A media tarde se acomodaron en el bar de las Cortes. 
 Algunos guardias no sabían a dónde iban     
 
 Diario 16.    24/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

,A GUARDIA CIVIL INVADIÓ EL CONGRESO

\ media tarde se acomodaron en el bar de las Cortes

Algunos guardias no sabían a dónde iban

Los guardias civiles que han participado en el asalto decían a los periodistas

que ellos no sabían ni a qué iban, que tan sólo obedecían ordenes superiores.

Uno de ellos narraba así su contaco con el grupo de asaltanes:

«Me encontraba lavando u coche en el Subsector de Tráfico, en la calle del

General Mola, cuando me dieron un subfusil y me dije•on: "Vente con noso.ros.".»

El teniente coronel Tejero, que mandaba el grupo ie guardias civiles, dirigió en

todo momento las actividades de éstos en el interior. A última hora de la tarde,

algunos de los guardias civiles llenaron en el bar de las Cortes, pidiendo «cuba

libre», coñac y café.

La gran preocupación del teniente coronel Tejero, jefe de los asaltantes, era la

iluminación del edificio.

Hizo llamar, a las 8,30, a los técnicos del Palacio de las Cortes para que le

explicaran las luces que quedarían encendidas en caso de un corte en el fluido

eléctrico. Los ingenieros le contes-.aron que en la galería principal sólo

quedarían dos luces y que incluso éstas podrían apagarse, a lo que el teniente

coronel Tejero contestó: «Por su bien, que no se apaguen.»

Subfusil en la garganta

Los policías de las Cortes, pertenecientes al Cuerpo Superior de Policía,

intentaron hacer frente en un primer momento a los asaltantes. Este es el relato

del comisario de las Cortes.

«Iba a sacar mi pistola cuando nie encontré con un cañón de subfusil en la

garganta. Me obligaron a echarme al suelo, y me preguntaron si iba armado. Le

dije que sí al guardia civil, y me obligó a sacar el arma lentamente, con la

mano izquierda. Creo que ha sido mejor no haber tenido tiempo a reaccionar.»

El guardia civil que entró en la tribuna de prensa disparando su subfusil (cinco

impactos de bala en el techo quedaron como testigos) ´ intentó tranquilizar a

las personas que ocupaban la tribuna con estas palabras:

«No se preocupen, que no va contra ustedes; es contra el sistema, y ustedes no

son el sistema.»

Mientras decía esto, trozos de yeso y polvo caían sobre los periodistas,

tumbados en el suelo de su propia tribuna.

Landelino Lavilla, presidente del Congreso de los Diputados, fue cacheado en el

suelo, justo detrás del estrado presidencial, en los primeros momentos del

asalto.

Lo mismo ocurrió con Luis Gómez Llórente, vicepresidente de la Cámara, que al

intentar protestar recibió un golpe y la advertencia severa de su guardián.

A las diez y media de la noche los GEO de la Policía Nacional y los GAR de la

Guardia Civil tomaban posiciones frente al Palacio del Congreso. En el interior,

según testigos presenciales, el alcohol corría no poco. Los ánimos estaban

tensos y se temía alguna reacción violenta, a consecuencia de los nervios y los

licores.

En el exterior, un grupo de unas 150 personas, brazo en alto gritaba: |Ejército

al poder!, ¡ETA asesina!,

¡Viva la Guardia Civil y Blas Pinar! ¡Gobierno militar y valiente!

Unas horas antes se había podido ver en las inmediaciones del Palacio de las

Cortes al secretario nacional de Fuerza Nueva, Ricardo Alba.

«Estaban nerviosos»

Enrique Curiel, miembro del PCE, ha manifestado a su salida del Congreso de los

Diputados, en donde ha estado encerrado hasta las 11,30 de la noche, que los

guardias civiles que han tomado por asalto la Cámara Baja se encontraban a esa

hora bastante nerviosos.

Cuando llegó el teletipo en donde se contaba la decisión del capitán general de

Valencia, Milans del Bosch, de decretar estado de excepción se lo leyeron a las

personas que se encontraban dentro del Congreso, lo que suponía una intimidación

psicológica, según la mismas fuentes.

El miembro del PCE indicó, asimismo, que Tejero había dado orden de disparar a

los guardias civiles en caso de que se apagase la luz y notase algún roce en el

cuerpo.

Al parecer, los miembros de las Fuerzas del Orden que se enconntran en hemiciclo

han dado algunos gritos de Arriba España» y «Viva el Rey», siendo contestados

por un diputado con un «Viva la Constitución», lo que provocó un momento de

tensión.

 

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