El general comió en octubre con Múgica. 
 Armada propuso al PSOE un Gobierno fuerte     
 
 Diario 16.    09/03/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Madrid — El general Alfonso Armada, uno de los presuntos implicados en el golpe

de Estado del 23-F, a finales del pasado mes de octubre le sugirió al socialista

Enrique Múgica la posibilidad de formar un Gobierno PSOE-UCD presidido por un

independiente, presumiblemente militar, según ha podido saber DIARIO 16 de

fuentes seguras.

La reunión tuvo lugar durante una comida en casa del alcalde de Lérida, el

socialista Antonio Ciurana, que se prolongó desde las dos de la tarde hasta las

seis y media. Además de Alfonso Armada, entonces gobernador militar de Lérida y

jefe de la División Urgel número 4, de guarnición en aquella provincia catalana,

participaron el propio Ciurana, Enrique Múgica y Joan Reventos, secretario

general de Socialistas de Cataluña, con sus respectivas esposas.

«Hablamos de lo divino y de lo humano, le dimos un repaso general, muy extenso y

detallado, a la situación política general», señala Enrique Múgica, que a

continuación añade que «este fin de semana

informé a mi partido, en el Pais Vasco, de aquella entrevista».

Finalmente, el general Armada, propuso, como hipótesis última para evitar la

quiebra del Estado, la

formación de un «Gobierno fuerte» PSOE-UCD, presidido por un independiente,

presumiblemente militar, y con el apoyo del Parlamento. En ningún momento, ni

punto de su propuesta, se dedujo que Armada albergara idea alguna de carácter

involutivo o golpista, y formulaba la citada solución como último recurso en

caso de que la situación se deteriora hasta limites insoportables, que

aconsejaran la formación de un «Gobierno fuerte». Los socialistas se

manifestaron de acuerdo, siempre que se hiciera por procedimientos

constitucionales.

El general Armada, por otra parte, hizo notorios alardes de conocimientos

socioeconómicos y del país en general, y de Lérida en particular. El militar

explicó a los comensales, sorprendidos por su erudición agropecuaria y

socioeconómica, que siempre acostumbraba a estudiar a fondo las peculiaridades

políticas, sociales y económicas de cada uno de los lugares en los que prestaba

sus servicios.

Por otra parte, Armada se manifestó políticamente muy conservador, tal como es

habitual en él, muy preocupado por la situación autonómica de España, y por la

posible amnistía para los miembros de la UMD, a lo que se manifestó contrario.

Cuando sus compañeros de mesa le hicieron ver la libertad de los implicados en

la «Operación Galaxia» -Tejero e Ynestrülas, principalmente—. Armada señaló que

no era el mismo caso, porque la UMD al constituirse en organización, rompía la

unidad del Ejército.

Pero otras fuentes consultadas por este periódico señalaron que los socialistas

sacaron conclusiones en cierta medida peligrosas y con cierto tufillo

anticonstitucional. La decisión del PSOE fue entonces informar a las más altas

instancias del Estado de lo que Armada podría llegar a significar. Según estas

fuentes, los socialistas vieron riesgos de que se llegase a la búsqueda de

soluciones no constitucionales, que rechazaban de plano.

Por otra parte, en la reunión inmediatamente posterior al intento de golpe que

celebró la comisión ejecutiva de UCD, se informó del encuentro entre el PSOE y

Alfonso Armada, y se decidió nombrar una comisión que investigara el hecho.

El SAM

Asimismo, en julio de 1980 Suárez admitió, ante un grupo de periodistas que le

acompañaron a Lima, que conocía la iniciativa del PSOE de situar a un militar al

frente del Ejecutivo. El entonces presidente se negó a facilitar el nombre de

los informadores. Se limitó a calificar de «descabellada» esa iniciativa.

Es por esas fechas veraniegas, aunque transcienda posteriormente, cuando Enrique

Múgica y Javier Solana mantuvieron una entrevista con Alfonso Osorio, que venía

promoviendo la idea de un Gobierno de gestión, también con presencia militar.

De ninguna de estas iniciativas se puede deducir que fuerzas parlamentarias

estén alimentando una salida política anticonstitucional, como es la que se

materializa el 23 de febrero. Obvio es decir que los socialistas han demostrado

sobradamente no ya el respeto a la Constitución, sino su más decidida defensa.

Pero el obsesivo antisuarismo que se ha venido respirando en los últimos meses,

ha sido un elemento que ha condicionado la estrategia de los partidos,

principal; mente en el PSOE, confirmando que la política, a veces, hace extraños

compañeros de cama.

Lo que los juristas llaman «supuesto anticonstitucional máximo» (SAM) —utilizar

los mecanismos legales para conseguir una situación política distinta— ha sido

el vector resultante de todas las operaciones políticas dirigidas a descabalgar

a Suárez.

Armada propuso al PSOE un «Gobierno fuerte»

El general comió en octubre con Múgica

 

< Volver