Autor: Caparrós, Francisco. 
   Treinta mil personas en la verbena socialista del PSC     
 
 Diario 16.    18/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Lunes 18 - abri I 77/DIARIO 16

Treinta mil personas en la verbena socialista del PSC

Francisco Caparros

BARCELONA, 18 (Corresposal DI6).—Entre una bailada colectiva de sardanas, que empezó a eso de las

siete de la tarde del sábado, y un intento de "striking", protagonizado por un "anarco", pasadas ya las

cuatro de la madrugada del domingo, transcurrieron las nueve horas de verbena socialista que, orgazinada

por el Partit Socialista de Catalunya, (PSC), con el reclamo de "sis hores amb el PS", se convirtieron en

nueve horas con la libertad, que fueron estrechamente vividas por las treinta mil personas quienes, a lo

largo de las callejas y a lo ancho de las plazuelas del Pueblo Español de Barcelona, lo mismo entonaban

"Els segadora", que coreaban con Rudi Ventura "El conejo de la Loles".

Zoco político

En una de las calles principales estaba instalado lo que se llamó "el zoco político", con tenderetes de

todos los partidos políticos no legalizados, excepto PSOE que, por aquello de la candidatura de unidad

socialista, tuvo su hueco y repartió sus octavillas unitarias con una "visca, visca, visca, la Unitat

Socialista".

Habían dicho los organizadores que pretendían hacer esta verbena para que la gente sce divirtiese, al amor

de uno de los "slogans" que aparecían en los pasquines de anuncios: "Per una Catalunya lliure, alegre i

sense classe", y el personal lo entendió.

La cuestión es que, además de bailar, cantar y participar en coloquios sobre temas de actualidad como la

inmigración, los medios de comunicación, la planificación . familiar y el divorcio o el deporte y el ocio,

durante la verbena se consumieron 2.000 "sardinas socialistas", 1.500 huevos duros "para darle la vuelta a

la tortilla"; 2.000 tortillas con la vuelta dada y algo así como 30.000 bocadillos "autogestionarios",

además de 300 kilos de dulce. Todo ello acompañado de 4.000 botellas de champán, más de 7.000

cervezas y otras tantas botellas de refrescos no alcohólicos, que se podían combinar con menús

vegetarianos, a base de ensaladas y rábanos.

Carrillo, a Eurovisión

Nueve mil personas estaban al tanto del servicio de orden, muchos de ellos pertrechados con barras de

acero, por si los ultras. Pero el servicio de orden sólo tuvo que trabajar, a ratos, con los anarcos y de

buenas «maneras. Primera, porque querían entrar sin cotizar; luego, por si había jaleo cuando gritaban:

"Carrillo a Eurovisión, a cantar el ´Cara al Sol´" o "Franco resucita, el PSUC te necesita". A veces esto era

seguido por algún grupo presente entonando la coplilla "Banderita tú eres roja, banderita tú eres gualda,

así lo dice Carrillo y también La Pasionaria". El buen entendimiento triunfa y todo se arreglaba,

finalmente, con gritos de "PSUC republicano" y "Al bote, al bote, fascista el que no vote".-

El único momento polít:co, en el más estricto sentido, fue cuando Joan Raventós, en nombre del PSC,

recomendó a los verbenistas que se divirtiesen y pidió la legalización de todos los partidos obreros allí

presentes y todavía ¡legales. Remató con un "No voy a daros ahora la paliza" y se cantó "Els Segadors",

para seguir la fiesta.

Qué hermosa es la libertad

Uno de los números fuertes de la noche fue la presen cía y la actuación de José Metiese, quien una de las

veces se arrancó cantando: "Qué hermosa es la libertad / y algunas veces me digo / que siendo cosa tan

grande / está pendiente de un hilo," Luego, les tocó empatar a los cantantes del PSC, y Pere Tapies, con

su sintonía habitual del "Barras y Estrellas" coreada, caldeó el ambiente para que Guillermina Mota

cantase un chotis de-dioado a Fraga, y Serrat superconcentrase asistentes en la plaza Mayor del Pueblo, a

los compases de "Mediterráneo".

 

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