Autor: Miralles Álvarez, Jaime. 
   Un extraño concepto del honor     
 
 Diario 16.    29/08/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Un extraño concepto del honor

Se me pide mi opinión sobre la carta del |^ general Milans del Bosch. Su

calificación jurídica, por elemental, carece de interés y sin duda a estas horas

estará actuando ya el juez competente del poder judicial.

En cambio, llama la atención el concepto del honor del que dan muestra los

responsables de la rebelión del 23 de febrero, si se atiende a algunos

precedentes más o menos próximos.

Don Diego de León, que se sublevó siendo Isabel II menor de edad, y contra el

regente Espartero, perdió y no negó en ningún momento su conducta, aunque fue

fusilado horas después.

Galán y García Hernández, militares que se sublevaron contra la Monarquía en

1930, perdieron y no negaron en ningún momento su conducta, aunque fueron

fusilados horas después.

El genera] Sanjurjo, que se sublevó contra la República el 10 de agosto de 1932,

siendo director general de la Guardia Civil, no negó en ningún momento su

conducta y no fue fusilado horas después porque le indultaron.

El general Goded, que se sublevó en 1936 contra el Gobierno de la República, no

negó en ningún momento su conducta aunque fue, fusilado horas después.

El general Batet, capitán general de Burgos en 1936, que no se sublevó contra el

Gobierno de la República, fue juzgado en consejo de guerra y fusilado horas

después.

Todos ellos, con convicciones políticas diversas y opuestas, eran hombres de

honor.

Los más caracterizados sublevados el 23 de febrero niegan o disimulan su

conducta, pretenden implicar falsamente a la Corona y en otros casos dicen que

fueron engañados.

Indudablemente la contemplación de estos datos produce cierta perplejidad

respecto a los diversos conceptos posibles del honor. Y más teniendo en cuenta

que la pena de muerte ha sido abolida por la Monarquía parlamentaria y

democrática contra la que se sublevaron los golpistas del 23 de febrero.

 

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