Autor: Muñoz, Manuel. 
   Milans del Bosch comunicó a Fernández del Río el papel asignado a Armada     
 
 El País.    03/03/1981.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Milans del Bosch comunicó a Fernández del Río el papel asignado a Armada

MANUEL MURoz, Valencia

El gobernador civil de Valencia, José María Fernández del Rio, fue probablemente

una de las primeras personas ajenas al golpe militar .que tuvo conocimiento de

que el designado por los insurrectos para hacerse cargo del poder era el general

Alfonso Armada. Fernández del Río lo habtía sabido entre las 22.30 horas y las

23.00 horas del último lunes de febrero, por medio de una conversación

telefónica mantenida con el teniente general Jaime Milans del Bosch.

Una persona, cuya identidad no ha sido revelada, fue la encargada de conectar

telefónicamente con el director de la Seguridad del Estado, Francisco Laína,

desde el palacio del Temple, sede del Gobierno Civil, para comunicar noticias

como la citada. Estas comunicaciones se mantuvieron sin el conocimiento del

gobernador militar, Luis Caruana, que se encontraba acompañando a Fernández del

Río por orden de Milans del Bosch. El gobernador civil transmitió igualmente,

nada más hacerse público, el bando del capitán general de la III Región Militar

a sus superiores en Madrid, sin que se enterase de ello el general Caruana.

Alrededor de la una o 1.15 horas, del pasado martes, el gobernador militar

recibió una llamada telefónica del jefe de Estado Mayor del Ejército, teniente

general Gabeiras, en el palacio del Temple, ordenándole que detuviese a Milans

del Bosch. Caruana, que hasta el momento habla manifestado que creía que el

capitán general estaba a las órdenes del Rey, abandonó el Gobierno Civil y se

dirigió a Capitanía.

Fernández del Río aprovechó esos instantes para levantar acta de la reunión que

había celebrado la Junta de Seguridad Ciudadana, llamar a la agencia Efe para

decir que había recuperado el poder en su jurisdicción y contactar personalmente

por teléfono con Lama, sin la presión que suponía la presencia de Caruana.

Durante ese rato en que el general Caruana estuvo ausente, el carro de combate

situado frente al palacio del Temple apuntó con su cañón hacia el edificio, y

los soldados que estaban abajo cargaron y prepararon los morteros para hacer

fuego contra él.

Cuando Caruana volvió explicó que Milans del Bosch tenía una pistola sobre la

mesa cuando habló con él y manifestó por primera vez cuáles habían sido las

órdenes recibidas de Gabeiras. Durante la conversación mantenida entre el jefe

de Estado Mayor del Ejércitoy el gobernador militar de Valencia, el segundo

preguntó al primero que por qué no se encargaba de cumplir esas órdenes el

general Antonio León Pizarro, ahora destituido, segundo jefe de Capitanía y más

antiguo que Caruana. Al parecer, León Pizarro se encontraba en la plaza del País

Valenciano, ocupada por los carros de combate.

 

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