Autor: Llansá, Jaume de. 
 Crónica de Cataluña. 
 Siete coaliciones para las elecciones  :   
 Una de ellas, ilegal. 
 El Alcázar.    07/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

SIETE COALICIONES PARA LAS ELECCIONES

• Una de ellas, ilegal

BARCELONA. (Una colaboración especial -de Jaume de Llansa, por télex).— Hay marejadas y

marejadillas en varios diarios barceloneses; también, luchas entre componentes del capital financiador

entre sí y con «exponentes» de las redacciones que, como ya he indicado en crónicas anteriores, muchos

son militantes de partidos de izquierda o socialistas y comunistas, algunos de los cuales reciben

asignaciones de sus partidos como «liberados». Sin entrar en detalles de profundidad —porque podrían

ocasionarme airadas denuncias—, debo decir que son bastantes los periodistas y trabajadores de talleres

de los diarios del Ex-Movi-micnto, «Solidaridad Nacional» y La Prensa» —hoy dependientes de la

«razón social» titulada «Medios de Comunicación Social del Estado»— que no solo están hondamente

preocupados por su futuro profesional y laboral, sino que, además, se muestran disconformes

publicamente con la línea excesivamente triunfalista —«suarecista», informativa y de comentario, que se

viene imponiendo desde Madrid a los diarios catalanes dependientes de aquella—. Si «El Correo

Catalán», donde, como ya anuncié en otra reciente crónica, hubo momentos de gran tensión durante la

pasada huelga como consecuencia de la presentación —luego retirada en principio— de la solicitud de

expediente de regulación de empleo y de crisis, se están viviendo días de preocupación, que se centra en

la venta del periódico por parte de Jordi Pujol, pues este, que es banquero y no tonto en el momento ´ de

valorar pérdidas y ganancias, no está dispuesto a que este año de 1977 le ocurra lo que le ha ocurrido el

anterior dc,1976: que ha perdido treinta millones de pesetas. Si insiste en circuios periodísticos, financie-

ros y políticos, en que la «ope-ración-venta» del periódico está a punto de convertirse en realidad.

También en el veterano «El Noticiero Universal» hay crisis, digamos Interna. Dos de sus más influyentes

y militantes de izquierda periodistas y comentaristas, de política internacional uno, de nacional el otro,

Mateo Madridejos y Ginés Vivancos, respectivamente han presentado (?) su dimisión de subdirectores del

diario; uno, Vivancos, tal vez abandone «El Noti»; el otro, Madridejos, posiblemente se conformará con

seguir de redactor-jefe. En cuanto al nuevo «Diario de Barcelona», que por haber prescindido de sus

páginas gráficas —o de «huecograbado»—, por su composición e impresión, ásí como por su línea

editorial e informativa, diríase que es «El País» catalán, ha acentuado su beligerancia escorada hacia pos-

turas de izquierda ideológicas y catalanistas que, como señaló en su momento, se intuyeron desde el

mismo momento en que tomó posesión de la dirección del «Brusi» el buen periodista pero exagerado

«revan-chista» que es Tristán la Rosa; operación ésta en la que ha salido perdiendo el sector financiero-

empresarial del periódico. Como muestra, para evitarme más profundidad, transcribo una breve pero

intencionadísima nota de «La Vanguardia», que dice al respecto: «El domingo pasado el «Diario de

Barcelona» inició una nueva etapa de su larga vida con formato distintó y técnica de impresión distinta

también. Por lo visto, también se ha renovado el estilo editorial en forma que preferimos no calificar». No

debo yo dé añadir nada más.

SIETE COALICIONES, SEIS DE ELLAS LEGALES Y UNA QUE NO LO ES

La «Crónica de Cataluña» de «El Alcázar» no está al servicio de ninguna coalición electoral de partidos,

globalmente, ni al de ningún partido, individualmente, aunque alguno de los que integran aquellas pueda

responder más próximamente a la forma de pensar del cronista que escribe y firma. Por ello y porque el

tema es, como se dice en el lenguaje profesional, de «actualidad rabiosa», me limitaré a relaciones

esquemáticamente las coaliciones electorales que ya en dinámica actuación de caracteres electoralistas a

lo largo y a lo ancho de la geografía física y humana de Catalunya, tratan y tratarán de conquistar el

mayor número de votos en las elecciones del quince de junio; coaliciones y partidos que las integran que,

—claro—, se reclamarán de catalanidad, en diversas gradaciones ideológicas y funcionales, para el futuro

de su actuación en Las Cortes. Seis de ellas, son legales; una, no lo es. He aquí la relación:

Convivencia Catalana, con cinco partidos; líderes conocidos son López Rodó, Santiago Udina y Joaquín

Viola que ha creado en Lérida su partido, la «Unió Lleidatana».

Concordia Catalana, con tres partidos, siendo su máxima figura aglutinadora, aunque no se presentará

candidato, Juan Antonio Samaranch, que cuenta con dirigentes no conocidos en ancho ámbito pero que sí

lo son en poblaciones y comarcas catalanas, por sus actuaciones en cargos municipales o deportivos.

Unió de Centre Democrátic de Catalunya, que integran la sucursal del PPC de Senillosa y el Partit

Socialdemócrata Cátala, de Casanovas, su filial en cierto modo y de poco arraigo.

Unió del Centre y la Democracia Cristiana de Catalunya, con dos partidos cuyos líderes más conocidos

son Antón Ca-nyellas, Coll i Alentorn, Mas Canti y Molins.

Pacte Democrátic per Catalunya, con cuatro partidos, todos girando en la órbita dé la CDC de Pujol,

siendo sus conocidos dirigentes, a más del ya citado, Trías Fargas, Verde y Aldea y Cornudella.

Candidatura dels Socialistes de Catalunya, con dos partidos que son los mismos que forman la Unión PSC

(congres) y Federación Catalana del PSOE, cuyos dos más conocidos dirigentes son Revenios y Triginer.

Hay dos partidos que se presentarán sin formar parte de ninguna coalición. Son la Lliga de Catalunya,

cuyo líder es el multimillonario José María Fi-guerás, que ya tiene anunciada su candidatura por Gerona;

y el PSUC, o sea los comunistas «catalanes» con sus destacados dirigentes López-Raimundo, So-le-Tura,

Solé Barbera y López Bulla de las CC.OO. «catalanas».

La coalición que no es legal, porque ninguno de los partidos que la integran tiene reconocimiento

jurídico, la integran cinco partidos «catalanes» de extrema izquierda revolucionaria y comunista o

republicana. Y éste es el panorama en estas horas catalanas iniciales de la próxima y crucial lucha

electoral para Catalunya y España.

 

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