Autor: Pérez Escolar, Rafael. 
 Fraga. 
 Hay que despreciar a los que invocan el desastre     
 
 Informaciones.    05/07/1975.  Página: 5-7. Páginas: 3. Párrafos: 67. 

Hay que despreciar a los que invocan el desastre"

Rafael Pérez Escolar:

LA afirmación de Gran Bretaña, manifestada a través del reciente referéndum para sn permanencia como

miembro de la Comunidad Económica Europea, plantea un sinfín de cuestiones sobre las cuales a los

españoles nos interesa muy especialmente conocer la opinión de nuestro embajador en Londres. Pienso

que la idea de lograr la fusión política a través del camino económico y aduanero me parece una

especulación sin contenido sustancial. La sola voluntad de integración económica no es suficiente, tiene

que hacerse efectiva una voluntad político-espiritual común, única que posee fuerza suficiente para lograr

la síntesis, de las tensiones qne con frecuencia se crean en los grupos de interés puramente económico.

Sería menester, por tanto, que prevalezcan en el concierto etiropeo los actos políticos y espirituales.

Don Manuel Fraga Iribarne, cincuenta y dos años, embajador de España en el Reino Unido, es una de las

figuras más señaladas de momento político actual y esta considerado por muchos como uno de los

líderes de la ¿España de. más inmediato futuro.. Encarnación política del centro» entendido como

una concepción de la vida política civilizada lejos de cualquier extremismo y dentro de un orden social

justo y representativo», su biografió como político y hombre de Estado se confunde con su propia

personalidad, en la que el hombre vehemente, con dotes de mando y precisión en sus exigencias. Queda

compensado con el científico y político riguroso de una sólida y profunda formación intelectual y una

continua inquietud intelectual, ideológíca y política.

Nacido el 23 de noviembre de 1922 en Villalba (Lugo), cursó sus primeros estudios en los Institutos de

La Coruña, Villalba y Lugo, con premio extraordinario.

Estudia la carrera de Derecho en las Universidades de Santiago y Madrid (1939-1940), obteniendo el

premio nacional fin de carrera. Se doctora en Derecho en 1945, y ese mismo año comienza a dar clases de

la asignatura «Teoría de la sociedad y el Estado» en la recién creada Facultad de Ciencias Políticas y

Económica» de la Universidad de Madrid. Un año después gana las oposiciones —con el número uno—

de, letrado de las Cortes. En 1947 se licencia en Ciencias Económicas y se presenta de nuevo a otras

oposiciones, las de la carrera diplomática, que vuelve a ganar con el número uno. En 1948 se casa con

doña María del Carmen Estévez, de la que tendria cinco hijos. Ese mismo año gana las oposiciones —con

el número uno— para la cátedra de Derecho Político, eligiendo la Universidad de Valentía. Paralelamente

a su actividad universitaria, empieza a destacar como hombre de la Administración, al ser nombrado en

1951 secretario general del instituto de Cultura Hispánica, y dos años más tarde, secretario del Consejo de

Educación por el entonces ministro de Educación, don Joaquín Ruiz Giménez, quien en 1955 le

nombraría secretario general técnico del Ministerio.

Tras conseguir—por oposición— la cátedra de Teoría del Estado y Derecho Constitucional de la Facultad

de Ciencias Políticas y Económicas de la Universidad de Madrid (1953). cesa en su cargo de secretario

general técnico de Educación el cesar el titular del Departamento, señor Ruiz Gimenez (1956). Ese mismo

año, el ministro don José Luis de Arrese le nombra subdirector del Instituto de Estudios Políticos, y

un año más tarde (1957) el ministro don José Solis le nombra delegado nacional de Asociaciones,

accediendo al Consejo Nacional como consejero nacional y a las Cortes como procurador. Desde 1958 a

1992 es secretario de la Comisión de Asuntos Exteriores de las Cortes y secretario general del grupo

español de la Union Interparlamentaria, Un ano antes, en 1961, es nombrado director del Instituto de

Estudios Politices y pata a ser miembro del Consefo de Estado, del Consefo de Economía Nacional,

del Contelo Nacional de Educación y de la Junta Política.

En julio de 1962, al realizarte el reajuste ministerial, es nombrado ministro de Información y Turismo,

cargo que ocuparía durante siete añas, en los que desarrollaria una brillante y eficaz labor, promoviendo

ñuños polos de desarrollo turístico, creando la red de albergues y paradores nacionales, protegiendo el

patrimonio artístico y recorriendo las regiones españolas. Pero la realización más importante de su etapa

ministerial ha sido la promulgación de una nueva ley de Prensa e imprenta publicada en I96t.

En 1967 es designado consejero nacional por el Jete del Estado y nombrado secretario del Consejo de

ministros.

Al cesar en su cargo ministerial (1969) se reintegra a su cátedra de Derecho Político en la Universidad de

Madrid y acepta diversos cargos en empresas privado». A partir de entonces y hasta el verano de 1973, en

que es nombrado embajador de España en Londres. se dedica a su actividad universitaria y a pronunciar

conferencia», que serian recogidas en los libros El desarrollo político», Legitimidad y representación. «La

República y la última que ha publicado, Las leyes».

¿Que actos políticos serán necesarios?, pedemos preguntarnos. ¿Habrá que destruir en nuestro continente

el Estado nacional? Eso quisieran algunos: una Europa inerme, sin Ejército propio o con ejército prestado,

es un campo Idóneo para que los «nuevos romanos» y los «nuevos cartagineses» decidan la hegemonía

mundial. No, los cuatrocientos cincuenta millones de europeos han de ser eso mismo: cuatrocientos

cincuenta millones fundamentalmente unidos. Para que los europeos puedan afirmarse como tales es

necesario aceptar el gran organismo de poder, el Estado. «Europa, Estado nacional», ese es nuestro lema,

Pero ademas de ser fuertes queremos ser libres: «Mociones europeas.» Y por último, no renunciamos a

nuestra historia: «Regiones europeas».

Las Comunidades Europeas han de aspirar a la creación de Europa como sujeto responsable y portador de

la cultura occidental, a la vitalización del desarrollo económico de los países miembros y por supuesto al

aumento del nivel de vida europeo, favoreciendo y protegiendo a tal fin la economía de las regiones

menos desarrolladas

Tan amplio repertorio de objetivos comunitarios creo que ha encontrado un considerable refuerzo

después del si a la permanencia en la C. E. E. dado por el Reino Unido.

FRAGA.—Europa no es una idea sencilla. Eso se ve más claro aún desde Inglaterra, entidad histórica más

diferenciada que otras a este respecto. Hay una «línea europea». que podríamos decir es la linea del Rhin,

y que marca toda nna manera de aer. precisamente la manera de ser de Europa. Por lo mismo. otros países

periféricos, como España o el Reino Unido, han estado distanciados históricamente de ella Es evidente asi

que el tema europeo se percíbe de forma muy distinta desde Alemania. Bélgica o Suiza que desde Gales y

Escocia o desde la propia Andalucía, De hecho, la política tradicional de Inglaterra ha sido siempre la de

la división del continente: se mantuvo en su insularidad y ello ha aumentado los problemas a la hora de su

integración en la Comunidad Económica Europea.

Europa es una zona de enorme capacidad intelectual y de una cierta, unidad espiritual, pero no ha sido un

conglomerado político» un imperio, como lo fue el turco, por ejemplo. Ahora está condicionada por

grandes concentraciones externas a ella de poder economico y militar. En el que podriamos denominar

«protectorado americano» se da un cruce de ideas respecto a la forma de entender la unidad del

continente, La primen es la idea atlántica, patrocinada por los Estados Unidos, y que gira en torno a la

Alianza del Atlántico Norte. La segunda, la idea europea, que es federalista. Estas dos formas de entender

el tema, originan tensiones muy claras que se polarizan ahora en Londres y París

Por otro lado los americanos quieren organizar la «detente» mundial por su cuenta y tratan de entenderse

con las otras potencias al margen de la propia Europa. El te ma de la unidad del continente desempeña en

este sentido un papel estrategico y político que complica más todavía la cuestión. Asi, China Juega a

favor de la unidad de Eu» ropa y Rusia a que no se produzca.

INFORMACIONES POLÍTICAS 5

SOBRE ESPAÑA:

«Yo no nacionalizaría la Banca, por ejemplo»

*

ORGANIZACIÓN SINDICAL: «DEBIÓ LLEVARSE LA REPRESENTATIVIDAD HASTA EL

ULTIMO GRADO.

«NO HEMOS LLEGADO MAS QUÉ A LA PRIMERA FASE DEL DESPEGUE ECONÓMICO.»

no a la libertad por e1 ejercicio de la responsabilidad, y ello para todos los hombres, cualquiera que sea su

rango en la sociedad y su papel en la economía. Contra la servidumbre a la tecnología, contra la

esclavitud a los reglamentos abusivos, contra la dominación de los sistemas ideológicos y las burocracias

compulsivas, el doctor Abs, en nombre de los empresarios europeos, preconizaba la restauración del

hombre en su propia dignidad y el respeto a su naturaleza de ser libre y responsable.

FRAGA—Si, eso es cierto, pero para ello bace falta ana raza de empresarios diferente, Inglaterra tiene

grandes financieros, pero esos grandes empresarios que defienden y practican I» libertad para todos no

Abundan. Faltan los grandes Industriales. De hecho, el Gobierno ha venido interviniendo para

nacionalizar machas empresas en pérdida con el único objetivo de salvar los puestos de trabajo, lo que no

han podido hacer los Industriales ingleses. For ello, que los empresarios acepten una política de control de

rentas de numera ejemplar, me parece esencial. He de añadir, no obstante, que la política fiscal inglesa,

que es muy efectiva, ofrece posibilidades en este aspecto que nuestro país, por ejemplo, no tiene y que

convendría estudiar muy a fondo.

R. P. E—Volviendo a los sindicatos, este es un punto muy controvertido hoy en España, y las propuestas

de pluralismo sindical han levantado más de una polémica.

FRAGA.—Ya no tengo una visión dogmática, .sino pragmática, de nuestro sindicalismo. Siempre he

pensado que la organización de las fuerzas laborales debe hacerse desde ellas mismas. Los sindicatos de

encuadramiento sólo son explicables en momentos de excepción, como los que España vlvia después de

la guerra civil. Hay que tener en cuenta que, ai fin y al cabo, siempre es mejor que haya sindicatos,

aunque sean de este tipo, » que no haya ningún sindicato, que es lo que pretendían no pocos, en los años

cuarenta. Por lo demás, no hay ningún grupo social qne no produzca líderes naturales. Estos líderes

obreros se fueron integrando poco a poco en la Organización Sindical, pero hubo niveles do los que no se

les dejó pasar. A mi me pareció que debió llevarse la representatividad hasta el último grado: el Fuero del

Trabajo, tras la promulgación de la Ley Orgánica, daba pie para ello. Pero no se hizo, y por eso yo voté

contra la Ley SindicaL La libertad sindical no equivale estrictamente a pluralismo sindical. Lo que yo

quiero decir es que los trabajadores deben ser libres para organizarse desde la base hasta la cumbre y para

definir la propia estructura de su organización. La libertad suele provocar el pluralismo, pero a veces no

sucedo asi, como acontece en Alemania. Lo que si garantiza siempre es la representatividad total, que es

lo importante, para que exista un interlocutor valido.

Por lo demás, este es un tema „ a abordar sin exclusa si efectivamente queremos homologarnos con la C.

E. E. y concurrir a la construcción de esa Europa unida de la que hablamos. Dentro de la transformación

que va a sufrir el país en los próximos dos años, la aparición a tiempo de dirigentes obreros

representativos y con dotes de liderazgo es absolutamente necesaria. Y yo quiero ver a dos o tres de esos

sindicalistas sentados en el Consejo de ministros, como ocurre en este país.

B. P. E.—Junto al problema de los sindicatos se sitúa el de la manera de entender la empresa. Antes

recordábamos la necesidad de que existan empresarios capaces de defender la libertad. Un punto clave en

este orden de ideas afecta a la Información. Los maestros Uria y Garrigues, con ocasión del ingreso de

aquél en la Real Academia de Jurisprudencia, lo acaban de exigir con gran lujo de razones.

FRAGA.—Estoy plenamente convencido de ello. La información se entiende no sólo del empresario al

trabajador, sino también de la empresa a los accionistas. o socios y al público en general. Debe ser,

además, nna Información permanente y que no se produzca sólo una vez al año. Es cierto que el mundo

capitalista está rodeado de sospechas, pero hay que reconocer que él mismo se las crea muchas veces

absurdamente con su manía del secreto y el silencio.

La Información, que para mi es sinónimo de comunicación, es la clave de la pai social Esto sirve para la

familia, para la empresa, para toda la sociedad en suma.

«LA ECONOMÍA ESPAÑOLA NO HA FUNCIONADO PEOR QUE LAS DEMÁS»

R. P. E.—En la estructura económica de nuestro país se advierten desajustes que necesariamente hay que

corregjr. ¿Cual, a su Juicio, es el más característico?

FRAGA.—A mi Juicio, el problema es de productividad; Si queremos un mundo con mejor calidad de

vida, más nivel de bienestar y menos contaminación, ese es un mundo caro y es preciso trabajar mucho,

es menester, por tanto, alcanzar la máxima productividad. Mientras el pais no se dé cuenta de ello, no

encontrará remedio a.. sus males.

R. P. E.—Parece que España ha aprendido la lección. No se puede decir que el desarrollo de los últimos

años no se debe a los españoles. Pero es lo cierto que en este momento padecemos graves tensiones.

¿Cómo cree usted que se ha comportado nuestro país en la reciente crisis mundial?

FRAGA.—Por lo menos, la economía española no ha funcionado peor qne las demás. Nuestro desarrollo

ha sido fruto de lo que tantas veces ocurre: los países, cuando sufren un fuerte choque, tienden a

reaccionar. Nosotros lo hicimos después de la guerra civil, y Europa después de la segunda guerra

mundial. Coincidió entonces nuestro despegue económico con el de todo el continente y con un aumento

enorme del desarrollo tecnológico, fruto también, en buena parte, de la guerra. Pero España contó con dos

ventajas específicas desde el panto de vista económico. La primera, el turismo, sector en el que creo que

lo hemos hecho bastante bien. La segunda, un movimiento de migración interna, y externa, que, de un

lado, nos permitió trasvasar excedentes de mano de otara de la agricultura a la industria, y de otro, nna

mayor entrada de divisas, aun cuando la emigración ofrece características a veces dramáticas qne han de

tenerse muy en cuenta. Sin embargo, en conjunto, no hemos llegado, a mi Juicio, más qne a te primera

fase del despegue económico. Cuando todavía el 8 por 100 de 1a población laboral española se encuentra

en el extranjero, podemos decir, sin equivocarnos, que queda mucho aún de esfuerzo y reconversión.

R. P. K—Pero si Europa y España han podido acompasar sus crecimientos económicos al margen de los

sistemas políticos, eso dará pie a algunos para opinar, a mi modo de ver erróneamente, que nuestro

problema no es en esencia de signo político.

FRAGA. — Distintos países han Cegado por diferentes caminos a los mismos objetivos. Es evidente que

para aumentar la capacidad de producción eléctrica, que es una forma de subir el nivel de la vida, se

puede hacer tanto en un sistema socialista como en el modelo occidental. En cualquier caso, en la España

actual y en el momento en que nos encontramos, estoy convencido de que la continuación del desarrollo

económico pasa por la necesidad de la reforma política.

R. P. E.—¿Y qué diría usted de quienes piensan que tal reforma debe tender necesariamente a un proceso

de nacionalizaciones?

FRAGA.—Todo, por supuesto, es opinable. Yo, desde luego, no nacionalizaría la llanca, por ejemplo.

Cuantas nacionalizaciones se han hecho en Inglaterra no han provocado, ciertamente, un modelo de

economía dinámica, sino una estructura burocratizada e ineficaz. El socialismo sueco se ha construido

manteniendo e1 principio de economía privada. Los propios Ingleses han nacionalizado muchas cosas,

pero ni al más radical de los laboristas se le ocurriría nacionalizar la City. Algunas nacionalizaciones mal

concebidas son, en opinión de algunos, una de las causas de la falta de dinamismo económico en Gran

Bretaña

R, P E.—Los socialistas y comunistas en general afirman la necesidad de la supresión de la empresa

privada. Los órganos del Mercado Común, ni redactar eJ texto de la sociedad anónima europea, optan por

el modelo de. libre empresa. El proyecto ha hecho mi vos los principios de neolibernlismo econó

- mico...

-

FRAGA. — Me parece altamente aprovechable el contenido del Estatuto. También en cuanto a la re

• forma de la empresa hay que tener muy en cuenta lo que se hace en la Europa comunitaria, para no

trabajar en el vacío. Eso sí, lo que haya de hacerse se hará con firmeza y sinceridad. En esto y en todo lo

demás.

ESPAÑA. MERCADO COMÚN

R. P. E.—En este marco de ideas ¿cuál es su juicio sobre el momento actual de la economía española?

FRAGA.—Ya sabemos que 1974 no fue un año catastrófico, y que la economía española soportó mejor

que la de otros muchos paises la dislocación producida por la espiral de los precios del petróleo y de las

materias primas. Efectivamente, el crecimiento del producto nacional bruto mantuvo en España un

considerable ritmo en el primer semestre de 1974, durante el que capero la tasa del 6 por 100. En e

segundo semestre se inició una de bilitación de la actividad productiva y el ritmo declinó al 2,5 por

100; pero a pesar de ello, aqnel año registró una tasa de crecimiento total en torno al 5 por 100 en

términos reales. En resumen, podría mos decir qne el ano pasado ha sí do un buen año industrial, meno

bueno en lo agrícola y malo para la balanza de pagos, de resultas de haberse cuadruplicado el valor de

nuestras importaciones de crudo; lo más grave, quizá, fue el dé ficit comercial que se produjo

en 1974, el más elevado, con mucho, de nuestra historia económica, puede casi duplicó el anterior

déficit record, correspondiente a 1973.

R. P. E.—¿Y el aspecto comercial —y no politico— de nuestro relaciones con el Mercado Común

FRAGA.—Respecto a la C. E. E sabemos qne existo una base de entendimiento, aunque hay punto de

discrepancia que habrán de su objeto de apretada negociación. La filosofía que aplica España a esta

negociación es la de que esencialmente se trata de conceder rebajas arancelarias a la mayor parte de las

importaciones recíprocas, y que por consiguiente, estas concesiones deben hacerse en base a porcen

tajes globales y no con discrimini ción de productos; es decir, si se productos Industriales o si so

agrarios. Pero el caso, es qne la C. E. E. no atraviesa por los momentos mas cómodos, debido a

presiones sectoriales resultantes de la difícil situación económica general y esta circunstancia no ayuda a

las negociaciones. Los intereses de los paises miembros son múltlplí y nunca falta alguno qne venga

exigiendo medidas de protección para este o aquel producto. No quiere esto decir que yo sea pesimista

respecto a nuestras conversaciónes con el Mercado Común, sino sim plemente que no cabe desconocí

unas dificultades reales que este ahí y que complican la concluslr del acuerdo comercial.

R. P. E.—¿Quiere decirse enton ces, finalmente, que es usted optimista respecto a las perspectivs

económicas y, en general, sobre futuro más o menos Inmediato de nuestro pais?

FRAGA.—Vivimos tiempos difíciles, lo que quiere decir tiempos de prueba, para nosotros, para nuestras

conductas, para nuestro pueblo, para el mundo; y también, porlo mismo, tiempos fecundos para las ideas

nuevas, para esfuerzos maritarios y para obras decisivas y duraderas.

Hay que hacer un proposito decidido de rechazar los pesimismos de superar las dudas y de despre ciar a

los qne, escépticos a oportunistas. Invocan el desastre. Tenemos los medios para reaccionar, los recursos

para triunfar y no tenemos derecho al desaliento.

En cualquier caso, Europa, la Europa política, sifué sendo más un deseo que una realidad, pero la

Comunidad Económica es lo único que seriamente ha podido hacerse en el camino de la unidad del

continente. A todos los europeos nos corresponde la responsabilidad de acelerar el proceso de nuestra

efectiva Integración política.

El, «SI» A LA C.E.E

R. P. E.—Dada la estructura parlamentaria y política británica, ¿no parece un sistema artificial el

referéndum empleado para decidir la permanencia de Gran Bretaña en la Comunidad?

FRAGA.—Yo me atrevería a decir que Gran Bretaña es el único país europeo que no es consciente de

que —aunque no fuera ocupada— había sido también alcanzada de lleno por la guerra mundial Tampoco

se dio cuenta de que el imperio se le iba rapidísimamente, y que los americanos en cierto sentido les iban

a abandonar, dentro de la relación especial de amorodio» que Estados Unidos mantiene con este país. Por

eso después de la guerra hicieron ana reforma social de signo avanzado, pero no tocaron la estructura

económica del país ni renovaron sn equipo industrial. Alemania y Francia, en cambio, tuvieron que

rehacer la economía desde su propia base, crear una industria moderna, más avanzada tecnológicamente,

y una estructura económica infinitamente más progresiva. Por lo demás, la economía Inglesa era una

economía no dinámica ya desde finales del siglo XIX. La saneada posición financiera y económica de que

venía disfrutando desde entonces ocultaba la realidad de una estructura y un equino industrial obsoletos,

sin capacidad suficiente de renovación.

Respecto al tema concreto del referéndum, hay que tener en cuenta que el sistema político Inglés, al estar

polarizado prácticamente en dos partidos, implica que la oposición ha de oponerse a todo por sistema.

Wilson fue quien inició las gestiones para la incorporación del Reino Unido en el Mercado Común y

fracasó por el veto de De Gaulle, Heath, en cambio, consiguió la entrada en el club europeo y Wilson se

opuso entonces, no por el hecho de la entrada en sí misma, que ya él habla solicitado, sino sobre la base

de las condiciones pactadas por los «tories» Laboristas y conservadores son dos grandes partidos, que

cada uno en si mismo es como una coalición. Dentro del laborismo, el excipiente clásico del partido es su

izquierda más radical, lo mismo que para los conservadores lo más determinante es su derecha.

Pero tanto la derecha de los conservadores como la izquierda de los laboristas son grupos minoritarios,

Aunque en gran medida constituyen la base Ideológica tradicional de sus respectivos partidos, por lo que

Wilson tiene que cuidar de no enfrentarse con su izquierda y la señora Tatcher de no hacerlo con su

derecha.

El grupo izquierdista del «labour» más caracterizado es el que se reúne en torno a la revista «Tribune».

Son gente que quiere hacer el socialismo sin qne nadie se lo frene, y han empleado en su favor el tema de

la inflación y de la subida de los precios como Justificación de las reformas sociales tan amplias y

radicales que reclaman, Wilson ha ido al referéndum empujado por ellos precisamente, aun cuando, cono

antes decía, convenga concretar que el referéndum no versaba sobre el Mercado Común en sí, sino sobre

la permanencia o no de Gran Bretaña en las condiciones pactadas por los conservadores.

Uno de los efectos positivos del referéndum es que se ha producido una realineación de las fuerzas

políticas en este país. Es curioso detectar, por ejemplo, que no ha habido en ningún caso un triunfo radical

de los nacionalismos interiores. En ninguna parte del Reino Unido ha sido mayoritario el «no», aunque

los porcentajes entre los votos afirmativos y negativos han variado, desde luego, de Inglaterra respecto a

Escocia. Pero la campaña organizada y las opiniones en pro y en contra expresadas por los líderes

políticos han reagrupado con este motivo a las clases moderadas de los partidos. Quiero decir que los

conservadores y laboristas que han hecho campaña a favor del «si» coinciden precisamente con los

grupos moderados de sus respectivos partidos: la derecha «labour» y la izquierda «tory. Se ha creado de

esta manera una situación más de centro y moderada, que el país estaba necesitando.

INGLATERRA VIVE A CREDITO

R. P. E.—Se ha hablado por ello mismo de un nuevo partido de la moderación, que saldría precisamente

de una coalición de ese grupo de centro de los dos grandes partidos a los que usted hacia referencia.

FRAGA. Es evidente que la creación de nn partido moderado, por así llamarlo, de un cuarto partido en

este país, resulta muy difícil. Yo más bien creo que lo que esta por conseguirse es una auténtica

plataforma de esa moderación: una especie de coalición del centro frente a los extremos. Hay que añadir,

por lo demás, que los argumentos reales que los europeístas han empleado en la campaña a favor del «si,,

no son muy convincentes: no se veían claras las ventajas económicas objetivas de la permanencia de Gran

Bretaña en el Mercado Común. Europa ha sido y es sobre todo un acto de fe, y los ingleses han votado

«si» precisamente porque tenían fe en sos líderes mas cualificados, que les pedían ese voto afirmativo. Y

ahora se ha de ver lo mismo, en las medidas económicas interiores, para combatir la inflación y la caida

de la libra.

R. P. E—Entonces, la idea de Europa como unidad, política, los Estados Unidos de Europa, ¿es algo que

de verdad cala en el electorado británico?

FRAGA.—Al ser este pais sumamente insular, un «bretón», como dicen aquí, signe siendo algo muy

especial. Los ingleses son muy nacionalistas y lo suyo, incluso lo que no es perfecto, para ellos es lo

mejor. Un Inglés se siente desde luego mucho mas inglés que europeo y estoy convencido de que si los

británicos han entrado en Europa es porque saben que pueden hacerlo sin dejar de ser ingleses.

Es importante poner de relieve la generosidad política del Partido Conservador, que ha apoyado a Wilson

en este terreno, pensando antes en el interés supremo del país que en su peculiar posición política en el

Parlamento.

R. P. E—¿Y cual será, el futuro inmediato en el orden económico para Gran Bretaña como miembro de

Europa?

FRAGA.—Si algo tiene de bueno el Reino Unido es que los datos económicos se conocen muy bien y

muy rápidamente, y son fiables. La información económica aquí es una de las mejores del mundo. La

realidad es que Inglaterra está viviendo a crédito y endeudándose al ritmo de 3.500 a 4.000 millones de

libras al año. Los Ingleses no quieren renunciar a un nivel de bienestar muy considerable al qne habían

accedido y los sindicatos presionan constantemente en defensa de una mejora real de las condiciones de

vida. De ahí esa extraordinaria deuda exterior, que amenaza con hipotecar el pais. Yo creo que para

resolver este problema es mejor estar dentro que foera del Mercado Común.

SINDICATOS

R P. E.—¿Y qué papel ha jugado el Partido Liberal en el referéndum?

FRAGA. — Los liberales son los europeistas convencidos por excelencia. No ha habido divisiones

internas entre ellos a la hora de apoyar el «si». Pero el número notablemente menor de sus fuerzas ha

determinado que en este caso su posición no fuera decisiva.

R P. E.—La existencia de sindicalismo, primero, y su reconocimiento político y Jurídico, después, han

sido pera el mundo del trabajo el verdadero hito que separa el sistema gremial del sistema capitalista.

Las organizaciones de asalariados, en posición dialéctica con los patronos o grupos de patronos, marcan,

en el aspecto sociológico, toda la nueva época en que vivimos. Al margen y sobre la ideología marxista,

este instrumento de lucha ha conseguido la entronización en la palestra política del cuarto Estado»: el

proletariado.

Puede decirse sin exageración que el Sindicato, mediante su expresión mas fuerte de actuación, la huelga

general, es capaz de ejercitar nn autenticó poder de veto paralizador, incluso de toda la actividad

socioeconómica. Consecuentemente, los sindicatos modernos desempeñan un papel clave en los países

industrializados. Las federaciones y uniones sindicales han llegado en muchas ocasiones a ser los

verdaderos arbitros de la política de salarios y fijación de bases y condiciones de trabajo. Por esto mismo

se oyen por doquier voces que denuncian las exageraciones a que conducen las consecuencias últimas de

tal sistema, puesto que la función de arbitraje no puede desplazarse del poder ejecutivo —o si se prefiere,

del Judicial— a los órganos sindicales, que forzosamente asumen en caso de conflicto laboral la posición

extrema de una de las partes en litigio. La máquina económica de los Estados modernos que han

conseguido un grado aceptable de desarrollo económico no creo que deba permitir paralizaciones

generales inspiradas en designios de carácter sindical o político. De ahí la tendencia actual a sustraer a la

decisión unilateral de una de las partes, mediante el instrumento de la huelga general decretada sin un fin

previsible, a menos que prosperen las reivindicaciones planteadas en cualquier caso, la decisión última,

que ha de asumirla necesariamente el poder ejecutivo o el Judicial. Convendría precisar en este punto la

posición sindical en el Reino Unido

FRAGA—Los sindicatos británicos son los primeros históricamente eficaces y modernos que funcionan

en el mundo. Por eso el Estado los aceptó inteligentemente y llegaron a constituir el «cuarto estamento»

del sistema, dentro del cual quedaron integrados. Pero, quizá por haber nacido antes, ahora se están

quedando rezagados en la evolución de las instituciones sindicales.

Una de las primeras características de las Unions» es su peculiar vinculación con la política. Aquí, en

realidad, no hay sindicatos, creados por partidos —como en tantos otros sitios—, sino al revés: existe un

partido, el laborista, sostenido en buena parte por los sindicatos y por las cooperativas para defender sus

intereses en y desde la propia esfera del poder; y son las cuotas y las afiliaciones sindicales las que

sostienen de hecho el «labour».

R. P. E.—Permítame, embajador, la insistencia; ¿responde el sindicalismo británico a las necesidades

reales de la economía en esta hora tan difícil para el mundo y en especial para el Reino Unido?

FRAGA.—Las «Unions» son sindicatos muy especializados y nume

SOBRE GRAN BRETAÑA:

Ni el más radical laborista nacionalizaría la City»

EL REFERENDUM HA CREADO UNA SITUACIÓN MAS DE CENTRO Y MODERADA QUE EL

PAÍS ESTABA NECESITANDO.»

* «LA UNIDAD SINDICAL BRITÁNICA ES SOLO APARENTE: LOS QUE MANDAN SIGUEN

SIENDO LOS SINDICATOS PARTICULARES.»

 

< Volver