El Gobierno controla la situación. 
 La Junta de Jefes de Estado Mayor defenderá el orden constitucional     
 
 ABC.    24/02/1981.  Página: 3-4. Páginas: 2. Párrafos: 9. 

NACIONAL

ABC/3

ESTA MADRUGADA, ANTE EL CONGRESO.—Alrededor de las dos y media de la madrugada

llegaban once «jeeps» de la Policía Militar y tomaban posiciones frente a la

puerta del palacio de las Cortes. Poco después.penetrarían al patio interior del

edificio con intención de intervenir en la detención o desalojo de los

insurrectos. (Foto: Luis RAMÍREZ.)

El Gobierno controla la situación

La Junta de Jefes de Estado Mayor defenderá el orden constitucional

A pesar de la confusión creada por los sucesos del Congreso de los Diputados,

los mecanismos del Estado no interrumpieron su funcionamiento y desde el primer

momento se adoptaron las medidas necesarias para que esa continuidad se

mantuviera. Una vez asegurada esta continuidad, la secretaria de Estado para la

Información anunció que Su Majestad el Rey se dirigiría a los españoles en el

mensaje que posteriormente se trasmitió por radio y televisión. Antes de este

mensaje, la Junta de Jefes de Estado Mayor difundió una declaración en la que

aseguraba su decisión de defender el orden constitucional, disipando así buena

parte de los temores y especulaciones.

Textualmente la declaración dice lo siguiente: «La Junta de Jefes de Alto Estado

Mayor, reunida a las veintidós horas ante los sucesos desarrollados en el

palacio del Congreso, manifiesta que se han tomado las mecidas necesarias para

reprimir todo atentado a la Constitución y restablecer el orden que la misma

determina. La Junta de Jefes de Estado Mayor continúa reunida, pero no se

facilitará ningún otro tipo de comunicado.»

GOBERNACIÓN DENTRO DE LOS CAUCES CIVILES

El conocimiento de los sucesos de! Congreso, que pudieron seguirse a través de

las emisoras de radio que transmitían en directo las votaciones para la

investidura del señor Calvo-Sotelo, dieron pie para que las autoridades

iniciaran inmediatamente las actividades tendentes a asegurar el funcionamiento

de los órganos del Estado. Así, por decisión expresa del Rey, y´para asegurar la

gobernabilidad del Estado, según informó el Ministerio del Interior, tos

secretarios se han constituido en sesión permanente.

La citación a la reunión fue cursada por el Ministerio del Interior, quien, por

otro lado, y también por indicación del Rey, difundió comunicados en los que se

señalaba que el objetivo era asegurar la gobernación del país dentro de sus

cauces civiles y en estrecho contacto con la Junta de Jefes de Estado Mayor.

En los comunicados se tranquilizaba también a los españoles, afirmando que

«quienes accidentalmente desempeñan el mando político del país, en nombre del

Gobierno, coinciden en manifestar que la calma más absoluta reina en todo e!

territorio, nación al y que es de esperar una pronta solución a esa interrupción

momentánea de la vida parlamentaria».

«Quienes en estos momentos asumen en España el Poder civil y militar de manera

transitoria, y bajo la dirección y autoridad del Rey —continuaba—, pueden

garantizar a sus compatriotas que ningún acto de fuerza destruirá la convivencia

democrática que el pueblo libremente desea y se plasma en el texto de la

Constitución, a la que,.civiles y militares, han jurado protección.»

LOS GOBERNADORES CONTROLAN LA SITUACIÓN

Las afirmaciones sobre la normalidad absoluta en toda España era confirmada a

primera hora de la noche por las informaciones procedentes de diversas

provincias, donde los gobernadores civiles controlaban la situación y

permanecían reunidos con las respectivas Juntas de Seguridad. Sin embargo, las

noticias procedentes de Valencia ofrecían algunas dudas y se afirmaba que el

capitán general había declarado estado de alerta y asumía todos los poderes.

Sin embargo, la situación era muy fluida y las reuniones se sucedían en las

diversas instancias. Mientras el Rey permanecía reunido en el Palacio de la

Zarzuela con sus colaboradores más íntimos y era informado al minuto de la

evolución de los acontecimientos, en el hotel Palace, próximo al Congreso de los

Diputados, estaban reunidos altos mandos de la Guardia Civil, custodiados por

personas de paisano que portaban metralletas, y el edificio era vigilado por

fuerzas uniformadas del Benemérito, Instituto.

AFIRMACIONES DE LEALTAD AL REY

Por su parte, partidos políticos y sindicatos seguían con atención el desarrollo

de los hechos y, en un comunicado urgente, CC OO y UGT hicieron un llamamiento a

la serenidad y a reafirmar el total apoyo al Rey, al Parlamento, al Gobierno y a

las fuerzas y a todas las instituciones democráticas de nuestro país, en la

defensa de la democracia.

También el Consejo del Poder Judicial ha acordado manifestar su lealtad al Rey y

su respeto a la Constitución.

En todas las provincias los gobernadores civiles tenían instrucciones del

Ministerio del Interior de reunirse con las fuerzas políticas y sindicales para

explicarles la situación. Igualmente los gobernadores han recibido órdenes

estrictas de abortar cualquier intento de manifestación en la calle y de

proteger a tos medios informativos.

ADOLFO SUAREZ, UNA DIGNA ACTITUD

MADRID. Actitud digna la del presidente Suárez. En el momento en que,

imperiosamente, recibió, como todos los demás diputados, la orden de sentarse en

su escaño, Adolfo Suárez permaneció de pie y dijo:´

«Soy el presidente» y pidió explicaciones. Después, cuando fue sacado del

hemiciclo, el jefe del Ejecutivo en funciones se levantó con tranquilidad y

salió sin dar muestras del menor nerviosismo. Su gesto, tangible para toda la

Cámara, es encomiable. Suárez se comportó como presidente de un Gobierno que,

precisamente, esa misma tarde cesaba oficialmente en sus funciones.

4/ABC

 

< Volver