Fracasó la intentona     
 
 Ya.    24/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Fracasó la intentona

Tejero se entregó al general Aramburu Topete a las 12,27 horas Dieciocho horas

duró ja pesadilla nacional. A las doce del mediodía abandonaron el Congreso los

diputados. El teniente coronel Tejero asume la responsabilidad personalmente y

acepta entregarse a la Guardia Civil en El Pardo.

A las 12,27 horas el teniente coronel Tejero Molina se entregaba al director

general del Cuerpo, general Aramburu Topete, en presencia del general Armada.

Minutos antes, exactamente a las doce menos dos minutos, y cuarenta minutos

después de su ocupación, comenzaron a abandonar el Palacio del Congreso los

miembros del Gobierno en funciones y los diputados, así como otras personas que

permanecían en las dependencias de la Cámara. A las doce y diez los diputados

estaban ya en la calle, donde varios autobuses especiales les esperaban para

trasladarles a sus residencias habituales.

Los acotecimientos .se precipitaron tras la llegada al Congreso de un motorista

civil, que, hizo entrega al director general de la Guardia Civil de un sobre.

Inmediatamente el general Aramburu Topete penetró en el Congreso, de donde salió

momentos despues, tras haber llegado A un acuerdo con el teniente coronel

Tejero. Aunque no han sido hechas públicas oficialmente las condiciones del

acuerdo, parece ser que el teniente coronel Tejero asume toda la responsabilidad

personalmente, acepta entregarse a la Guardia Civil en El Pardo y exige que no

haya allí ni fotógrafos ni periodistas en el momento de su entrega. El. capitán

de navio Camilo Menéndez impuso idénticas condiciones, que fueron aceptadas por

la Junta de Jefes de Estado Mayor.

Con anterioridad al desenlace de este suceso, hasta un total de unos cincuenta

guardias civiles habían abandonado ya el Palacio del Congreso a través de unas

ventanas. A las once y cuarenta y

cinco comenzaron á llegar a la plaza de las Cortes motoristas de escolta y

coches oficiales para recoger a los ministros y personalidades, lo que hizo

pensar que las negociaciones´habían tenido resultado y que confirmó

posteriormente el fiscal general del Estado, Gil Albert, aunque no quiso

especificar las condiciones pactadas.

Faltando unos minutos para las doce del mediodía, el presidente del Congreso,

Landelino Lavilla, comunicó a los diputados su inmediata salida y les pidió que

abandonasen el hemiciclo poco a poco y fila a fila. Los diputados cumplieron la

indicación.

Landelino Lavilla comunicó a los diputados que mañana miércoles se celebrará

sesión plenaria para votar la investidura, a las cuatro y media de la tarde. Con

anterioridad, a las nueve y media de la mañana, se reunirá la Mesa de la Cámara,

y a las doce y media lo hará la Junta de Portavoces.

Intervención del Rey

Una de las personalidades que participaba en tas conversaciones de los altos

mandos de las fuérzamele seguridad del Estado en la reunión que se celebra en el

Hotel Palace, manifestó a Europa Press que la Policía Militar se encuentra en el

Palacio del Congreso de Sos Diputados «cumpliendo su papel».

Entre otras cosas, la misma persona ha dicho:

«El general Armada penetró en el Congreso para entrevistarse con el teniente

coronel Tejero después de haberse celebrado una conversación con Miláns del

Bosch, con intervención, al parecer, de Su Majestad el Rey». Más tarde añadió:

«El teniente coronel Tejero se encuentra tremendamente nervioso, y la propuesta

que ha hecho es crear una Junta militar y aprobar un ´decreto para disolver las

Cortes. Según Tejero, la Junta militar sería para erradicar el terrorismo, y en

la misma deberían estar, al parecer, el teniente general Miláns del Bosch y otro

genera], llamado .Fajardo, que se encuentra fuera de Madrid.»

Señaló después que «al coronel Tejero le fue ofrecida durante la noche la

posibilidad de abandonar el país en un avión, pero se negó y respondió: «Yo me

mareo en los aviones», y terminó diciendo que «el general Prieto ha actuado de

intermediario, porque se ha ofrecido voluntariamente, no porque su presencia

haya sido requerida.

 

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