Llamamiento de los obispos a la serenidad y la responsabilidad     
 
 Ya.    24/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Llamamiento de los obispos a la serenidad y la responsabilidad

Declaración de la Asamblea Plenaria del Episcopado:

Los obispos españoles, reunidos en asamblea plenaria —informa Logos—, venimos

siguiendo desde ayer tarde con preocupación, serenidad y confianza, los graves

acontecimientos que amenazan perturbar la normalidad democrática de la nación y,

con ella, la paz y la convivencia de los españoles. Al abrir hoy nuestra segunda

jornada de trabaja queremos expresar a S. M. el Rey, a las autoridades y al

pueblo nuestro firme propósito de contribuir como pastores de la Iglesia a la

serenidad y a la responsabilidad de todas las instituciones y personas del país

dentro del respeto a la Constitución y con voluntad de concordia por parte de

todos.

Manifestamos también nuestro profundo respeto y nuestra afectuosa solidaridad a

los miembros del Gobierno y del Parlamento retenidos en el Palacio del Congreso

y pedimos con el máximo encarecimiento a quienes los retienen que faciliten

cuanto antes su salida pacífica del edificio para que puedan reasumir sus

responsabilidades públicas como representantes de! pueblo. Hacemos un

llamamiento a todos los fieles y a todos nuestros conciudadanos para que

mantengan ja calma, el buen sentido y el espíritu de colaboración con las

autoridades legitimas.. Mantenemos la firme esperanza, y asilo pedimos a Dios,

de que este episodio tendrá muy pronto un desenlace pacífico y feliz para bien

de todos.

Telegrama de los obispos al Rey

La Conferencia Episcopal Española na enviado al Rey don Juan Carlos un telegrama

cuyo texto es el siguiente:

«Los obispos españoles, reunidos en Asamblea Plenaria, hacemos patente a Vuestra

Majestad nuestra profunda adhesión a vuestro mensaje de respeto a la

Constitución, de normalidad democrática y de serena consideración entre todos

los españoles. Estamos pidiendo insistentemente a Dios que asista a Vuestra

Persona en tan altas responsabilidades y otorgue siempre a nuestro pueblo el don

de la paz en la libertad y en la justicia. Con la más alta consideración,

cardenal Enrique y Tarancon.

 

< Volver