hay noticias concretas de la reunión de los jefes militares,

parece ser que entre algunas de las decisiones tomadas destaca la llamada al

orden al capitán general de Valencia, Milán del Bosch, el cual inicialmente

podría haber acatado la misma, aunque a las 22.30 horas había rumores de que

podrían existir movimientos de tanques en Valencia.

Por otrá parte, se tenia noticias de una reunión de jefes y oficiales en los

salones del hotel P´alace, a escasos cincuenta metros déla sede del Congreso de

los Diputados, si bien la masiva presencia de personas de paisano armadas con

metralletas y de miembros de pelotones de la Guardia Civil impedían a los

periodistas y otras personas acercarse al hotel, por lo que era muy difícil

determinar la identidad de los numerosos jefes y oficiales del Cuerpo que se

mantenían reunidos desde poco después de la irrupción de miembros de las Fuerzas

de Seguridad en el hemiciclo del Congreso.

En la reunión participaron también altos mandos de la Policía Nacional. A las

21.14 horas llegó al edificio la secretaria de Estado para la Información, Rosa

Posada. Esta abandonó el edificio minutos después visiblemente preocupada.

En esa reunión de altos mandos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional se

estuvo planificando, según fuentes de toda solvencia consultadas por EL PAÍS, la

operación de asalto al palacio del Congreso por el Grupo Especial de Operaciones

(GEO). A la hora del cierre de esta edición se desconocía la hora del posible

asalto, si bien los mejores miembros de los GEO estaban movilizados

ya.Tranquilidad en los edificios oficiales

A pesar de las numerosas noticias y rumores que circularon por Madrid en las

horas de la tarde siguientes a la citada irrupción, la tranquilidad era la nota

dominante en los edificios oficiales de Madrid. Un portavoz autorizado del

palacio de la Zarzuela manifestó telefónicamente a EL PAÍS que en la Zarzuela se

trabajaba con normalidad y que el Rey se mantenía reunido con sus colaboradores

más inmediatos desde instantes después de conocida la noticia. En el exterior de

la Zarzuela la normalidad era total y la vigilancia del recinto era la normal.

Igual situación se producía en el complejo de la Moncloa, donde la vigilancia

era igualmente la normal. La misma situación se producía en los ministerios,

donde se desmintió la noticia facilitada por algunas agencias informativas en el

sentido de que la Guardia Civil estaba desalojando algunos ministerios, entre

ellos los de Administración Territorial y del Interior, situados en el paseo de

la Castellana, números 3 y 5, respectivamente. La situación en los cuarteles

generales de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire era también de aparente

tranquilidad y no se producían mayores entradas y salidas que las calificadas

por los mandos militares de normales.

Tampoco hubo anormalidad en los edificios de las embajadas, que estaban

igualmente protegidas por las patrullas normales de las Fuerzas de Seguridad.

Únicamente se notó un reforzamiento de vigilancia en el palacio de Congresos del

paseo de la Castellana, donde se desarrollaban las sesiones ordinarias de la

Conferencia sobre Segundad y Cooperación en Europa. Dos autobuses de la Policía

Nacional reforzaban a los efectivos habituales.

La casa donde vive el candidato a presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo

Sotelo, en la calle del Buho, número 1, de Somosaguas, era discretamente

vigilada por varios efectivos de la Policía Nacional, que reforzaban a la

patrulla habitual.

 

< Volver