Autor: Lanzaco, Fernando. 
   La rentree de Tarradellas     
 
 Arriba.    30/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

LA SITUACIÓN

LA RENTREE DE TARRADELLAS

DESPUÉS de «lacados do exilio, la «rentree» del honorable Tarradellas se ha producido oí más alto nivel.

La entrevista con el Presidente del Gobierno y con el Rey viene o ser ceremonia de paz con tos

autonomistas catalanes. El autonomismo ha dejado de estar en el Índice, ha desertado del catálogo de tas

heterodoxias hispanas y se ha naturalizado como una respuesta politicamente normal del Estado español

para su articulación juridico-territorial.

El honorable Tarradellas se encuentra en el círculo de convergencias de la política del Estado de Cataluña

y ha sido presentado al Presidente del Gobierno por un diputado catalán de la Unión de Centro, lo que

evidencia tanto ta Inexistencia de rechazo al tema regional como q su más acusado símbolo viviente.

de convergencia de grupos políticos que postulan una configuración de la organización social tan

diferente.

La bandera de Tarradellas es el Estatuto de Autonomía y su reivindicación la presidencia de la

Generalitat. Pero hay que ir paso a es el autonomismo catalán. Por ello es centro fiea depurada det

Presidente de ta Generalitat

Socialistas, comunistas y centristas conversen en Tarradellas. Los tres partidos mayoritaríos en Cataluña

son catalanes y también nacionales/ es decir, propenden o una específica posición de Cataluña en el

conjunto español.

El honorable Tarradellas cumple una función moral en estado de indefinición ideológica. A pesar de su

dilatada y gerencia! militan cia en Esquerra Republicana, la caracteris-paso para llegar a buen fin. El

Estatut precisa de un indispensable «agglornamíento» —según los propios políticos catalanes— y en

cuanto a la presidencia de la Generalitat es un asunto de final, no de principio. Previo a lo reposición o

reconocimiento de Tarradellas-Presidente —que en definitiva es asunto de los habitantes del

Principado—, han de culminarse tres fases lógicas: primero, la elaboración de una Constitución de la

Monarquía española que consagre las autonomías regionales y sea aprobada por el pueblo español;

segundo, la consecuente elaboración del Estatuto de Autonomía para Cataluña en el marco de esa futura

Constitución, su refrendo por ej pueblo catalán —porque el mundo es de las generaciones vivientes— y

posterior aprobación de las Cortes Españolas; tercero, la nominación de los titulares de las funciones y

facultades de la Generalitat. Hasta entonces, Tarradellas no puede ser Presidente efectivo de una

Generalitat efectiva, pero mientras tanto sí puede cumplir un pagel de orientación, consejo y legitimidad

durante, todo ese proceso. El Rey y Suárez han desdramatizado y en alguna forma liberado de

apropiación ideológica el tema autonomista, que es ya una cuestión de Estado, no de partido. SI el

honorable Tarradellas se mantiene en lo posible, en los tiempos y formas necesarias —las formas son

esenciales para la democracia— España y Cataluña ganan con su "rentreé».

Femando LANZACO

 

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