Tejero e Ynestrillas: las cosas claras     
 
 El País.    25/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

El Imparcial

Tejero e Ynestrillas: las cosas claras

Ha hecho un año ya del asunto «Galaxia», episodio con ribetes castrenses que

puso a la clase política al borde del disparadero. Nunca estuvo tan convulsa, ni

tan asustada, una situación política entera, no sólo una parte. La democracia no

tiene bien ajustados los cojinetes y a cualquier movimiento sospecha que alguien

les pueda echar arena. Tejero e Ynestrillas son dos militares de España,

inquietos y preocupados por la cosa pública, que en este caso afecta a su

patria, parte integrante y primordial de sus desvelos. Igual que ellos, es

decir, atenta a lo que pasa, se alinea otra formación militar, aunque esta más

arrimada a la línea constitucional, que puede ser paradójico, pero que no lo es.

La Constitución es un texto fundamental que obliga a todos de la misma manera,

si bien unos la han aceptado de mejor talante que otros. (...)

Y a todo esto aún siguen en Alcalá de Henares, en prisión militar, dos soldados

presuntamente implicados en un caso que alguien, con fuerte proyección en las

Fuer/.as Armadas, calificó de «tontería». Como todo asunto que es cosa de

capitanes generales y de auditorias de guerra, la tramitación del expediente es

seria, reposada, minuciosa. Si hubiese sido un trámite civil, incluso con

presunción grave, pero con determinado signo, tal vez el giro hubiese sido

notable. La democracia como régimen político ha llegado a todas partes: al

Ejército también, ya lo vemos a través de los que escriben con graduación a pie

de página sobre la bondad constitucional y de las sanciones a los que no van

precisamente por ese sendero laudatorio. Me gustarla saber, eso si, si esos

escritos —los primeros— son espontáneos o pasan antes por algún despacho oficial

del ramo.(...)

Ya sabemos que la oposición quiso poner en posición de firmes, en el Parlamento,

a Gutiérrez Mellado. Y creo que lo consiguió. A ver si por temor a que se repita

la historia estos dos militares van a pagar consecuencias ajenas. Que se vea,

que se estudie, que se decida y que se aplique la ley militar. Pero, en seguida,

antes de que dos miembros de las Fuerzas de Orden Público paguen por todos los

pecados que está cometiendo la clase política. (...)

 

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