Una unidad de la Policía Militar al mando de un comandante se sumó a los rebeldes. 
 Detenidos el teniente coronel Tejero y los jefes y oficiales que secundaron el golpe militar     
 
 El País.    25/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

El golpe de Estado

Una unidad de la Policía Militar al mando de un comandante se sumó a los

rebeldes

Detenidos el teniente coronel Tejero y los jefes y oficiales que secundaron el

golpe militar

El teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, el capitán de navio de

la Armada Camilo

Menéndez Vives, el comandante de Estado Mayor del Ejército Ricardo Pardo Zancada

y alrededor de quince oficiales y suboficiales de la Guardia Civil, cuyos

nombres se desconocían al cierre de esta edición, son los militares detenidos

por el mando castrense por su participación en el golpe de Estado frustrado que

se llevó a cabo en la tarde del lunes en el palacio del Congreso, con el

secuestro de! Gobierno y la totalidad de los parlamentarios de esta Cámara. Tres

oficiales de la acorazada han sido, al parecer, arrestados.

1.1 teniente coronel Tejero y el capitán de navio Menéndez Vives, que se unió a

los rebeldes después de que éstos entraran bajo las armas en el palacio de la

carrera de San Jerónimo, .se encuentran detenidos ) vigilados en sus respectivas

unidades, en espera de órdenes de la superioridad y de las decisiones que adopte

la jurisdicción militar. Tejero, ejecutor del asalto al Congreso de los

Diputados, con casi dos centenares de guardias civiles, y Menéndez Vives

representan a los sectores más ultraderechistas de sus respectivos cuerpos y

poseen en su haber un largo historial de incidentes y escándalos sobre hechos

contra la legalidad vigente de los últimos años.

1:1 comandante Pardo Zancada pertenece, en su calidad de oficial de Estado

Mayor, al servicio de información de la División Acorazada Brúñete 1, con base

en Madrid, del que ostenta la jefatura. Pardo, al frente de una unidad compuesta

por trece vehículos de la Policía Militar (Brigada Acorazada), con una dotación

cercana al centenar de hombres, se dirigió en la noche del lunes al palacio del

Congreso y, tras penetrar en él con la mitad de la tropa, cuyo mando asumía, se

solidarizó con la rebelión, permaneciendo en su interior hasta el desalojo

voluntario de ayer.

Este comandante en realidad no ejerce el mando sobre la unidad de vehículos de

la Policía Militar que el lunes se presentó en el Congreso. Al parecer, desde el

acuartelamiento de esta unidad ordenó la puesta en marcha del convoy, cuyo mando

en realidad ostenta el capitán Álvarez Arenas, que fue avisado a su domicilio a

las seis de la tarde para que se incorporara a su destino. Pardo Zancada, de 46

años, está casado y es padre de nueve hijos.

Paralelamente a estas detenciones, el mando de la Guardia Civil recluyó ayer en

sus dependencias a la totalidad de los oficiales y suboficiales de la Guardia

Civil que secundaron las órdenes de Tejero. Entre éstos se encuentran dos

capitanes, uno de ellos perteneciente al Subsector de Tráfico de la Guardia

Civil de Madrid, y otro, al Colegio de Guardias Jóvenes.

Las autoridades militares, por su parte, ordenaron la reclusión en instalaciones

castrenses de la totalidad de los guardias civiles que participaron en la

operación de Tejero y de los policías militares que recibieron órdenes de Pardo.

Los primeros se encontraban ayer en las dependencias del Colegio de Guardias

Jóvenes Duque de Ahumada, de Valdemoro. donde tienen todo tipo de movilidad.

Un familiar de uno de estos guardias civiles manifestó a EL PAÍS, después de la

visita que realizó a las dependencias de Valdemoro, que «muchos de los

participantes en el golpe de Estado frustrado desconocían la misión que se les

iba a encomendar». Refiriéndose al familiar que visitó, dijo: «Muchos de estos

guardias civiles habían terminado sus servicios a las dos de la tarde, .cuando

les comunicaron que no se debían marchar, porque tenían que pasar una revisión

de armas a las cuatro de la . tarde. Luego les dijeron qué tenían que realizar

un servicio especial, les leyeron las normas militares y los subieron a los

autoares».

Según el testimonio recogido por esta persona de su familiar, hubo guardias

civiles que, ya en el Congreso, intentaron escapar e incluso en alguna ocasión

reducir a Tejero y a los otros oficiales.

Concretamente, parece que un suboficial y dos guardias civiles pudieron escapar

de lo que algunos de éstos consideraron una encerrona. Asimismo reconoció que

había otros miembros de la Benemérita que conocían la operación de Tejero y que

estaban dispuestos a secundarle hasta el último momento.

Precisamente la mayoría de los guardias civiles que participaron en el golpe de

Estado frustrado pertenecían a la sección de Tráfico, hecho éste que originó que

ayer no se realizará el servicio de carreteras con normalidad. Fuentes próximas

a esta sección indicaron anoche a este periódico que muchos agentes fueron

engañados u obligados a formar parte de la expedición golpista.

Por lo que respecta a la unidad de la Policía Militar, todos sus integrantes,

incluido el capitán Alvarez Arenas, se encuentran en instalaciones militares de

la zona de Campamento, en Madrid, en situación de retención preventiva hasta que

la autoridad judicial militar esclarezca los hechos. f.l capitán Alvarez Arenas

es sobrino del ex ministro del Ejército y ex director de la Escuela Superior del

Ejército, Félix Alvarez Arenas Pacheco.

Otro de los hechos que llamó la atención en la tarde del lunes fue la presencia

de un contingente militar en las instalaciones de Radiotelevisión Española en

Prado del Rey y la ocupación temporal de la dirección de este organismo por un

oficial del Ejército, xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

xxxxxxxxxxxx. (nota: error en la información, eliminada por petición de persona

interesada. )

La ocupación de RTVE

Aunque fuentes oficiales del Ministerio de Defensa indicaron a este periódico

que la presencia militar en Prado del Rey formaba parte de la serie de acciones

directas deja denominada operación Diana, puesta en marcha con motivo del

secuestro del Gobierno y el Congreso de los Diputados, expertos castrenses

precisaron que no concebían que fuera esta unidad la encargada de «dar

protección» a Radiotelevisión Española cuando a escasa distancia de estas

instalaciones se encuentra el regimiento de la Red de Transmisiones y Electos

Especiales de Ingenieros, que, en su opinión, sería el encargado al respecto.

Sin embargo, l;is fuentes anteriormente citadas precisaron que el contingente

que llegó a Televisión Española pertenece a la unidad de transmisiones de El

Pardo, dependiente de la División Acorazada Brúñete 1, unidad que está más

capacitada para llevar a cabo este tipo de misiones de vigilancia.

La operación Diana está destinada a afrontar situaciones de emergencia nacional,

e incluye las medidas que deben adoptar todos los capitanes generales, los jefes

de las guarniciones y determinados regimientos y unidades especiales. Una de

estas unidades, perteneciente a la División Acorazada Brúñete, tendría como

misión la protección de RTVE. La alarma en estas instalaciones trascendió cuando

se comprobó la presencia de dos carros de combate y seis jeeps del Ejército en

los alrededores de Prado del Rey.

En medios militares se especulaba ayer sobre el intento golpista de muy diversas

maneras. Por una parte, en algunos sectores se venía a asegurar que detrás de la

operación de Tejero había altos cargos militares, y por otra, siempre en el

terreno de la hipótesis, que en alguna que otra sección se presentía la

posibilidad de que algo pudiera ocurrir el lunes por la tarde. En este sentido

se citaba como ejemplo el caso de un oficial que no le dejaban abandonar a

primera hora de la tarde la Brigada 11 de la Acorazada, hecho este que se

relaciona con la noticia llegada anoche de que tres oficiales de la Brigada

Acorazada habían sido arrestados en relación con el golpe.

En los acuartelamientos y dependencias militares fueron intensos todos los

comentarios surgidos en torno a la acción de los golpistas capitaneados por

Tejero. Los sectores más reaccionarios discutían, a veces a gritos, que en

España deberían existir muchos jefes y oficiales como el citado teniente coronel

de la Guardia Civil, mientras en otros, sobre todo en la escala de capitanes y

comandantes, se valoraba el discurso del Rey y se comentaba con indignación lo

ocurrido en el Congreso. Precisamente a primera hora de la tarde, tras conocerse

las imágenes de televisión sobre el asalto a la Cámara, numerosos militares de

todo tipo de graduación comenzaron a enviar telegramas de adhesión y solidaridad

con el teniente general Gutiérrez Mellado, brutalmente zarandeado por el coronel

Tejero a su llegada al hemiciclo.

 

< Volver