Me esperan treinta o cuarenta años de cárcel, declaró Tejero al entregarse  :   
 Landelino Lavilla no perdió la tranquilidad. 
 Ya.    24/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

JEFES DE DEPARTAMENTO:

Internacional y Política Exterior. Eusebio Alvarez; Política Nacional. Antonio

José Gonzalo» Muñiz. Información Religiosa, Miguel Ángel Velasco; Socio-Laboral

Económico, Juan Molina Martínez; Deportes, Raúl Solía Yanguas, Cultura y

Espectáculos, Luis Blanca Vila, Educación y Sociedad, Carlos Veira Penoucos;

Diagramación. Pedro López Sánchez

A mediodía, en diez minutos, se evacuó el hemiciclo

«Me esperan treinta o cuarenta años de cárcel», declaró Tejero al entregarse

Landelino Lavilla no perdió la tranquilidad

Cuando faltaban dos minutos para las doce del mediodía el presidente de.l

Congreso de los Diputados, Landelino Lavilla, con la serenidad que le

caracteriza, dijo: «La mesa ordena la salida, señor teniente coronel.» Así se

desprende de la conexión en directo que la cadena Ser consiguió desde el

hemiciclo mismo del Congreso, que, hasta ese momento, había permanecido

incomunicado desde las dieciocho treinta del lunes 23. El relato de la salida de

los diputados, siempre según la emisión en directo de la Ser, puede sintetizarse

en un impresionante silencio, sólo roto por las órdenes de Landelino Lavilla,

que indicaba, con intervalos de aproximadamente un minuto, la fila que debía

iniciar la salida del hemiciclo, comenzando por las señorías más cercanas a las

puertas laterales.

Al comienzo de la operación el presidente de la Cámara había recomendado a sus

señorías: «Tranquilidad, tranquilidad, por favor.» En otro, momento dijo:

«Permanezcan en sus sitios, es igual.»

Minutos más tarde, cuando ya estaba saliendo la quinta fila, el señor Lavilla

volvió a pedir, con esa voz serena que le caracteriza, tranquilidad y silencio.

Cuando estaba terminando la evacuación el presidente Lavilla dijo escuetamente,,

y como si se tratara de un aviso de trámite: «Mañana habrá mesa a la nueve y

media, junta de portavoces a las doce y pleno a las cuatro y media de la tarde.»

Después, el hemiciclo se quedó vacio.

Antes de empezar la delicada operación de evacuación un inspector de la Guardia

Civil manifestó a la Cámara que se había llegado a un acuerdo con Tejero y

recomendó a sus señorías no per der la calma ni la tranquilidad, y añadió que a

partir de ahí todo iría bien.

El último diputado socialista que abandonó el hemiciclo manifestó que el

teniente coronel Tejero le había dicho: «Usted salga tranquilo, que aquí no pasa

nada. Lo único que sé es que yo voy a pechar, a partir de ahora, con treinta o

cuarenta años de cárcel.»

Los primeros diputados pudieron ser vistos por el numeroso público que les

esperaba en la plaza de las Cortes a las doce y dos minutos, en medio de grandes

ovaciones v vivas a la libertad y a la democracia.

A las doce y veinticinco ´minutos el teniente coronel Tejero se entrego al

director general de Ja Guardia Civil, general de división Aramburu Topete, en

presencia del segundo jefe del Estado Mayor del Ejército, Alfonso Armada. Tejero

ofrecía un aspecto tranquilo. Los números de la Guardia Civil que todavía

estaban dentro salieron delante de Tejero. Algunos lloraban. El Gobierno y los

principales líderes políticos salieron por otra puerta y todos juntos ocuparon

un vehículo. El presidente en funciones, Adolfo Suárez, salió sonriente y abrazó

a algunas personas del público y fue recibido, asimismo, por algunos de sus

familiares que habían acudido al lugar del suceso.

 

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