Relato del putsch, según fuentes fidedignas. 
 Muchos insurgentes actuaron creyendo obedecer órdenes superiores     
 
 ABC.    27/02/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

6/ABC

NACIONAL

VIERNES 27-2-81

Relato del «putsch», según fuentes fidedignas

Muchos insurgentes actuaron creyendo obedecer órdenes superiores

MADRID.

De fuentes competentes se han conocido nuevos detalles del intento de golpe de

Estado frustrado tras la ocupación armada del Congreso de los Diputados. Según

estas fuentes, que delimitan las, en principio, responsabilidades de los

principales artífices del golpe, las medidas adoptadas contra éstos y el

desarrollo de los hechos hasta la rendición del teniente coronel Tejero y del

capitán de navio Menéndez pueden sintetizarse así:

Las medidas adoptadas hasta ahora en relación con los posibles implicados en tos

sucesos del 23 y 24 de febrero, según se ha podido saber de fuentes competentes,

han sido las siguientes:

1. Cese y arresto del teniente general Miláns del Bosch, por su -actuación en

los indicados sucesos, debidos a reiterada desobediencia a las órdenes

recibidas, así como por los indicios existentes de su probable participación en

el intento de golpe de Estado, al tiempo que por.su declaración de un estado de

excepción, que no tenía autoridad para declarar.

2. Cese y arresto del general jefe de la División Motorizada número 2 León

Pizarro, por sus posibles conexiones con el teniente general Miláns del Bosch.

3. Detención del coronel de la Guardia Civil Miguel Manchado García, por su

presunta participación en el reclutamiento de algunas ^personas. Declaró a la

superioridad que lo había hecho en función de órdenes recibidas y cuando se le

ordenó que acudiese al Congreso de los Diputados no lo hizo.

4. Arresto del general Torres Rojas, gobernador militar de La Coruña, quien

el pasado lunes se trasladó a Madrid con el pretexto de resolver algunas cosas

particulares y se presentó en la División Acorazada para entrevistarse con parte

del Estado Mayor de dicha División. En esta reunión fue encontrado por el

general Juste, quien regresó de un viaje a Zaragoza cuando se enteró de los

sucesos.

5. Arresto del coronel José Ignacio San Martín López, jefe del Estado Mayor

de la División Acorazada Brúñete número 1, como consecuencia de sus actuaciones.

6. Cese primeramente y posterior arresto del general Alfonso Armada Comyn,

segundo jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, en relación con su

actuación en los sucesos ocurridos los pasados días 23 y 24, por existir

indicios, independientemente de lo que resulte de la actuación judicial, de que

intentaba asumir la Presidencia del Gobierno de una forma no constitucional.

Las fuentes informantes dijeron a Efe que el capitán general de la III Región

Militar ha nombrado un juez instructor para entender de las diligencias sobre

los sucesos acaecidos en Valencia, así como que el Consejo de Ministros acordó

el nombramiento, oído el Consejo Supremo de Justicia Militar y en virtud de lo

dispuesto en el artículo 143 del Código de Justicia Militar, de un juez especial

para que pueda actuar en parte o en todo el territorio nacional, nombramiento

que ha recaído en el general togado García Escudero, nombramiento refrendado por

el Consejo Supremo.

TEJERO AMENAZA DE MUERTE A ARAMBURU

Sobre los sucesos que tuvieron lugar en la tarde del día 23, las fuentes

informantes indicaron que el director general de la Guardia Civil, general

Aramburu Topete, tuvo conocimiento de los graves hechos que estaban ocurriendo

en el Palacio del Congreso, a las seis veinte de la tarde, cuando le comunicaron

que unos 240 guardias civiles y cabos primero, unos 14 suboficiales y 17 jefes y

oficiales estaban entrando violentamente en el Congreso de los Diputados, a

través de órdenes emitidas por el coronel Manchado, quien, a su vez, decía

obedecer instrucciones superiores.

El director general de la Guardia Civil se presentó en el Congreso hacia las

siete treinta de la tarde con objeto de intentar cortar la acción subversiva. En

contacto con los insurgentes intentó que éstos desistieran de su acción y

consiguió que algunos guardias civiles subieran y casi llenaran siete autobuses,

pero avisado Tejero, llegó acompañado de los verdaderos inductores, quienes

hicieron desistir a los guardias de su retirada. Muchos de los guardias civiles

manifestaron que habían sido engañados y que se les había dicho que ETA

proyectaba un atentado con bombas y otras amenazas. Los implicados en la

intentona no fueron más de 30, entre oficiales y números, pues los demás

acudieron engañados.

En este punto, según las fuentes, salió el teniente coronel Tejero con un grupo

de los más significados y el director general le conminó a que se entregase,

pero se negó a ello diciendo: «Mi general, antes de obedecerle le mato y me pego

un tiro.»

Los insurgentes hicieron bajar a los guardias civiles que estaban en los

autobuses a punta de pistola, aunque se consiguió que un capitán y los guardias

que llenaban dos de los autobuses desistieran del intento.

ESTRATEGIA PSICOLÓGICA

Entonces, el director general de la Guardia Civil estableció su puesto de mando

en el hotel Palace y dio órdenes para que acudiesen a ocupar la primera línea

envolvente unidades de la Guardia Civil. La preocupación del mando fue, a partir

de este momento, procurar que no se hiciese el primer disparo, puesto que este

hecho podría dar lugar a una masacre general, sin posibilidad de una «acción

limpia» y dejar que la moral de los ocupantes se fuera relajando, dado que la

mayor parte de los guardias civiles obedecían por disciplina.

La estrategia que se siguió fue hacer saber a tos ocupantes del Congreso que el

golpe había fracasado y mantener el cerco con acciones-psicológicas, conversando

con los guardias civiles a través de la puerta. En este sentido se permitió que

el hermano del teniente coronel Tejero conversase con él, pero no consiguió

nada.

ACTUACIÓN DE LA JUNTA DE JEFES DE ESTADO MAYOR

Por lo que se refiere a la actuación de la Junta de_Jefes de Estado Mayor, se

constituyó inmediatamente de conocerse los sucesos a través de la radio,

estableciéndose un contacto telefónico para después reunirse físicamente y

adoptar jas medidas siguientes:

Primero.—Una instrucción de acuartelamiento y la puesta en práctica de la

operación «Diana» con la alerta número dos. Todas las tropas quedaron

acuarteladas.

Segundo.—Se estableció un enlace con e «Gobierno de la nación», presidido por

Francisco Laina, y se enlazó con el director gene ral de la Guardia Civil,

general Aramburu Topete, así como se establecieron contacto; permanentes con el

Rey.

La Junta de Jefes de Estado Mayor tuve como primer objetivo comprobar la

extensión del suceso, comprobando que sólo había problemas en Valencia y en la

División Acorazada. También tenía como preocupación le posible toma del Congreso

por las unidades del Ejército, puesto que ello podría producir una masacre,

siendo así que la operación era muy difícil, porque todo el edificio está

blindado, incluso la cúpula.

La actitud adoptada por la Junta fue dejar que los amotinados se cociesen en su

salsa y dejar los hechos reducidos al episodio del Congreso.

Se emitieron tres comunicados: el primero a las 22,45 y el segundo al amanecer,

para comunicar al pueblo español un aliento de esperanza. El tercero se emitió a

las 10,30 para comunicar que la paz reinaba en todo el territorio nacional.

Sobre las condiciones de entrega, la Junta de Jefes de Estado Mayor las

consideró pertinentes, aunque les preocupó el posible peligro de tos rehenes,

por lo que se exigió que los diputados y los miembros del Gobierno saliesen

antes que los ocupantes.

El capitán de Navio Camilo Menéndez pidió que fuese un contraalmirante de la

Armada el que acudiese para reducirle a él, y así se hizo, pues el capitán se

rindió al contraalmirante Salgado.

ALERTA NUMERO 2

Mientras, la Jefatura del Alto Estado Mayor contactó telefónicamente con todas

las Capitanías Generales y con el capitán general de la I Región para que se

alertase a las unidades y al Grupo de Operaciones Especiales, así como a la

Brigada Paracaidista, quienes manifestaron su disposición a obedecer solamente

las órdenes del Alto Estado Mayor o de Su Majestad el Rey.

A las ocho y diez de la tarde se dio orden a todas las Capitanías Generales de

Tierra, Mar y Aire para que se pusiese en práctica la «Alerta 2» dentro de la

operación «Diana».

Se envió al teniente coronel Aguilar, junto con el coronel Alcalá Galiano, para

que tratasen de conseguir la rendición del teniente coronel Tejero, pero sin

emplear medios que pudiesen dar lugar a una reacción con armas de fuego.

El coronel Alcalá Galiano manifestó que el teniente coronel Tejero se mostraba

irreductible y afirmaba que sólo recibía órdenes del teniente general Miláns del

Bosch o del general Armada.

Las fuentes informantes pusieron de relieve el buen comportamiento de los

gobernadores militares de Cartagena, general Carlos Fortea Ezquerra; de

Alicante, general Leonardo López Fernández; de Castellón, general Vicente Ibáñez

Navarro, quienes en principio creían estar obrando bajo ordénes del mando

legítimo, pues así se lo manifestaba el teniente general Miláns del Bosch, pero

que reaccionaron inmediatamente al saber que no era así. Asimismo actuó en este

sentido el general Luis Caruana, gobernador,militar de Valencia.

Se eludió hasta el final el enfrentamiento armado con los ocupantes del Congreso

 

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