Autor: Vigil y Vázquez, Manuel. 
   La conexión del PSOE con los trabajadores de Barcelona  :   
 Legalización del PSUC en el cuarenta aniversario de su enfrentamiento con la CNT. 
 Ya.    11/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

M-V-77

CARTAS DE CATALUÑA

La conexión del PSOE con los trabajadores de Barcelona

Legalización del PSUC en el cuarenta aniversario de su enfrentamiento con la CNT

AL mismo tiempo que, pese a la pertinaz lluvia de la jornada, los afiliados al PSIUC celeforaban por la

via publica su legalización como partido político, el centro de la ciudad, la plaza de Cataluña

especialmente, y los corredores del Metro quedaban alfomabrados de hojas con el siguiente texto;

"´En el 40 aniversario de las jornadas de mayo. 800 muertos Miles de heridos. Millares de encarcelados.

—Hoy hace cuarenta años que eI proletariado de Barcelona Inició una nueva insurrección frente a la

provocación del PSUC y el resto de partidos políticos Integrantes de la Generalitat. Esta provocación se

materializó en el intento por parte del PSUC de apoderarse de la Telefónica, que estaba bajo e1 control de

los trabajadores. Ante semejante agresión, el proletariado de Barcelona se levantó en armas, llegando a

dominar totalmente la ciudad, aplastando militarmente a la reacción. Pero no habiéndose asimilado

suficientemente la experiencia de la revolución en el proceso anterior, volvió a confiar en sus líderes

tradicionales (los dirigentes de la CNT), los cuales obligaron a los trabajadores a deponer las armas,

ofreciéndoles promesas de solución por medios políticos. Estos dirigen-tes les venderían a la

contrarrevolución frentetpopulista, la cual reorganizaría las isntitu-ciones capitalistas que el proletariado

había desorganizado. La clase trabajadora, vencida como clase opuesta al capital, dejó abierta la puerta a

la victoria de la reacción franquista. La traición había sido consumada. Ochocientos proletarios muertos

dan fe de ello. Todos los políticos que habéis vivido (palabra borrada) de la política ya habéis sido

condenados a muerte, por los trabajadores el día, 3 de mayo de 1937.—Barcelona, 3 de mayo de 1977—

Ni líderes, ni partidos, ni sindicatos." A este texto acompañan dos fotos: lina del aspecto de las Ramblas

tras la batalla entre la base de la CNT y las fuerzas alentadas por el PSUC y otra de los ministros

cenetistas en el Gobierno republicano Federica Montseny y Juan García Oliver, aludidos en este

recordatorio del 3 de mayo de 1937. Al dorso se publica un artículo, igualmente inflamado, aparecido

después de los sucesos en la revista "Nosotros", órgano de la Columna de Tierro. Todo en castellano.

El que se haya escogido.para la legalización del PSUC la fecha del 40 a n i v e reario del aplastamiento,

por impulso d-e este Partido Comunista, de las fuerzas libertarias y cenetistas —uno de los grandes

horrores" de aquella guerra—no deja de llamar la atención, pues si es casualidad tiene un no se qué de

fatal,..

LA clase trabajadora barcelo-nesa desborda, como era previsible, el marco estrictamente catalanista, e1

cual ge adscribe el PSUC, aunque su jefe, López Raimundo, es aragonés. La clase trabajadora barcelonesa

se ha mostrado también especialmente sensiibte a la venida del socialismo renovado en su máxima figura,

Felipe González. En la prueba de fuerza que está teniendo como base el Palacio Municipal de Deportes

quedaron prácticamente empatados, como ya les d¡ije, el pacto de Convergencia Democrátíca de

Catalunya (Jor-di Pujol) y Esquerra Democrá-tica de Catalunya (Trías Par-gas) y el de Alianza Popular de

Cataluña (López Rodó) y unió Catalana (Udina). Entre 12.000 y 13.000 asistentes, y en ambos casos con

gente que se marchó sin poder entrar. El mitin de Felipe González, organizado por el acuerdo entre el

PSOE y e1 Partit Socialista Cátala (Reventós), sobrepa-só visiblemente tales cifras en dos o tres, militares

más porque, merced a que el estrado de los oradores tenía menores dimensiones, se pudo utilizar casi ín-

tegramente _el graderio tapado en los mítines precedentes, en los que aun así hubo algún centenar de

oyentes. El graderío éste quedó atestado, igual que el resto de los gradeíros y la cancha, y mucho público

no pasó de las galerías de acceso y bastante ni siquiera pudo entrar. En la reunión predomina e1 castellano

y el deseo de los oradores de contrastar con la vehemencia dominante en el mitin de Alianza Popular.

Felipe Gronzález estuvo comedido 9 irónico en el tono. Había bastante bandera roja; había, bandera

catalana y también alguna tricolor y otras andaluzas. Hasta un pendón de. Castilla. Podría afirmarse que la

vibra-ción máxima del auditorio se daba, curiosamente, cuando, ante las alusiones de los oradores a

Alianza Popular, la masa coreaba a voz en grito: "iFraga, el pueblo no te traga!" Bueno, la prensa nías

catalanista o que presume de ello tamipoco "tragó" mucho el mitin de Felipe González, aun reconociendo

éste, pero muy matizadamente, el Estatut. Hubo un cierto recorte para el que hasta la fecha tía sido el

mayor mitin político dado en Barcelona de cara a las próximas elecciones. El PSUC tenía ya que haber

celebrado su mitin en este mismo lugar; fue muy anunciada, pero fue prohibido por no estar aún

legalizado el partido, y los dirigentes anularon sin más su convocatoria. Disciplinadamente. Es de suponer

que ahora, luego de este 3 de mayo, volverán a organizarlo y se celebrará con el ordenado triunfalismo

propio de íog comunistas. Ya les diremos. AHORA, electoralmente queda el reto de superar los mítines

del Palacio de Deportes. ¿Quién intentará las plazas de toros, donde el lleno necesita doblar la

concurrencia? De todos modas, aun consiguiéndolo, ha de advertirse que, sin propaganda pública, la secta

de los Testigos de Jehová llenó el domingo 1 de mayo la plaza de toros de Las Arenas para oír a dos

Conferenciantes venidos de la casa matriz ,de Nueva York. Veintisiete mil adeptos de los "salones del

Reino" de Cataluña y Aragón se juntaron para oír a ´los predicadores norteamericanos. Esto, y no sólo -

por motivos políticos, parece que impone un punto de reflexión,

Manuel VIGH í VÁZQUEZ

 

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