Don Manuel Fraga, dispuesto a participar  :   
 Discurso en la cena con la Liga Europea de Cooperación Económica: Hay que adaptarnos a la línea política de Europa. 
 Informaciones.    22/01/1975.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

i FORMACIONES

DON MANUEL FRAGA, DISPUESTO A PARTICIPAR

MADRID, 22. (INFORMACIONES y LOGOS.)—«Voy a tener una serie de contactos, sobre los que no

voy a especificar, porgue yo soy uno de los muchos españoles dedicados al servicio público, que en estos

momentos tiene que considerar, en función de las circunstancias generales del país y de la muy

importante de que se ha abierto un nuevo cauce por el Estatuto de las asociaciones, cuál va a ser su

dedicación en los próximos meses», dijo el señor Fraga ayer, a primera hora de la tarde, a su llegada a

Barajas.

DISCURSO EN LA CENA CON LA LIGA EUROPEA DE COOPERACIÓN ECONÓMICA: «HAY

QUE ADAPTARNOS A LA LINEA POLÍTICA DE EUROPA

Unas cincuenta personas miembros de su antiguo equipo de Información y Turismo y amigos y

simpatizantes—, además de numerosos representantes de los medios Informativos, esperaban al ex

ministro y embajador en el aeropuerto.

En un avance de urgencia ya facilitamos ayer en INFORMACIONES las declaraciones del señor Fraga.

Para pleno conocimiento de todos nuestros lectores recogemos hoy los puntos más salientes.

Tras poner de relieve que sigue siendo embajador en Londres, lo que le impide ser más implícito en sus

declaraciones, situación «que puede cambiar en cualquier momento» y confirmar sus contactos de estos

días con personas y grupos con vistas a una posible asociación política, dijo: «Yo entiendo que hay tres

decisiones que tomar (y me refiero a mi, claro): La, primera es si se participa o no, dentro de esta nueva

organización de la vida pública; la segunda, con quién se participa, y la tercera, a qué ritmo y de qué

manera

y estas tres cuestiones no se pueden dilucidar por uno solo, puesto que, en definitiva, todas ellas suponen

actitudes de otras personas. Por tanto, es cierto que vengo a eso y es cierto que no tengo nada que decir

ahora por respeto a los demás y al país.»

«Y dicho esto, lo que sí quiero dejar perfectamente claro es que una Vez más en mi vida se me plantea

una responsabilidad posible. Si encuentro bases y elementos para ello, no la voy a rechazar. Eso quere

decir, naturalmente, que frente a actitudes que pudieran ser más cómodas o más cautelosas, yo, si veo,

con los riesgos que sean, la posibilidad de servir al país dentro de mi situación, lo haré con muchísimo

gusto, pero eso,, repito, no depende de mi solo.»

SANTIAGO CARRILLO

«Y tengo que decir que si alguna duda me pudiera quedar sobre el principio básico de todo hombre que

entienda que el servicio de la Patria es su vocación principal, debe decir ésta, en estos momen tos, ciertas

actitudes que invitan a lo que yo no he aceptado en mi vida, que es, en definitiva, una forma u otra de

chantaje; como esta última, por ejemplo, por poner un ejemplo claro (porque yo no pienso en adelante

morder mis palabras, sino decir las que tengo que decir, sí, pero no morderlas). Esto de Santiago Carrillo,

«O el "bunker" o la libertad», que quiere decir: o están ustedes conmigo´ o luego ya veremos; a mí esas

actitudes me animan muchísimo siempre, de modo que si esa posibilidad existe, la voy a servir.»

CON SUS COLABORADORES

Durante dos horas don Manuel Praga mantuvo ayer tarde una reunión de trabajo con sus equipos de

Madrid y Barcelona.

En el transcurso de la reunión se hizo una reconsideración del momento político del país y se examinó el

Estatuto asociativo. Se analizaron, asimismo, las distintas opciones en el presente y el futuro como

posible asociación política que el señor Fraga Iribarne encabezaría.

Se intercambiaron puntos de vista entre el embajador y los componentes de sus equipos, tanto sobre las

coincidencias ideológicas de los asistentes como en torno a los posibles acuerdos con otras personas y

grupos.

Finalmente, los reunidos deliberaron ampliamente y remitieron la adopción de cualquier acuerdo a los

resultados del programa de entrevistas que el señor Fraga mantendrá a lo largo de la semana.

«EUROPA DEBE SER EL OBJETIVO FUNDAMENTAL DE NUESTRA POLÍTICA

NACIONAL»

A los postres de la cena ofrecida por la Liga Europea de Cooperación Económica, el embajador Fraga

pronunció una conferencia en torno al tema «La Europa actual vista desde Londres», en la que, entre otras

cosas, dijo:

«Simplemente quiero señalar —dijo— que somos muchos los que creemos en la necesidad de formular

con decisión y claridad una política europea para la España de los años 70; y que el tema constituye uno

de los grandes desafíos a nuestra acción política general, a nuestro desarrollo económico y a nuestra vida

cultural.

Desde que traté el tema europeo por última vez, hace ya más de un año, han sucedido en España y en

Europa profundos cambios.

Un prudente realismo aconseja huir por igual de los análisis y catastrofistas y de los optimismos

infundados. Pero la misma aceleración de la Historia que estamos viviendo nos coloca en una perspectiva

particularmente difícil, que reclama un diagnóstico preciso y una urgente y enérgica terapéutica.

Esta crisis por la que atraviesa Europa ha puesto de manifiesto claramente dos hechos:

La necesidad de abandonar la perspectiva tecnocrática por la política, y la necesidad de superar los

particularismos y adoptar una perspectiva universal.

En esta perspectiva universal, Europa tiene que contribuir con su potencial, sus recursos, sus esquemas

políticos y culturales y su capacidad intelectual a la creación de un nuevo orden económico y social más

justo.

El tema de nuestras relaciones presentes y futuras con la Comunidad Europea necesita una respuesta

actual y no puede confiarse a una improvisación en un mañana incierto, en el cuándo y en el cómo, si no

queremos que ese cuándo y ese cómo Tengan a nuestro encuentro ya definidos y en términos sobre los

cuales nadie nos haya pedido opinión, ni como responsables de una parcela de la vida española, ni como

ciudadanos. Los intereses y necesidades de una economía tan compleja como es la española de hoy, en

una comunidad tan específica como la española no pueden entregarse a, la especulación ni a la aventura.

Hay que verlos con decisiones maduras, racionales, comprometidas, si no queremos que nos vengan

dadas por grupos hasta hoy marginales de la vida española que ni preguntan cuáles son los deseos de los

españoles ni se presentan como solidarios de sus intereses.

En estas circunstancias, me parece importante subrayar los siguientes hechos:

Más que nunca, la integración en las Comunidades Europeas debe ser uno de los grandes objetivos

nacionales de la hora presente. El aislamiento y la insolidaridad respecto al mundo que nos rodea,

llamado a ser más independiente cada día, son hoy incompatibles. España es Europa y necesita de Europa.

Y no existe dimensión alguna que pueda suplantar a este hecho histórico, geográfico, económico y

cultural

2 A este fin, debemos prepararnos adecuadamente, potenciando nuestra economía, reformando sus

estructuras y propiciando el desarrollo político y social necesarios para colocarnos en línea con una

Europa pluralista y democrática, fundada sobre un patrimonio común de respeto de la libertad y de los

derechos del hombre.

3 El favorecer este proceso de adaptación es tarea urgente y colectiva de todos los españoles, que no

supone, como se ha querido ver por algunos, una aceptación de imposiciones extrañas, ni un menoscabo

de nuestra propia personalidad. La Integración en Europa, lejos de atentar a nuestra soberanía nacional o a

nuestra identidad como pueblo, potenciaría la una y la otra, dentro de un conjunto armonioso, en el que

cada país conserva su singularidad, dentro de la Europa una y varia que concebían ya los pensadores

españoles del barroco.

4 En la hora presente, y ante la necesidad de replantear los problemas de nuestro mundo a escala

global, España puede aportar a Europa algo que posee en mayor grado que ningún otro pueblo del viejo

continente: su t r a d ición universalista. Nuestros lazos históricos y culturales con la comunidad

hispanoamericana, tanto con nuestra vecindad geográfica al continente africano y nuestras relaciones

con los pueblos arabes constituyen un enorme acerbo que facilitan la relación de Europa con los países

de un "tercer mundo" que ha dejado de ser objeto para convertirse en sujeto de las relaciones

internacionales.»

22 de enero de 1975

INFORMACIONES

 

< Volver