Autor: Tudela, Joan. 
 Exigencia ineludible. 
 Derechos juveniles     
 
 Mundo Diario.    17/04/1977.  Página: 1, 14-15. Páginas: 3. Párrafos: 56. 

Exigencia ineludible

JUVENILES

La lucha por los derechos juveniles está cobrando proporciones masivas. Los jóvenes, que han combatido

sin regatear esfuerzos por la causa de la democracia — como se ve en la foto —, se plantean hoy el lograr

sus propias reivindicaciones y, en primer lugar, la de la mayoría de edad y el derecho a voto a los 18 años.

El crecimiento de las entidades y movimientos de juventud y de las organizaciones políticas juveniles

hace posible que los jóvenes hagan oír su voz.. El Congrés de la Joventud Catalana es el exponente más

claro del extraordinario resurgir del movimiento juvenil. Foto ESPEJO.

(Amplio informe en págs. 14 y 15.)

La juventud lucha por su emancipación

Organizaciones para todos los gustos

El movimiento juvenil tiene una gran riqueza organizativa, desde el escultismo hasta las juventudes

políticas

Cuando se vislumbran próximas las libertades políticas y nacionales para Catalunya, aparecen con fuerza

reivindicaciones hasta hace poco relegadas a un segundo plano por razones de prioridad. La lucha por los

derechos juveniles es una de ellas. La juventud, tras participar activamente en el combate por la libertad

colectiva, protagoniza hoy también la lucha por sus problemas específicos, por su emancipación.

Los estudiosos de la juventud catalana actual son realmente escasos. Citemos a Francesc Reguant y

Germán Castillejo, autores del trabajo «Juventud y democracia», y el CEJ (Centre d´Estudis de la

Joventut), constituido el pasado mes de febrero. Resulta por lo tanto imposible presentar un informe

profundamente documentado sobre la realidad juvenil de Catalunya. Valgan estas dos. páginas, sin

embargo, para dar cuenta de las aspiraciones y los problemas más acuciantes de ios jóvenes, así como del

enorme empuje que está alcanzando el movimiento juvenil aquí y ahora. Y también para desmentir los

tópicos con los que se ha eludido la problemática de la juventud.

La juventud «divino tesoro» o «primavera de la vida» o el «¡qué grande es ser joven!», junto con la

concepción de los jóvenes como seres irresponsables — aunque, eso sí, simpáticos — enfrentados sin

razón alguna a la generación adulta, aficionados a las algaradas callejeras y a desenfrenos mil, constituyen

una visión deliberadamente deformada de la gente joven. Deformada por parte de un poder político que

ha temido y teme a la juventud porque ésta pone en tela de juicio su concepción de la vida.

Página 14/MD 17 abril 1977

Hace ya varios lustros que e! movimiento juvenil goza en Catalunya de una extraordinaria riqueza

organizativa. Desde el auge de la JOC y el escultismo en la década de los sesenta hasta el despertar actual

de las organizaciones políticas juveniles, los jóvenes han poseído un amplio abanico de alternativas que

oponer a la OJE, la cual nunca llegó a cuajar en Catalunya.

Y no fue precisamente por falta de recursos materiales: la OJE ha monopolizado las subvenciones para

actividades juveniles. Creada en 1960 en sustición del Frente de Juventudes, la OJE (Organización

Juvenil Española) no ha logrado en Catalunya interesar a muchos jóvenes para «hacer de su vida un

permanente acto de servicio a la justicia y a la Patria dentro de los ideales que inspiran los principios del

Movimiento Nacional», según se proponen sus estatutos.

Hoy en día en que asistimos al desmantelamiento de varias instituciones fundamentales del franquismo,

está en marcha una campaña unitaria para conseguir el uso inmediato para todos los jóvenes y grupos

juveniles de los locales, presupuestos e instalaciones de la OJE. Joaquim Pradera y otros organizadores de

la campaña ya han mantenido varias entrevistas con los responsables en Barcelona de la Delegación

Nacional de la Juventud. La reivindicación, sin embargo, sigue en pie.

AL AMPARO DE LA IGLESIA

La recuperación del movimiento juvenil, al igual que la del conjunto de la oposición democrática, estuvo

vinculada a organizaciones de la Iglesia hasta llegar actualmente al amanecer de las organizaciones

políticas juveniles y de movimientos estrictamente laicos, como las vocalías de jóvenes de las

asociaciones de vecinos. Vayamos por partes.

Reguant y Castillejo, que critican duramente el escultismo a nivel internacional, reconocen que «en

Catalunya conseno siempre unas características propias y las formas militaristas más acusadas no tuvieron

nunca arraigo aquí». En los primeros años de la postguerra, mosen Batlle ya inició los pasos para

impulsar el movimiento de los scouts en Catalunya. En 1955 se creó la Delegación Diocesana de

Escultismo, como su nombre indica de carácter confesional. Son sus herederos Minyons Escoltes y Guies

Sant Jordi que agrupan a más de 10.000 niños y jóvenes en Catalunya. El escultismo laico está hoy

representado por los Escoltes Catalans —de menor implantación que los anteriores, pero de gran

dinamismo— y NINES (Nois i Noies Escoltes). Todos ellos se hallan actualmente coordinados de modo

permanente.

¿Qué es y qué ha representado el escultismo en Catalunya? A modo de definición académica, Reguant y

Castillejos afirman que «se trata de un método de educación en estrecho contacto con la naturaleza,

consistente en hacer asumir a los jóvenes unas responsabilidades encaminadas a una labor de equipo

como método de trabajo».

Con su catalanidad y su antifranquismo, el escultismo ha significado para una generación popular

catalana la antesala de la lucha por las libertades políticas y nacionales de Catalunya. Hay un dato

elocuente al respecto. En la creación del Sindicato Democrático de Estudiantes, en 1966, la mitad de sus

promotores eran o habían sido «escoltes».

LA ECOLOGÍA, UNA SALIDA PARA EL ESCULTISMO

En nuestros días, y a pesar de su glosoria historia, el escultismo catalán tiene planteado un serio problema

de identidad, que se agudizará a medida que se acelere la democratización en Catalunya. Pronto ya no

serán precisas islas de catalanidad y democracia como el escultismo, porque la catalanidad y la

democracia ya estarán en la calle. La única salida que se vislumbra para este movimiento es que prosiga

su renovación pedagógica y que por otra parte, los scouts asuman el papel de militantes ecologistas. En

esta linea se inserta el Eco-Camp, iniciativa de Escoltes Catalans, a celebrar el próximo mes de julio en

Eivissa con el objetivo de «profundizar en la problemática del medio ambiente y la ecología de los Paisos

Catalans».

Por su parte, la JOC (Juventud Obrera Católica), aunque hoy por hoy, puede considerarse desaparecida en

Catalunya, jugó en su momento un papel trascendental entre los jóvenes trabajadores de origen

inmigrado, a los que jamás llegó el escultismo. Mediante su «revisión de vida» (ver, juzgar y actuar) y

teniendo por conciliarios a los primeros curas obreros, la JOC despertó la conciencia de numersos jóvenes

obreros que hoy militan en sindicatos y partidos de clase. Con la década actual inició su decadencia este

movimiento, que había adquirido un arraigo extraordinario en lugares como Santa Coloma de Gramanet.

Trobades de Joves de Montserrat es un movimiento catalán inspirado en los encuentros de Teizé

(Francia). La primera Trobada central fue el 20 de abril de 1971 y contó ya con unos 400 jóvenes; tres

años más tarde superaría el millar. A parte del gran encuentro anual, hay Trobades en distintos puntos

durante todo el año. Su incidencia se centra sobre todo en comarcas.

Pax Christi en Catalunya debe considerarse un movimiento esencialmente juvenil. También está

implantada solamente en comarcas. Para entendernos, podemos, decir que promueve una lucha política al

estilo de la de Lluís Maria Xirinacs.

LAS JUVENTUDES POLÍTICAS, POBRES

Las vocalías de juventud están lógicamente vinculadas al auge de las asociaciones de vecinos y su futuro

es desde luego común. Poseen un carácter marcadamente reivin-dicativo. El excursionismo, por su parte,

es para muchos jóvenes tanto un deporte como un movimiento de conciencia. De su importancia nos

habla el dato de que la Federación Catalana de Montañismo cuenta con unos 35.000 miembros. Son el

centenario Centro Excursionista de Catalunya y la Unió Excursionista de Catalunya las entidades más

importantes. Además existen multitud de centros juveniles — imposibles de contabilizar— y buen

número de grupos diversos, desde las Joventuts Musicals hasta el Moviment d´Universitarís i Estudiants

Cristians. Las organizaciones políticas juveniles tienen un gran futuro, pero un presente pobre. Esa es la

verdad. Hemos calculado que, todas juntas, en Catalunya no superan los 4.000 militantes. Las más

implantadas son, por este orden, la Joventut Comunista de Catalunya (vinculada al PSUC), el Moviment

de Joves Socialistes de Catalunya (asociada al PSC-C) y la Joven Guardia Roja (en la línea del PTE). Hay

que señalar, no obstante, que son muchísimos los jóvenes q´ue, a pesar de su edad, se encuentran en

partidos, formando la mayoría de militantes.

Congrés de la Joventut

Avanza hacia la elaboración de una Carta en la que se analizará a fondo la problemática juvenil

La iniciativa del Congrés de la Joventud Catalana fue lanzada durante la primavera de 1976 por la Taula

d´Entitats i Moviments de Joventut de Catalunya. No aparece porque si, claro está. Es el fruto de! grado

de madurez alcanzado por, el movimiento juvenil. Así como el Congrés de Cultura Catalana surge en

medio del resurgir cultural de la nacionalidad catalana, el Congres juvenil se plantea ante la perspectivas

de normalización de las actividades de los jóvenes.

Puede decirse que el Congrés de la Joventut, durante su año de existencia, se ha ido consolidando hasta

llegar a su reconocimiento a todos los efectos por parte del Congrés de Cultura, logrando ser a su nivel

más popular que este último por lo que a participación respecta. PROTAGONISTAS, LOS JÓVENES

El objetivo esencial del Congrés de la Joventud no es otro que el de desarrollar un gran debate sobre la

problemática de la juventud y la elaboración de propuestas de solución a corte, medio y largo plazo. Todo

ello desde luego protagonizado por los propios jóvenes.

¿Características? El mismo Congrés de la Joventud las explica en unas pocas palabras: quiere ser un

movimiento de coordinación, de unión, de reflexión, de acción, descentralizado, democrático, unitario y

variado en sus formas.

El éxito creciente del Congrés de la Joventud se debe, de hecho, a que no ha querido «inventar» nada,

sino recoger la rica realidad juvenil catalana, buscando los puntos que tienen los jóvenes en común para

así luchar hacia su emancipación en este sentido, en el Congrés ha imperado el carácter unitario que

también preside tanto la mencionada Taula d´Entitats i Moviments de Joventut como la Coordinadora de

Forces Polítiques Juvenils.

La célula base del Congrés es el «grup promotor», cuyo ámbito es un barrio, pueblo o comarca. A través

de una intensa actividad pública cada grupo está llevando a cabo la tarea de elaboración de la Carta Local

de la Juventud. A nivel central existen unos Equips de Treball encargados de redactar un dossier para

cada uno de los problemas específicos de la juventud. Es útil, pues, enumerar estos veinte equipos, a

modo de repaso de la problemática juvenil: estudio, trabajo, familia, fe, el campo, la chica, derechos

jurídicos y políticos, sexualidad, tiempo de ocio y deporte, delincuencia juvenil, fenómenos juveniles,

educación y formación, cultura y arte, medios de comunicación social, organizaciones de juventud, el

Servicio Militar y la objeción de conciencia, el barrio, urbanismo e ideologías.

LLAMADA A LA PARTICIPACIÓN

El máximo órgano de coordinación del Congrés es su Secretariado Técnico, residiendo el poder de

decisión en la Asamblea de Delagaciones. El coordinador general del Congrés, Joaquina Pradera, nos han

subrayado que todo grupo o entidad juvenil, así como jóvenes a título individual, que todavía no trabajen

en el Congrés de la Joventut y deseen hacerlo, debe dirigirse a SIPAJ, calle Caspe, 49 o al Congrés de

Cultura, Mallorca, 283, ambas direcciones en Barcelona.

La culminación del Congrés serán las «Jornadas Catalanes de la Joventut», que todavía no tienen fecha,

en el curso de las cuales se proclamará la Carta de la Joventud Catalana. Un documento que será

verdaderamente histórico. En él se denunciarán todos los problemas juveniles, al tiempo que se apuntarán

las posibles alternativas.

No hay equipamientos juveniles

Sólo cines de barrio y discotecas para la juventud obrera, privada de instalaciones deportivas y centros

culturales

El barrio es para la juventud obrera el lugar esencial de convivencia. En una encuesta realizada entre 600

jóvenes del barcelonés barrio de Horta, más de la mitad declaraban tener sus mejores amigos en el barrio.

Pero no es fácil que puedan llevar a cabo allí sus actividades.

Hay en Barcelona y su comarca apenas 600 instalaciones deportivas, de las cuales alrededor de 400 son

de carácter privado. Este estado de cosas es francamente deficiente. Resumámoslo: faltan instalaciones;

las privadas — la mayoría — establecen precios prohibitivos para las clases populares o están

especializadas en deportes minoritarios — golf, hípica, tenis — ; las subvencionadas oficiales para el

deporte no llegan a las ya de por sí escasas entidades deportivas populares; se fomenta el deporte como

espectáculo, en detrimento de la práctica deportiva. Las Olimpiadas Populares y otras iniciativas por el

estilo han topado con la indiferencia cuando no la oposición de los medios oficiales.

Las bibliotecas: he aquí otro equipamiento juvenil que brilla por su ausencia. Apenas hay bibliotecas en

los barrios populares. Y las escasas que existen no cuentan ni con horarios ni con libros sintonizados con

la juventud: además, claro está, de la nula promoción de la lectura entre la juventud. Los centros juveniles

bien dotados no abundan, mucho que digamos.

El panorama de la enseñanza — Escuelas de Formación Profesional e Institutos de Enseñanza Media—

además de ser insuficientes en número, «imponen una enseñanza arcaica, clasista y reaccionaria, negando

nuestro derecho a la formación; hay que exigir una enseñanza gratuita, laica, científica, pública y

catalana», según reclamaba el Manifiesto unitario «Per a conquerir els nostres drets juvenils, guanyem la

llibertat per a Catalunya» difundido en noviembre pasado:

En cuanto a ocio, el cine de barrio y la boite son los centros de relación social de la juventud. Habiemos

del primero. En una encuesta entre jóvenes de los barrios barceloneses de Trinitat, Horta y Poblé Sec

efectuada en la cola del cine en una tarde de domingo, el 52 por ciento de los consultados no sabían la

película que iban a presenciar. Y un 31 por ciento confesaba acudir siempre al mismo local

cinematográfico. Un 54 por ciento recurrían al cine «porque no sabían que hacer».

Las discotecas y en parte los bares son el otro gran centro de atención de la juventud obrera. Conste que

no se trata de rechazarlas por razones de falsa moral, sino porque, simplemente, estas diversiones no son

tales en realidad. En general, cines de barrio y boites producen en sus clientes asiduos más frustración que

otra cosa. La delincuencia es a menudo la única salida para numerosos jóvenes. Por si todo ello no

bastara, los medios de información no han atendido los temas juveniles. En este caso, sin embargo, la

cosa tiende a mejorar con la aparición, el próximo dia de Sant Jordi, de la revista juvenil «Cop d´Ull» —

heredera en cierto modo de «Oriflama» — y con ia creciente atención de la prensa diaria al respecto.

Votar no apto para menores

La mayoría de edad y el derecho a voto a los 18 años es una exigencia unánime

En tiempos de la Generalitat -1931 a 1939- eran atendidos oficialmente los intereses y los derechos de la

juventud. Se creó uno de los sistemas de enseñanza más avanzados de Europa, con experiencias tan

ejemplares como el Institut-Escola creado en octubre de 1931 o la Universitat Autónoma inaugurada en

septiembre de 1933.

También se potenció el ocio juvenil, mediante los servicios de Colónies y los Casals de Joventut, ambos

al alcance de las clases-populares. El Parlament de Catalunya aprobó la Llei de Majoria i habilitació

d´edat, vigente desde enero de 1934, estableciendo la mayoría de edad a los 21 años, en lugar de a los 25

como hasta entonces o a los 23 como en el resto del Estado español. También Catalunya fue durante estos

años pionera en Europa en cuanto al voto juvenil.

Tras la victoria bélica del franquismo, la juventud catalana perdió todo lo que había logrado. Y ahora

quiere recuperar — actualizados — sus derechos. Y para empezar, la mayoría de edad y el derecho a voto

a los 18 años. No quieren ser excluidos de la democracia por la que los jóvenes han luchado tanto. Si una

«democracia» sin los partidos democráticos de toda la vida resulta grotesca, otro . tanto podemos decir de

unas elecciones en la que los ciudadanos de 18 a 21 años no puedan decir la suya.

MITIN PARA EL DÍA DE SANT JORDI

Para hacer pública esta reivindicación se ha convocado un mitin, cuya autorización parece asegurada,

para el próximo día 23. Sant Jordi, sí. A las 5,30 de la tarde en el Palau Municipal deis Esports de

Barcelona. Los organizadores, que actúan en el marco del Congrés de la Joventut, hacen un llamamiento a

todos los jóvenes de Catalunya para que asistan.

Hay unos datos referidos a la ciudad de Barcelona que, aunque todavía provisionales, poseen indudable

interés. Casi ochenta mil jóvenes — 76.988 exactamente- podrían votar si se reduce de 21 a 18 la edad del

voto.

Tanto la Ley Electoral como la de Reforma Política señalan, simplemente, que «votarán todos los

españoles mayores de edad». Un simple Decreto-Ley que modificara el artículo 320 del Código Civil

bastaría para establecer la mayoría de edad a los 21 años. Así de sencillo.

Por otra parte, los jóvenes son considerados plenamente responsables en sus obligaciones laborales a

partir de los 18 años, según los artículos 7 y 9 de la Ley de Relaciones Laborales, y también desdé esta

edad deben responder de sus posibles delitos ante la Justicia como cualquier otro adulto, según se

desprende del artículo 9 del Código Penal. O sea que, hoy por hoy, a la hora de las obligaciones son

adultos; a la hora de ejercer sus derechos, no lo son. ¿En qué quedamos?

Salvo los grupos políticos de origen netamente fascista, todos los partidos apoyan´el voto juvenil. En una

reciente mesa redonda, defendieron el derecho de acudir a las urnas a partir de los 18 un amplio abanico

de partidos, desde la Lliga de Catalunya hasta el PSAN-Provisional.

Además de esta reivindicación prioritaria, la juventud tiene otros derechos jurídicos y políticos a

reivindicar, de los que no son los menos importantes los de las chicas trabajadoras, triplemente

explotadas; como mujeres, como jóvenes y como asalariadas. ¡Casi na!

Escribe: JOAN TUDELA

MD 17 abril 1977/Página 15

 

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