Haig se negó a hacer comentarios. 
 Reagan esperó al desenlace de la crisis para ponerse en contacto con el Rey     
 
 ABC.    25/02/1981.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

MIÉRCOLES 25-2-81

NACIONAL

Haíg se negó a hacer comentarios

Reagan esperó al desenlace de la crisis para ponerse en contacto con el Rey

NUEVA YORK (corresponsal). La «rendición» de los asaltantes del Congreso español

Hegó demasiado tarde para estos periódicos, que abren sus números con las

espectaculares fotos del teniente coronel Tejero, pistola en mano, en el podio.

Pero la noticia del desenlace llegó a los pocos minutos de producirse, corriendo

como pólvora festiva por estaciones de radio y televisión. El sentimiento

general fue de enorme alivio. «La frágil democracia española ha superado su

prueba más dura hasta ahora», cantaba en el telediario matinal de la CBS Charles

Kuralt.

La opinión era unánime: el gran triunfador es el Rey. «que supo mantenerse firme

en las normas constitucionales y se reafirma como garante det proceso

democrático». Pero se añade que también resultaron ganadoras tas otras

instituciones, con el Parlamento a la cabeza, y no en último lugar los

militares, que rechazaron los «cantos de sirena» y aceptaron el proceso

constitucional. Subrayan al respecto los corresponsales norteamericanos la

importancia que se dio «al que no hubiera derramamiento de sangre».

En las causas de la intentona tampoco hay discrepancias. «Extremistas de

derechas, exasperados por las concesiones autonómicas concedidas a las regiones

españolas» (J. Markham, «New York Times»); «Resentimiento de la Guardia Civil

por ser el principal blanco de los atentados de la ETA» (W. Saxon, «New York

Times»), «a lo que hay que añadir los sentimientos ante las indecisiones del

Gobierno hacia los terroristas, más el resentimiento de los militares hacia los

cambios rápidos de la dictadura a la democracia» (T. Burns, «Washington Post»).

De «gran acontecimiento» ha calificado uno de los funcionarios del Departamento

de Estado (que integraba el grupo de trabajo que inmediatamente se formó para

seguir la crisis española) la solución de ésta. Y añadió: «Demuestra que la

democracia española no es tan joven y débil como se creía», al tiempo que

«afianza la .figura del Rey como garante y motor de ella».

Pero al mismo tiempo resulta significativo que, entre los jefes de Estado que se

pusieron inmediatamente en contacto.con Don Juan Carlos, no figurase Ronald

Reagan, quien esperó al desenlace de la crisis para llamarle por teléfono y

felicitarle, en un diálogo que duró unos quince minutos, en el que le expresó su

simpatia personal, y más significativo fue aún que su secretario de Estado,

Haig, se negaba a hacer comentarios, alegando que se trataba de «un asunto

interno español».

La Embajada de Estados Unidos en España facilitó ayer un comunicado del portavoz

del Departamento de Estado, sobre el intento de golpe de Estado ocurrido en las

últimas horas en el país. La nota dice, entre otras cosas: «La abrumadora

mayor/a de las Fuerzas Armadas y del pueblo de España han permanecido fieles al

Rey y a la Constitución. Como todos los amigos de España, nos congratulamos por

la feliz resolución de la crisis, y por la fortaleza mostrada por las

instituciones y por los dirigentes de la nueva democracia española. El papel

desempeñado-por el Rey Don Juan Carlos y su conducción de la nación española han

contribuido de manera sobresaliente a la solución de la crisis, y merecen

especial admiración.»

 

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