El golpista del asalto al Congreso habla desde las páginas de ABC. 
 Tejero se justifica     
 
 Diario 16.    11/04/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

El golpista del asalto al Congreso habla desde las páginas de «ABC»

Tejero se justifica en un artículo

Madrid — Con estilo retorico y quedando perfectamente reflejada su alucinada

personalidad, c) golpista teniente coronel Tejero describe lo que él concibe

como los «males de España», que le motivaron a lanzarse a la aventura. «Pienso

que si hay que liarse a tortazos, debo y quiero ser yo quien los dé y los

reciba, y no reservárselos a mis hijos, que ellos tendrán los suyos a su

tiempo», dice Tejero.

A modo de presentación da cuenta que dirige su apologético artículo a sus

compañeros de armas para que «sepan lo más objetivamente posible quién es Tejero

y las circunstancias que le rodean». Después va desgranando los sucesivos

destinos que tuvo en los que fue acumulando arrestos, sanciones y consejos de

guerra.

Mente de obseso

La mente obsesionada de Tejero queda al descubierta cuando hace el siguiente

retrato del país: (("Mirad a España besando a sus hembras y pariendo a sus

hijos." Solo asi te sentirás español, español a quien le duele España. Y hoy nos

duele porque no nos gusta como es. Hoy nos duele porque España tiene que ser una

y grande y no muchas y rota. Nos duele porque antes era alegre y ahora esta

asustada y porque antes tenía trabajo y paz para sus gentes y ahora tiene paro y

sangre en sus tierras; porque antes era respetada y ahora es el "hazmerreír" de

ios extraños; porque antes estaba gobernada y ahora tiene a unos dirigentes que,

en vez de repartir paz, trabajo y justicia social —y también de la otra—,

discuten tan ricamente desde sus cómodas poltronas el sexo de los ángeles... y

eso, amigos, como español duele: ¡duele hasta reventar!»

Alabar las comidas

Después de alabar las «comidas y bebidas de una raza bravia cuyos machos han

llegado a ser dioses y ejemplo de heroínas sus hembras», confiesa que «no soy

monárquico, pero no me importa que mis amigos lo sean, porque acepto cualquier

forma de Estado, incluida la Monarquía, siempre que conduzca certeramente a mi

Patria».

Cuenta a continuación su peculiar biografía. Sus problemas con el mando

comenzaron cuando ya ora teniente coronel, en 1974. Cuenta que ante los

atentados terroristas se hizo la «solemne promesa de no quedar en paz con

aquellas víctimas heroicas hasta no igualar, al menos, su sacrificio».

los arrestos

Destinado a las Vascongadas relata que se paseó con el uniforme reglamentario

por San Sebastián y Vitoria, a pecho descubierto y sin camuflaje alguno,

logrando detener a 140 etarras.

«Allí besé a mis muertos y mis labios se llenaron con su sangre de mártires y es

cierto que mi lujo también los besó y ahí, que yo sepa, nadie sintió náuseas.

Aquello era para hombres y allí, que yo Sepa, no había ninguno que no lo fuera.»

Entonces se produjo su primer mes de arresto, cuando le ordenaron que no saliera

y con sus hombres rescató una bandera de España, que, medio quemada, aún preside

su casa.

El nuevo destino fue en Málaga, su tierra natal, en donde no duró mucho tiempo

porque de nuevo desatendió las órdenes que el mando le impartió y cargó contra

una manifestación autorizada.

Tejero Molina lo explica así, dentro de sus visiones quijotescas: «Un atentado

terrorista se cobró

tres vidas. Y en aquella misma jornada me anunciaron que iba a haber en Málaga

una manifestación en apoyo de la mayoría de edad; en definitiva, uno de esos

"escandaleras" que organizan Jos marxistas y a los que acuden para gritar

"¡Amnistía!".»

Entonces no pudo resistir e! teniente coronel y le dijo al gobernador civil:

«Hoy España está de luto... Mañana seré un arrestado, pero hay no se profana a

mis muertos.» Como consecuencia, un mes de arresto y nuevo destino.

Falta Dios

El tercer arresto de catorce días le llegó cuando le escribió al Rey que en el

proyecto de Constitución «faltaba Dios y sobraban nacionalidades», Después vino

lo de ´(tomé café en la cafetería Galaxia y... diecinueve meses de

prisión»,.según cuenta él mismo.

Termina hablando del _ golpe, con estas palabras: «Por.todo ello me encuentro

hoy en prisiones militares para aceptar lo que España disponga de mí, con el

ánimo sereno y la conciencia tranquila, mucho más tranquila de !o que puedan

tenerla quienes debiendo no están aquí con nosotros.»

«Si hay que liarse a tortazos, debo y quiero ser yo quien los dé y los reciba»

«No soy monárquico/ pero no me importa que mis amigos lo sean»

 

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