Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
 Ganar para reconstruir Cataluña. 
 Masivo mitin del centro-izquierda catalán     
 
 Informaciones.    16/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

«GANAR PARA RECONSTRUIR CATALUÑA»

Masivo mitin del centro-izquierda catalán

Por Enrique SOPENA

BARCELONA, 18.

MAS de doce mil personas —en uno de los llenos más impresionantes que se recuerdan en el Palacio

Municipal de Deportes— entonaron esta madrugada «Els segadors» («Los segadores»), himno de

Cataluña. Concluyó así el mitin de Convergencia Democrática y Esquerra Democrática (Jordi Pujol y

Ramón Trías Fargas, respectivamente), que constituyó un éxito de público indiscutible. Un público,

además, de clases medias que se contagió fácilmente de los dos puntos ejes sobre los que giró la sesión:

Democracia y Cataluña. Cientos se «senyeres» (banderas catalanas} flameaban en el amplio recinto. El

«slogan» «Volem l´Estatut» («Queremos el Estatuto») atronó una y otra vez a lo largo de las dos horas y

media que duró el mitin.

La intervención más esperada fue la de don Jordi Pujol, quien desarrolló un prolongado parlamento,

perfectamente construido, alejado de los tonos mitineros, a veces demagógicos; sin embargo, este político

consiguió ganarse, a la primera, a su auditorio. Las miles de personas congregadas en el Palacio de los

Deportes identificaban en el señor Pujol al líder de la autonomía catalana, legendario ya, potencialmente

el futuro presidente de la Generalitat (Generalidad). Su discurso puede resumirse en esta frase: «Debemos

ganar las elecciones para reconstruir Cataluña.» En realidad, a dos meses justos de los comicios, ayer

comenzó 1a campaña electoral en plenitud de una parte esencial del centro-izquierda catalán.

Otro aspecto interesante de las palabras del señor Pujol se refiere al casi patético llamamiento que efectuó

repetidamente al resto de los partidos democráticos y catalanes, a fin de articular un bloque conjunto para

las elecciones (bloque de centro-izquierda para el Congreso; bloque desde la derecha liberal hasta los

comunistas cara al Senado). Reiteradamente, el secretario general de Convergencia Democrática hizo

hincapié en el hecho de que, tras cuarenta años de dictadura y de centralismo opresor —según sus

calificaciones el pueblo exige responsabilidad a sus políticos, de manera que las urnas consagren la

unidad democrática y autonómica, «necesaria para Cataluña y necesaria para España». «El continuismo

ha de ser barrido —afirmó entre ovaciones--precisamente con los votos y pacíficamente.»

Finalmente, don Jordi Pujol, en un «in crescendo» hábilmente manejado, se dirigió al público para que, a

su vez, propague la idea de que ha llegado la hora de las. movilizaciones cívicas. «Hay que salir a la calle

-dijo—, porque quedarse en casa es una actitud irresposable; hay que salir a la calle —proclamó-porque

hemos de demostrar que Cataluña ha de poder re clamar su autonomía al día siguiente de las elecciones,

no sólo en nombre de la justicia, en razón a lo que le fue arrebatado por la fuerza, sino en nombre de la

voluntad popular.»

OPCIÓN CATALANA

Abrió la sesión don Miquel Roca —número 2 de C.D.C.—, que urgió al entendimiento en todo el sector

centro-izquierda, con alusiones a la reticencia del denominado Pront d´Esquerres (Frente de Izquierdas).

Tratando de exhibir un espíritu claramente democrático, el señor Roca manifestó que no importaba tanto

la victoria de sus partidos (C.D.C. y E.D.C.) o de sus posibles aliados, cuanto el triunfo electoral de

cualquier opción catalana. «Nosotros colaboraremos si los ganadores son catalanes y democráticos.

Porque también queremos ser un partido de oposición constructiva.

No menos entusiasta estuvo el catedrático liberal don Ramón Trías Fargas. Este expuso con cifras los

desequilibrios económicos que para Cataluña y para las regiones subdesarrolladas ha supuesto la política

centralista. El señor Trías Fargas declaró que, desde el punto de vista estrictamente económico, era viable

la independencia de Cataluna. «Sin embargo —añadió entre ovaciones unánimes— no queremos ser

separatistas, ya que deseamos ser solidarios con el resto de los pueblos de España. Eso sí, exigimos que se

respete nuestro derecho al autogobierno, beneficioso —y hablo con datos técnicos— tanto para Cataluña

como para el resto del Estado español.»

En definitiva, los demás oradores —también un dirigente de la U.G.T que habló en castellano—

insistieron constantemente eii el repudio al centralismo, en la exigencia de autonomía —a través del

Estatuto y de la Generalitat- y en la confraternización tanto con los Inmigrantes como con las otras

nacionalidades y regiones de España. Valga precisar que ias menciones a los inmigrantes v las menciones

a la democracia en España fueron secundadas con el mismo fervor con que más de doce mil personas

consagraron esta noche pasada la línea centrista y nacionalista de los señores Pujol v Trias Fargas.

 

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