Autor: Colchero Sainz, José Virgilio. 
   Jordi Pujol, por una Cataluña autónoma y democrática     
 
 Ya.    04/06/1977.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

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INFORMACIÓN NACIONAL

4-VI-77

Jordi Pujol, por una Cataluña autónoma y democrática

Los sondeos dan al Pacte Democratic el mayor número de votos en Cataluña • "Jamás declararíamos una

república de Cataluña", dice el líder social-demócrata catalán • Predica una nueva Generalitat, entendida

como el poder genuino secular catalán no enfrentado con los de los demás pueblos de España

PRAT DE LLOBREGAT.

(Del enviado especial, José V. Colchero.)

Jordi Pujol, el político catalán más importante de la hora presente, llenó el cine Montmány, en el pueblo

del Prat de Llo-bregat, una localidad del cintu-rón de Barcelona con 55.000 habitantes. Aquí viven casi

más inmigrantes que catalanes. Pujol es el número uno del Pacte Democratic per Catalunya, en el que se

integran su propio partido, Convergencia Democrática de Cataluña, Ezquerra de Trias Targas y un partido

social-demócrata que capitanea Verde Aldea. Los sondeos de opinión dan al Pacte Democratic de Jordi

Pujol el mayor número de votos en las elecciones del día 15,- y entre siete y nueve diputados de

los 33 que se eligen en la provincia de Barcelona, las que más representantes mandará a las Cortes de

todas las de España. Sacar un diputado en Barcelona es "más caro" que en ninguna otra provincia de

España, ya que se necesita, por lo menos, 70,000 . votos. Hay augures que predicen al Pacto sólo siete

diputados y nueve a la unión del PSOE con su partido hermano catalán. Como los otros tres oradores,

Jordi Pujol se dirige al público en catalán. En el estrado hay una bandera catalana—las barras rojas y

amarillas—y un gran letrero que reza: "El teu primer vot per Catalunya." "Hay que construir Cataluña"

repite muchas veces Pujol. No es un estribillo, pues el estribillo es una repetición intencionada, y a él le

sale del subconsciente. "Nuestro objetivo es crear una Cataluña autónoma y democrática." Pide un voto

catalanista y "catalanista útil". Asegura que su partido no es radical ni minoritario. Es un partido inspirado

por la moderación y el realismo: "Se trata de plantear propuestas que puedan convertirse en realidad en el

terreno económico, en el cultural y en el lingüístico." Puntualiza de manera inequívoca que el voto por él

solicitado no es un voto insurreccional. - "Jamás dec1araríamos una república de Cataluña, en contra cíe

lo que dice de nosotros cierta propaganda que se empeña en tergiversar nuestras intenciones", explica en

un tono enérgico, que no deja lugar a dudas de qué aquí no hay sitio para separatismos, a los que él

mismo ha calificado de "radicalismos minoritarios". No predica este joven político catalán—un cambio de

nuestro tiempo—, separatismo, pero si una fuerte autonomía respecto al poder central. Una nueva

Generalitat, entendiendo por Generalitat el poder genuino secular catalán, no un poder enfrentado con los

de los demás pueblos de España. En su discurso recuerda con orgullo, pero sin chauvinismo: "Tenemos

una lengua, una cultura y una economía con un buen nivel", y luego agrega: "hay comarcas atrasadas y

nuestro mayor hándicap es la infraestructura social, insuficiente". Pujol será, e1 principal interlocutor de

Suárez en materia de autonomía regional y ambos se conocen ya bien. El líder catalán formó parte de la

comisión de la oposición que negoció con Suárez la apertura de los cauces democráticos. No descarta,

incluso, como me ha declarado expresamente, formar parte de un Gobierno Suárez. Ahora Pujol pide su

voto para "hacer un cambio con garantías". Cierra el mitin explicando que está en el centro izquierda, que

quiere "e1 cambio necesario", pero, de ninguna manera, "echa el país por la ventana".

Entrevista con Jordi Pujol

—¿Su pronóstico electoral?

—Es difícil de hacer. De todas formas, creemos que si las elecciones se celebraran hoy, las perspectivas

electorales del Pacto Democrático de Cataluña serían francamente buenas. No sólo por las catas de

opinión que hemos realizado, sino por encuestas de los demás. En estos momentos nos sentimos muy

esperanzados en las cuatro provincias catalanas. Los partidos catalanistas y los de corte democrático vail

a tener en Cataluña una mayoría muy amplia.

—¿Qué dinero gasta Pacto Democrático en la campaña?

—Hemos calculado que para la campaña que nos convendría necesitaríamos unos ochenta millo-, nes de

pesetas en Cataluña, lo que ocurre es que no los tendremos y, por lo tanto, habremos de recortarla.

—¿Dónde está el Pacte Democratic comparado, ideológicamente, con otros partidos del Estado español?

—Resulta difícil equipararlos. Somos un pacto de partidos en el cual está uno socialista (quién se

autódefine como socialista moderado), el otro se identifica con el liberalismo progresivo europeo (la

Esquerra Democrática) y nosotros, la Convergencia, somos un partido social-demócrata, pero con

objetivo prioritario, que es la construcción de Cataluña en tanto que país fuerte, que pueda englobar a

cuantos viven aquí. Los demás miembros dé la lista son Independientes. Esto configura un todo

difícilmente equiparable a lo qué será en el resto de España. Hay ideas diversas, pero sus cimientos están

en- el catalanismo, que es lo que le da coherencia y eficacia.

—¿Aceptaría usted una cartera en un gabinete Suárez?

—Bueno, yo he dicho siempre que estaría dispuesto a aceptar una cartera en un gabinete, en un Gobierno

español, siempre que esto respondiera a criterios democráticos. Es decir, que a mí se me nombrara como

representante democráticamente elegido, de determinadas tendencias y, además, con una

representatividad catalana y siempre que se tratara dé un Gobierno que demostrara sus voluntades demó-

cratas a través del Estado y de resolver toda la problemática, de carácter nacional que tienen planteada

Cataluña y las otras nacionalidades del Estado. Si se cumplieran todas estas condiciones, yo estaría

dispuesto a entrar en un gabinete de este tipo, con Independencia de quién fuera su presidente, pero, por

supuesto, tendría que ser un presidente que no tratara de manipular la democracia y que aceptara estas

reivindicaciones mínimas de las diversas personalidades colectivas que hay en España.

—¿Se restablecerá ¡a Generalitat? ¿Cómo concibe los eslabones entre Cataluña -y el Estado español?

—Yo pienso que se restablecerá la Generalitat, que, por otra parte, es un, concepto que conviene aclarar.

La Generalitat no es más que el órgano del Gobierno tradicional que ha habido en Cataluña. No es

ningún, invento, sino la forma tradicional de Gobierno en Cataluña. Naturalmente, la Generalitat ha

tenido formulaciones diversas, con más « menos amplitud de poderes. No ha sido lo mismo la Generalitat

del siglo XIII que la del XV, que la del XVIII, incluso dentro de los años treinta, la del treinta y uno y el

treinta y dos fue una cosa y la de después del Estatuto, tras el verano de 1982, fue otra. Puede, pues tener

formas distintas, pero sí luí sido siempre la forma de autogobierno de Cataluña. En cuanto a cómo se

restablecerá la Generalitat, pues no lo sé. Lo único que sabemos es que los parlamentarios catalanes

Iniciaremos después de las elecciones una acción fuerte para activar este proceso de restablecimiento de

la autonomía y de la Generalitat. En cuanto a los "eslabones", nosotros hemos propugnado siempre para el

Estado español una estructura basada en las autonomías reales de todas las reglones de España y, luego,

par» lo que ya no son regiones, sino que entendemos como personalidades nacionales, como son

Cataluña, Euzkadi y Galicia, propugnamos una autonomía más amplia. Pero" lo que sí quiero dejar claro

es que todo eso se ha de producir dentro de la unidad del Estado español´, dentro de la unidad de España.

La opinión pública española d e b lera comprender y nosotros debemos esforzarnos en explicar que lo que

se pide es una autonomía y no una separación, que lo que se pide es un reconocimiento de las

personalidades culturales, lingüísticas, etc, de estas zonas de España y no la destrucción de la unidad

española.

—¿Cómo ve desde la perspectiva catalana la posibilidad de un "pacto social" para después de las

elecciones?

—Entendemos que no bastará con un pacto social, que tendrá, que haber también un pacto político. La

economía española,, y concretamente aquí la catalana, va a necesitar de un acuerdo social que

forzosamente representará recortes en las exigencias de todos; también de los sectores obreros. Pero el

pacto social habrá de complementarse con el político, en el que habrán de estar incluidos los sectores más

representativos de 1» «lase obrera.

 

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