Autor: Vigil y Vázquez, Manuel. 
   Puño en alto con aval catalanista     
 
 Ya.    24/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

PUÑO EN ALTO CON AVAL CATALANISTA

DE José Montero casi nada se ha dicho, salvo que habló sobre la clase obrera y sus sentimientos catalanes

en el gran mitin de Convergencia Democrática. (Jordi Pujol) y Esquerra Democrática de Catalunya (Trías

Fargas), con el Palacio de Deportes de Barcelona rebosante de público (más de doce mil personas), no

sólo barcelonés, sino también de distintas comarcas del principado, según declaraban la abundancia de

cartelas repartidas por los graderías y la cancha. Mitin celebrado el mismo día que el Consejo de

Ministros anunciaba la fecha del 15 de junio para laa elecciones a Cortes. Flameaban banderas catalanas

en todo el espacioso recinto, y sólo banderas catalanas; es decir, nada de banderas rojas, ni tricolores, ni

"ikurriñas", como suele ser habitual en otras aglomeraciones de la oposición, , aunque la convocatoria se

decante solo catalanista. Bien catalanista era este mitin: "Cap a un Front Democràtic per Catalunya" y

"Catalunya ha de guanyar", divisas de la cálida velada. En este ambiente, y tras ardorosas intervenciones

en pro de tales divisas, se anuncia que va a hablar por la clase trabajadora José Montero. Las primeras

palabras de Montero son acogidas con una gran ovación. No por lo que dice, sino porque lo dice en

castellano. No hay discriminación. Catalanes son todos los que viven y trabajan en Cataluña. Luego

Montero volvería a ser aplaudido, tal vez no con tanta espontaneidad y unanimidad. Montero se mostraba

favorable, por supuesto, a la autonomía de Cataluña, pero con la esperanza, la exigencia, de que los

problemas de vivienda, trabajo y cuantos acosan en las barriadas extremas y en el contorno de Barcelona

tengan una resolución plena, que hasta el presente no han conseguido. Concluyó Montero y se volvió a su

lugar en la presidencia del acto, entre Jordi Pujol, Trías Fargas, Roca y Junyent, Pi Sunyer, Josep María

Cullell ("En lugar de atado y bien atado, lo han dejado todo podrido y bien podrido", remachó éste su

crítica del franquismo), y "altres". Montero saludó con el puño en alto. Concluido el acto, alguno de sus

compañeros de mesa hizo notar que sólo una treintena de asistentes habían respondido con el mismo

ademán. "Ustedes nos dan votos; nosotros les darnos aval catalanista." Este es el gran pacto electoral que

se está intentando montar. La presencia, de Montero, como de otro trabajador cualquiera de habla

castellana, en el mitin señalado, como en cualquiera de otros mítines pro autonomía, más concretamente

pro "l´Estatut", obedece al deseo de evitar enfrentamientos en las urnas entre los catalanes de origen y los

sólo catalanes de radicación, como el de aportar, el niáximo número de votos posibles por cada una de laa

formaciones catalanistas. El pactó se ha "perfeccionado" entre el PSOE de don Felipe González y el PSC

(C) del señor Joan Raventós. ES PSC es uno de los partidos socialistas de Cataluña. La C entre paréntesis

quiere decir "Congrés", para distinguirse del otro PSC, el del difunto señor Pallach, que lleva una R entre

paréntesis, que quiere decir "Reagrupament". Esto de que un partido que está lejos de ser de "obediencia

catalana", como el PSOE, se introduzca en Cataluña, ha armado un considerable revuelo, y no sólo entre

loe catalanistas, sino también entre otras formaciones socialistas que funcionan más o menos por este

territo-" rio. Para los primeros es poner en situación de "sucursalismo" a un partido netamente catalán;

para ios segundos es un atentado contra una verdadera unidad socialista. EL profesor Trías Fargas,

siempre expeditivo, ha puesto el siguiente comentario a este PSOE-PSC (C): —El PSOE entrega el

voto de los recién llegados a unos socialistas catalanes que no tienen voto popular alguno a cambio de que

éstos den unos nombres catalanes (por cierto, con muchos millonarios y mucha élite gauchista). El

resultado será que el PSOE estará representado por unos ricachones catalanes y estos últimos saldrán

elegidos por un voto teledirigido desde Madrid. Suerte que ni Pablo Iglesias, ni Campalans, ni Serrà

Moret pueden presenciar estos trapicheos. Al PSG (C) no ha parecido quitarle el sueño las críticas como

ésta de que está siendo objeto. Al otro día del mitin de CDC-EDC celebró una verbena en el Pueblo

Español, así corno suena, de Montjuich. con más: de veinticinco mil asistentes. A todo esto se habrá caído

tal vez en la cuenta de que hemos eludido la calificación de "inmigrante" o el hecho de la inmigración. Y

es que se está .detectando, y lo están detectando los propios catalanistas, que los trabajadores procedentes

del resto de España rechazan el que se les considere inmigrados, pues implica una connotación de

extranjeros. Sin pararse en lo de "los países del Estado español", entienden que en Cataluña se encuentran

tan dentro de España como en Andalucía o cualquiera otra región Estiman, sí conveniente la autonomía

de Cataluña, porque hay cuestiones evidentes cuyo marco más apropiado es ése Pero sin admitir que se

les trate de inmigrados,, como si de verdad hubieran tenido que emigrar a Suiza, Alemania...

Manuel VIGIL Y VÁZQUEZ

 

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