La Guardia Civil, siempre leal al poder constituido     
 
 El País.    24/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Golpe de Estado

La Guardia Civil, siempre leal al poder constituido 53.000 números

La Guardia Civil, cuerpo de larga historia y tradición, ha sido siempre fiel al

poder constituido desde su creación en 1844. Sólo en 1936, y de forma muy

parcial, esta tónica del cuerpo entró en quiebra con un alineamiento

de algunos mandos y efectivos con el alzamiento que desmintió, en parte, su

postura oficial de fidelidad al Gobierno de la República como legítimo poder

establecido.

Entre el poder civil y el militar

I.a-íinardo Civil lúe creada por reales decretos de 28 de marzo y 13 de mayo de

1844. Narváez fue el precursor, aunque su verdadero organizador y fundador fue

el segundo duque de Ahumada. Las ordenes iban firmadas por el presidente del

Gobierno de Isabel! II, González Bravo y por el general Narvaez.

La Guardia Civil, que tiene sus antecedentes en las hermandades y tnás

directamente en la Sania Hermandad creada por los Reyes Católicos, nacía

dependiendo del Ministerio de la Guerra en lo concerniente a organización,

personal, disciplina, material y lucidos, y del Ministerio de la Gobernación en

sus movimientos y servicio peculiar.

En julio de 1844 el duque de Ahumada comienza la recluta de sus hombres y el 10

de octubre presentaba los primeros 2.330 guardias civiles.

La Guardia Civil ha tenido parte activa en los más importantes procesos

históricos de nuestro país. En 1931, con la proclamación de la República, la

Guardia Civil dio pruebas de neutralidad política, con lo que, siguiendo la

tradición de casi un siglo de historia, no ofrecía resistencia al poder

legítimamente constituido.

Al estallar la guerra civil en 1936, las dotaciones de la Guardia Civil de zonas

clave como Madrid, Barcelona y Valencia hicieron fracasar en estas regiones la

sublevación militar.

Después de la guerra y por una ley de marzo de 1940 quedaron fusionados los

cuerpos de Cabarineros y de la Guardia Civil. Durante la posguerra el cuerpo fue

dedicado, entre otros cometidos, a la represión del maquis.

La dualidad de su dependencia orgánica se mantiene en la posguerra al regirse

por dos reglamentos: el militar, aprobado por el Ministerio del Ejército en

1942, y el de servicio, aprobado por el Ministerio de la Gobernación en 1943.

En la Ley Orgánica 6/1980 de 1 de julio, por la que se regulan los criterios

básicos de la defensa nacional y la organización militar, esta dualidad se

mantiene en el articulo 38, que dice que «en tiempo de paz, el cuerpo de la

Guardia Civil dependerá del ministro de Defensa en el cumplimiento de las

misiones de carácter militar que, por su naturaleza, se le encomienden.y del

ministro del Interioren el desempeño de las funciones relativas al orden y la

seguridad pública (...)».

Precisamente fue esta ley la que en abril del uño pasado provocó la polémica

sobre si la Guardia Civil iba a seguir siendo o no un cuerpo militar. Él

malestar surgió al aprobar el Pleno del Congreso un texto en el´quc se suprimía

la referencia expresa al carácter de la Guardia Civil como cuerpo militar que

forma parte del Ejército de Tierra.

El 13 de abril se desencadenó una crisis política a raíz de unas declaraciones

del entonces director general de la Guardia Civil, teniente general Pedro

Fontenla, a La Vanguardia, en las que mani-

festaba que el Congreso habia dado «un golpe bajo que la Guardia Civil no se

merece», si bien al día siguiente rectificó diciendo que habia llegado a la

conclusión de que la Guardia Civil «sigue siendo un cuerpo militar y que lo

seguirá siendo en el futuro». ´

El día 18 de abril el teniente general Pedro Fontenla era destituido, al tiempo

que se nombraba para ocupar su cargo de director general al general de división

José Aramburu Topete. El acto de su toma de posesión estuvo presidido por la

impronta militar, tanto en el conjunto del escenario como en los más pequeños

detalles: desde el uniforme militar con que acudieron al acto el vicepresidente

primero-del Gobierno y el ministro del Interior (el teniente genera! Ibáñez

Freiré, entonces), pasando por la afirmación expresa del nuevo responsable de la

Benemérita y del subdirector general del Cuerpo de que la Guardia Civil tiene

carácter militar, para finalizar con el discurso de Gutiérrez Mellado que

concluyó con el grito de: «¡Viva el Ejército!»

La Guardia Civil española cuenta con unos efectivos levemente superiores a los

58.000 números, lo que da una proporción de uno por cada 628 habitantes.

•Las misiones que desempeña el Cuerpo las deberá cumplir normalmente en

poblaciones de menos de 20.000 habitantes, según ordena el real decreto de 1977

sobre demarcación territorial y funciones de las Fuerzas de Orden Público.

En su organización actual la Guardia Civil se compone:

Unidades territoriales:

Seis zonas (mando de general de brigada).

26 tercios (mando de coronel).

56 comandancias (mando de teniente coronel).

270 compañías (mando de capitán).

700 lincas (mando de teniente o subteniente).

3.000 puestos (mando de suboficial o cabo).

Tres comandancias móviles.

Agrupación de trafico al mando de un coronel.

Unidades de ´especialistas, para servicios de1 Aduanas.

Núcleos de reserva, helicópteros, grupos atnitlroga.y hombres-rana. • I on´´

 

< Volver