Autor: Moreiro, José María. 
 Fraga dice en La Coruña. 
 Creo que estamos en el umbral de una era importante de nuestra vida política  :   
 Presentación del libro "Fraga Iribarne, retrato en tres tiempos". 
 Ya.    28/08/1975.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

FRAGA DICE EN LA CORUÑA;

"Creo que estamos en el umbral de una era importante de nuestra vida política"

Presentación del libro "Fraga Iribarne, retrato en tres tiempos"

LA CORUÑA, 27. (Por teléfono, de nuestro enviado especial, José María Moreiro)

A las siete de la tarde de hoy ha sido presentado el libro "Fraga Iribarne, retrato en tres tiempos", del que

es autor Manuel Milián M e s t r e, que presumiblemente arrancará alguna polémica. El acto congregó a

unas ciento cincuenta, personas y en el curso del mismo hicieron uso de la palabra, por este orden, el

dueño de la librería, don Fernando Arenas; el consejero nacional don Gabriel Cisneros, prologuista del

mismo; el autor, don Manuel Milián Mestre, y, por último, hizo uso de la palabra el actual embajador en

Londres, cuya vida es objeto del presente volumen, don Manuel Fraga Iribarne. En el acto estuvieron

presentes, entre otras personas, el presidente del Centro Gallego, general Lobo Montero; escritores

gallegos y una nutrida representación del equipo del señor Fraga, entre los que se encontraban los señores

Cortina, Santacreu, Alfaro y González Páramo.

Con este acto puede decirse que e1 verano político coruñés ya sólo se prolongará mientras permanezca el

Jefe del Estado en su residencia del pazo de Meirás, estancia que parece que durará hasta los primeros

días de septiembre. También con este acto pone punto final a sus vacaciones en España el señor Fraga

Iribarne, que retornará a Londres el próximo día 29.

Palabras de Gabriel Cisneros

Tras las palabras de salutación anunciadas por el señor Arenas, con Gabriel Cisneros dijo, entre

otras cosas: "Este libro se inscribe activamente en una empresa política, en un propósito que muchos

creemos ampliamente compartido por miles y miles de compatriotas, y que se resume en el deseo de

organizar la convivencia democrática española con muchos más holgados márgenes para la libertad,

mayores posibilidades para la justicia y con unas cotas significativas de racionalidad y eficacia,

alcanzando la homologación absoluta y plena con los "standards" políticos occidentales, y que creemos, al

mismo tiempo, que es posible alcanzar este propósito sin desmentir nuestro pasado inmediato, sin ceder a

descabelladas tentaciones revisionistas, sin someter, una vez más, a planteamientos traumáticos los

supuestos primeros de nuestra convivencia civil. Creemos encontrar en don Manuel Fraga el hombre

capaz de conducir este proceso con solvencia, con autoridad, con prudencia."

Intervención del autor del libro

A continuación hizo uso de la palabra el autor del libro, señor Milián, quien al término de su discurso nos

declaró:

—Fraga creo que es el único estadista que tiene en este momento el país, sin enjuiciar los que

desempeñan tareas de gobierno. Por su potencialidad, por su prestigio, por su reconocida . honestidad

entiendo que será difícil ignorarle en la construcción de cualquier opción de futuro.

Fraga cierra el acto

Por ultimo, el señor Fraga Iribarne cerró el ciclo de oradores, diciendo:

"Me dijo una vez Ava Gadner que en esta vida lo que la tenía más nerviosa era verse a sí misma en el

cine. Ya se imaginan que algo aún más serio me ocurre´ a mí en estos momentos. De un modo u otro, la

vida pública tiene algo de representación de determinados papeles y. por ello, justamente la

representación es la idea clave en política, como en teatro.

Augusto, fundador del Imperio Romano, lo vio así, y cuando murió, dejando en pie unas instituciones que

habrían de durar siglos, preguntó a los circundantes, en el lecho de muerte, qué tal lo había hecho, y al

recibir un murmullo dé aprobación, terminó su carrera y su vida con las mismas palabras que los autores

que representaban a Plauto y a Terencio, agradecían los aplausos: "Plaudite, cives" (aplaudid,

ciudadanos).

Como verán ustedes, al final decia, más bien dedicado al deporte, no me considero obligado a olvidar el

latín, como estoy seguro que no fue la intención de mi viejo amigo Pepe Solis, que vaya si sabe latín.

Señoras y señores, yo lo que quiero decir es que no tengo nada que decirles en realidad. Confirmar con mi

actitud, al estar aquí presente, que creo que los hombres públicos están obligados a actuar públicamente,

actuar con coherencia y responsabilidad, abiertos a la censura pública, sin protegerse en un ambiente

discreto o de falsa modestia, que en el fondo no es tal, sino desprecio de un público y de una opinión

cada, vez más alertas. A poner sus archivos y sus recuerdos al servicio de quienes presentan una imagen

de su pasado, para mejor enjuiciar la validez de sus promesas de futuro.

En el umbral de una era importante

Creo, sinceramente, que estamos en el umbral de una era importante de nuestra vida política, en la cual la

publicidad va a ser un factor importantísimo. Me place haber contribuido, como se ha dicho, cuando tuve

la responsabilidad de contribuir a la estructuración actual de los medios de comunicación en España.

Me abruma, por supuesto, el hecho de que personas como el autor de este libro y de otro que está en

camino, de J. A. Cabezas, hayan creído oportuno dedicar tanto esfuerzo a analizar el mío por la cosa

pública en España, y ello me anima también a redoblar esfuerzos para que lo que ha sido hasta ahora más

bien apuntar ideas y sostener actitudes pueda ser en una etapa próxima, con la ayuda de muchos hombres

y muchas mujeres de España una verdadera acción política eficaz por una España cada vez más fuerte,

más Justa, más limpia y más clara, en la que todos podamos caminar con la frente alta, porque nadie tenga

que andar con la cabeza baja."

Agradeció finalmente el esfuerzo, tanto del autor como del editor y librero, por culminar este trabajo en

pleno verano. A continuación fue servida una copa de vino español en un hotel de esta ciudad.

 

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