La rendición de Tejero     
 
 Diario 16.    12/08/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

La rendición de Tejero

SOBRE las 9,30 de la mañana, el teniente coronel Fuentes Gómez de Salazar,

destinado en el Estado Mayor del Ejército y amigo personal del comandante Pardo,

con autorización de la superioridad, se trasladó al Congreso para tratar de

contribuir a resolver el problema.

Se entrevistó con Pardo y, después de una conversación previa, éste le indicó

cuáles serían las condiciones para su entrega, condiciones que Fuentes sometió

luego a Aramburu, el cual después de consultar por teléfono, contestó que serían

aceptadas, si bien deberían conocerse las exigidas por la Guardia Civil. Con

este planteamiento, Fuentes se trasladó nuevamente al Congreso; se entrevistó

con Tejero, el cual, después de consultar con sus oficiales, ai igual que lo

hizo Pardo con sus cuatro capitanes, contestó que aceptaban las mismas con

algunas matizaciones,

Hacia las 10,40, los generales Aramburu, Armada y Serrano Valls, acompañados

de los comandantes Ostos y Bonell, volvieron al Congreso y comunicaron a

Tejero y a Pardo, en presencia´de Fuentes, que las condiciones habían sido

aceptadas. Como consecuencia de la petición de Pardo, Armada firmó la nota

manuscrita por Fuentes, recogiendo las condiciones para la entrega de Pardo y de

Tejero, añadiéndose dos cláusulas más: Una, según la cual los oficiales

cumplirían sus sanciones en prisiones militares, y otra, expresiva de que el

coronel Menéndez tendría las mismas condiciones que Tejero, pero en el

Ministerio de Marina. Armada firmó el documento, después de la primera cláusula

añadida y antes de la segunda.

Condiciones

El texto del documento original decía: «Condiciones: Salir la columna de la DAC

los últimos y por la zona donde apuntan los vehículos (no S. Jerónimol. En

columna motorizada y se entregará en El Pardo.

No responsabilidades de teniente para abajo. Lo último suboficial. Ningún

fotógrafo. Itinerario despejado y dos motoristas conduciendo. Tejero. Quiere que

venga el general Armada. Suboficiales y guardias sin responsabilidad. Algún

oficial pide salir al extranjero. Responsable teniente coronel Tejero. Salir en

coche y entregarse en la Dirección General del Cuerpo. Los oficíales que se

sancionen será en prisiones militares. Firma ilegible. Corone] Menéndez, las

mismas condiciones que el teniente coronel Tejero, pero en el Ministerio de

Marina.»

Es de notar que en el texto transcrito se decía: «No responsabilidad de teniente

para, abajo»/ ••& inmediatamente después se añade «lo último suboficial». Esta

aparente contradicción Pardo trata de aclararla en su declaración sumarial,

diciendo que no encuentra otra explicación que la de tratarse de una

transcripción confusa de sus deseos y que su voluntad era que al menos a ellos

se les eximiera de responsabilidad, extremo confirmado por Fuentes al decir en

su declaración que Pardo insistió en la exigencia de exención de responsabilidad

a sus tenientes,

El general Armada, sobre las 11,15, se puso en contacto telefónico con el

teniente general Gabeiras, al que leyó las condiciones. Diez minutos más tarde,

el teniente general don Ignacio Alfaro, presidente de la Junta de Jefes de

Estado Mayor, comunicó que las condiciones habían sido aceptadas, dándose cuenta

de ellas a S. M. el Rey, que también las aceptó. Todo ello según resulta de las

declaraciones sumariales.

Mientras se celebraban las conversaciones que se acaban de relatar y se procedía

a la firma de las condiciones de entrega y posterior aceptación, fueron saliendo

del Congreso varios cabos y números de la Guardia Civil. Así, el guardia Sánchez

Pintado lo hizo sobre las seis de la mañana; hacia las 8,30 salieron 18 guardias

por la puerta de la verja que separa el recinto del Congreso de la carrera de

San Jerónimo; sobre las 11, unos 50 guardias saltaron a la carrera de San

Jerónimo a través de una ventana y, finalmente, firmadas y aceptadas las

condiciones de entrega, las fuerzas de la Guardia Civil que quedaban y las de la

División Acorazada formaron en ´el exterior entre los dos edificios. Sobre las

doce, empezaron a salir los diputados entre dos filas de guardias; cuando

terminaron de efectuarlo, Tejero da la novedad al capitán de navio don Camilo

Menéndez, retirándose Tejero y Pardo con sus fuerzas por cada una de las salidas

opuestas del edificio, Menéndez lo abandonó acompañado del contralmirante de

la Armada don¿i Jesús Salgado Alba, y Tejero lo hizo en el coche que cierra el

convoy, acompanado de los capitanes Abad,^ Acera y Pérez de la Lastra que si

bien había salio anteriormente, regresó, * de paisano, para incorporarse al

convoy con E compañeros, presentando todos en la Dirección1 Gene. ral de la

Guardia Civil.

«No responsabilidad de teniente para abajo. Lo último, suboficial»,

contradicción en una de las condiciones de la rendición

 

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