El teniente coronel Tejero. 
 De la Operación Galaxia a la toma del Palacio del Congreso     
 
 Diario 16.    24/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

El teniente coronel Tejero

De la «Operación Galaxia» a la toma del Palacio del Congreso

El nombre de Antonio Tejero Molina saltó a las páginas de los periódicos el 31

de agosto de 1978. En esa fecha el diario madrileño «El Imparcial publicaba una

carta abierta del teniente coronel, dirigida al Rey con el título: «Majestad,

ino más sangre!»

Ese mes y el anterior habían sido asesinados en actos terroristas el general de

brigada Sánchez Ramos´ y su ayudante, así como tres miembros de la Guardia Civil

y uno de la Policía Nacional. El 26 de septiembre de ese mismo año y tras nuevos

atentados terroristas en el País Vasco, «El Imparcial» volvía a reproducir la

carta. Y el 11 de noviembre, pocos días antes de que se aprobase en referéndum

la Constitución, el teniente general Tejero se reunía en la cafetería Galaxia de

Madrid con e) capitán de la Policía Nacional Ricardo Sáenz de Ynestrillas; los

comandantes Vidal Francés y Rodríguez Solano y el también capitán Alemán

Artiles.

A esta reunión, que los presentes calificaron como «mera charla de café» en la

que se discutieron varios temas de política nacional y •´ la posibilidad o

imposibilidad de un «golpe de mano» sobre el Palacio de la Moncloa cuando

estuviese reunido el Consejo de Ministros, se la conocería a nivel popular y

periodístico como la «Operación Galaxia».

Tanto e] teniente coronel Tejero como el capitán Ynestrillas fueron detenidos y

trasladados a la prisión militar de Alcalá de Henares donde permanecerían hasta

diciembre de 1979, fecha en que pasaron a sus domicilios en régimen de prisión

atenuada.

El 6 de mayo de 1980 se celebraba en la Capitanía General de Madrid el juicio

contra los dos inculpados en la causa 559/78, con cerca de 800 folios de sumario

sobre la mesa. Las sentencias posteriores supusieron la puesta en libertad dé

ambos, ya que el tiempo de detención superaba las penas impuestas y su

reincorporación al servicio activo, ya que el 5 de julio el Consejo Supremo de

Justicia Militar confirmaba las sentencias, tras el recurso interpuesto por el

capitán general de la I Región, teniente general Quintana Lacaci.

¿Quién es Antonio Tejero?

«Soy un soldado criado en el culto a la disciplina y el honor, en el culto a la

patria, a su bandera y en el recuerdo de los que murieron en el cumplimiento de

su deber», decía el teniente coronel Tejero en las primeras líneas de su carta

al Rey publicada por «El Imparcial»; pero, ¿quién es este militar?

Se sabe que en 1955 ascendió a capitán y que su ascenso a comandante le pilló en

Manresa.

Desempeñaría después diversas funciones en las Comandancias de Pontevedra, Vélez

Málaga, Las Palmas, Badajoz —ya de teniente coronel—, San Sebastián y Álava.

Su traslado del País Vasco se produce tras una pregunta al Gobierno sobre si se

deben rendir honores militares a la ikurriña o no. Diez meses después pide que

le destinen a Guipúzcoa, desde donde pasará a Madrid, Málaga y Badajoz. Tras

este peregrinaje pasa a la situación de disponible y finalmente se le da el

mando de la Agrupación de Destinos de la Guardia Civil en Madrid, mando que

ostentaba antes de su detención, y al que vuelve tras las sentencias de) año

pasado y su plena reincorporación a la vida militar.

Su modo de pensar y sentir quedan reflejados en la carta, en ese mensaje o

llamamiento: «Majestad, ¡no más sangre!» En él, el teniente coronel Tejero se

pregunta por qué mueren los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado, los

miembros del Ejército o de la Policía Nacional, y da esta respuesta: «Ellos

creían, defendían y han muerto por una España unída. Han permanecido por ello

largos años en regiones españolas donde ruge el´ separatismo, poniendo en riesgo

sus vidas para que España fuese una sola nación llena de regiones; sin embargo,

en ese proyecto constitucional (se refería a la actual Constitución antes de ser

aprobada en referéndum) se habla de una nación de nacionalidades. ¡Qué palabra

más peligrosa!»

Más adelante, y al hablar de la bandera, afirmaba en su escrito: «... en el

proyecto de Constitución hay demasiadas banderas haciendo sombra a la única,

alguna de ellas creada expresamente por y para el separatismo. No, en este

proyecto de Constitución no van incluidos algunos de los valores por los que

creemos vale la pena arriesgar nuestras vidas. En él no están nuestros muertos.

Los asesinos se equivocaron».

En cuanto a los medios para acabar con el terrorismo y su secuela de sangre y

muerte, el teniente coronel no podía ser más claro. Pedía al Rey, «una buena y

ágil ley Antiterrorista con facilidades para los actuantes y castigo rápido y

ejemplar para los asesinos. Campañas, en los medios de difusión, condenatorias

del terrorismo y sus fines, enalteciendo a nuestras Fuerzas... Se necesita

acabar con los apologistas de esta farsa sangrienta, aunque sean parlamentarios

y se sienten entre los padres de la patria... También se podría ir hacia la

democracia con paso más firme y seguro.

 

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