Autor: Reinlein García-Miranda, Fernando. 
 Ambos generales hicieron declaraciones contradictorias. 
 El fiscal pide un careo de Milans y Armada ante el juez     
 
 Diario 16.    12/08/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Ambos generales hicieron declaraciones contradictorias

El fiscal pide un careo de Milans y Armada ante el juez

Madrid — El fiscal togado del Consejo Supremo de Justicia Militar, general José

Manuel Claver Torrente, solicita la realización de un careo entre el teniente

general Jaime Milans del Bosch y el general de división Alfonso Armada, en su

escrito de conclusiones provisionales en la causa seguida por el golpe de Estado

del pasado 23 de febrero.

En las mismas conclusiones, el fiscal togado solicita para los 32 militares y un

civil procesados en el mismo sumario penas que van de seis a treinta años de

prisión.

En la sede del Consejo Supremo de Justicia Militar se reunieron los defensores

de los acusados, donde el juez que instruye la causa, José de Diego, les entregó

la providencia con las peticiones del fiscal y la calificación del delito.

José Manuel Claver Torrente considera a los acusados reos de rebelión militar,

con el agravante de reincidencia para el teniente coronel Tejero y con algunas

atenuantes para los procesados que no fueron cabeza de rebelión.

En su escrito, el fiscal pide una serie de pruebas además del citado careo entre

los generales Milans del Bosch y Armada —lo que Implica que considera sus

declaraciones contradictorias— y tiene en cuenta el atenuante de deposición de

las armas para los procesados que a su juicio no fueron cabeza de rebelión o no

estuvieron al mando de compañía o de unidad del Ejército.

Declaraciones

4demás de este escrito juez entregado a los Tensores, en breve podrán

conocerse-más -detalles del

sumario al haber sido elevada la causa a plenario y no estar ya sometida al

secreto de las actuaciones

En cuanto al contenido de las declaraciones y según ha podido saber DIARIO 16 al

margen de numerosas contradicciones, existen posiciones encontradas entre varios

de los acusados. Mientras algunos aceptan sus responsabilidades, otros pretenden

escudarse en la obediencia debida o acusan a sus superiores.

Al parecer la actitud del comandante Ricardo Pardo Zancada responde al primer

criterio de asumir sus responsabilidades sin quiebros acusatorios para terceros,

mientras que las del teniente coronel Tejero implican a varias personas.

¿Más procesados?

De todas formas y a tenor de las fuentes consultadas por DIARIO 16, es difícil

que toda la trama golpista, en sus tres versiones, salga a la luz de las

actuaciones del sumario —cosa por otro lado en cierta medida lógica por la

confusión de los primuros días—, aunque no se descarta que tras las pruebas

solicitadas por el fiscal y la defensa se puedan producir nuevos procesamientos.

«Si hubo quien escapó a las investigaciones del juez instructor —dijeron fuentes

jurídicas a DIARIO 16-puede exigírsele ahora sus responsabilidades, pues todavía

es momento procesal.»

El sumario consta exactamente de 6.463 folios por ambas caras, con una pieza

separada y sus piezas de convicción. Tres fotocopias de todas las actuaciones

les serán entregadas a los defensores, quienes a su vez harán nuevas fotocopias

para estudiar el sumario, durante cuarenta días hasta el 28 de septiembre, fecha

en que evacuarán sus conclusiones provisionales.

Tres golpes

Según las informaciones sobre el fallido golpe militar del 23-F recogidas en

diversas publicaciones de prensa y libros editados sobre esos acontecimientos

durante el año 1980, se gestaron tres golpes militares bien diferenciados y con

fechas concretas, en los que el papel de los mandos intermedios —a nivel coronel

y teniente coronel- era fundamental.

El que vino a llamarse «golpe de los coroneles» fijó la fecha de su acción para

el 2 de mayo y sus integrantes tomaron contacto con algunos miembros de

formaciones de derecha ultraconservadora para lograr el apoyo de la acción del

mes de mayo, y también con algunos mandos de empleos superiores.

Al tiempo, y tal vez para hacer inviable esta acción, se prepara lo que se ha

conocido como «Operación De Gaulle», que fue denunciada por cierta prensa de

extrema derecha más afín al golpe de los coroneles.

Se trataba de una reconducción del proceso demo,. cratico, con un Gobierno de

gestión y un general a su frente.

Pero ambos planes —golpe blando y duro— sufren variaciones. Los golpistas de

mayo escoran hacia posicones más duras y no quieren oír hablar de la solución

Armada. Este, por otra parte, necesitaría —según los servicios de información— .

de una Junta militar que le permitía aparecer con una solución salvadora.

De la conjunción de estos tres golpes —el tercero ha sido bautizado con el

nombre «Duque de Ahumada»— se llegaría al intento de formar una Junta militar.

Ello suponía también la existencia de una Junta militar que Armada necesitaba.

Pero era una Junta sin controlar.

Fernando REINLEIN

 

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