Los españoles han atendido la llamada a la serenidad. 
 Los guardias civiles desconocían las intenciones de Tejero     
 
 Ya.    24/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Los españoles han atendido la llamada a la serenidad

Los guardias civiles desconocían las intenciones de Tejero

A las diez y veinticinco de la mañana, el director general de la Seguridad del

Estado transmitía el siguiente comunicado: «Dieciséis horas después de producido

el secuestro del Gobierno y de parlamentarios que cumplían con sus deberes

constitucionales, impera la calma en todo el territorio español, salvo,

naturalmente, en el recinto cuya inviolabilidad fue vulnerada del modo conocido.

Las noticias procedentes de los gobernadores civiles de las diferentes

provincias coinciden en afirmar que los españoles han atendido la exhortación a

la serenidad que les fue dirigida y han acudido a sus labores habituales. Se

observa tan sólo, en particular en Madrid, un retraimiento parcial y explicable

de la asistencia a centros docentes de enseñanza básica y media.

La comisión permanente de secretarios de Estado y subsecretarios continúa

trabajando en conexión estrecha en relación con la Junta de Jefes de Estado

Mayor para el mejor cumplimiento de sus obligaciones, recordadas en el mensaje a

la nación de su Majestad el Rey, Están siendo estudiados los planes que

eventualmente habrán de ser aplicados para resolver la situación de secuestro en

que se halla el Conpeso de los Diputados. Un grupo de unos doce guardias civiles

ha abandonado al teniente coronel Tejero y ha salido de las dependencias del

Congreso. Igualmente, un grupo de diputadas se encuentra también fuera de las

dependencias del Congreso. Se espera que en los próximos minutos la situación

planteada pueda entrar en una vía de franca y total solución.»

A pesar de que la anterior nota oficial habla solamente de doce guardias

´civiles que habían abandonado al teniente coronel Tejero, en los alrededores

del .Congreso se rumoreaba que los guardias civiles que se habían entregado era

ya de treinta y uno a las diez de la mañana; primero se entregaron once y luego

otros veinte. Estos datos, sin embargo, quedan un tanto confusos, ya que las

fuerzas de la Guardia Civil que paulatinamente ha ido saliendo del Palacio de

las Cortes, eran automáticamente retenidas e incomunicadas. Todos han

manifestado que no estaban enterados de las verdaderas intenciones que llevaban

al Palacio de las Cortes cuando fueron movilizados en su cuartel. La inmensa

mayoría ha declarado, según rumores, que pensaban que iban a librar al

Parlamento de un ataque de Eta político militar. Después, y a medida que ha ido

avanzando la noche, se percataron de la acción verdadera.

Todos los guardias civiles han sido trasladados en coches del Cuerpo con destino

desconocido.

 

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