En sus versiones sobre el 23-F, según las filtraciones del sumario. 
 Milans y Armada se contradicen     
 
 ABC.    14/08/1981.  Página: 1,3-6. Páginas: 5. Párrafos: 126. 

MADRID, VIERNES 14 DE AGOSTO

DE 1981

ABC

En sus versiones sobre el 23-F, según las filtraciones del sumario

Miláns y Armada se contradicen

Los socialistas Felipe González y Enrique Múgica y el comunista Solé Tura, así

como algunos miembros de UCD, figuraban en el Gobierno propuesto por el general

Alfonso Armada en la noche del 23 de febrero, y que estaría presidido por él,

según señala el sumario del proceso, de cuyo contenido ha tenido conocimiento

Europa Press. En sus declaraciones, los tres implicados para los que se pide la

máxima pena, teniente general Miláns del Bosch, general Armada y teniente

coronel Tejero, se contradicen y discrepan profundamente en sus versiones de lo

ocurrido.

Los aspectos más importantes del sumario, según el relato redactado por el juez

instructor referente a la primera vez que el general Armada penetró en el

Congreso para entrevistarse con el teniente coronel Tejero, son los siguientes:

NEGATIVA DE TEJERO

A las 23,50 horas del 23 de febrero el general Alfonso Armada entra en el

Congreso. Habla con Tejero, quien no acepta la oferta de abandonar España con

los oficiales que le han seguido. Tejero respondió: «¿Por quién me toma usted,

mi general?» El general Armada tampoco pudo presentar su oferta política a tos

diputados secuestrados, porque se lo impidió Tejero.

Cuando Armada y Tejero caminaban hacia el hemiciclo, este último preguntó al

general Armada si Miláns del Bosch iba a formar parte del Gobierno, a lo que

Armada respondió negativamente.

En cambio, Armada dijo que en el Gobierno, presidido por él mismo, estarían

Felipe González, Enrique Múgica, Solé Tura y algunos miembros de UCD.

Armada declara que su oferta era constitucional, aunque imprecisa, pues el

propósito era que los propios diputados la concretasen, pero Tejero sólo acepta

una Junta técnica, sin Parlamento. Por su parte, Tejero precisa en su

declaración que el propósito de Armada era que los diputados aceptasen un

Gobierno presidido por él.

Añade Tejero que, en un segundo momento, Armada le dijo que la propuesta era

orden del Rey. Entonces Tejero le interrogó si el futuro Gobierno sería militar,

si el marxismo sena declarado ilegal, si los separatismos continuarían, si la

Constitución sería modificada y qué medidas se iban a tomar contra el

terrorismo.

Al no obtener respuesta satisfactoria, Tejero prohibió al general Armada entrar

en el hemiciclo.

NO SE FIA DE ARMADA

El general Hermosilla testimonia que Tejero, hablando telefónicamente con

Valencia, dijo no fiarse de Armada por emplear e! término «país» y no «España»,

y en cuanto al Gobierno, que sólo aceptaría uno con Miláns como jefe.

Tejero se niega también a hablar con el Rey, cuando le invita a ello el general

Armada, por sospechar que el Monarca puede estar coaccionado.

Asimismo, Tejero dice que la propuesta de Armada se contradecía con los

objetivos iniciales, objetivos en los que habían coincidido Miláns, Torres

Rojas, Armada y él. Y que por esta razón rechazó tal propuesta, pues para

cambiar el nombre de Calvo-Sotelo por el de Armada no hacía falta nada de lo

hecho.

Continuando dentro del Palacio del Congreso, Armada y Tejero hablan con Miláns,

quien :pide a Tejero que obedezca a Armada, lo que no consiguió.

En la conversación que Tejero mantuvo con Miláns el teniente coronel calificó de

«chapuza» la oferta de Armada. El comandante Pardo Zancada sostiene que Tejero

empleó la palabra «chapuza» quizá porque en ese Gobierno se incluía la

participación de comunistas o de socialistas.

MILÁNS DESCONOCÍA EL GOBIERNO

Miláns del Bosch reconoce que no conocía exactamente la propuesta de Armada,

pero que, si hubiese sabido que se mantendrían el marxismo, las autonomías y la

Constitución, sin modificaciones, no habría estado de acuerdo. Añade Miláns que

en aquellos momentos suponía que la propuesta se ajustaba a lo tratado con

anterioridad con Armada. En cambio, el general Armada afirma no haber expuesto a

Miláns su propuesta en concreto.

En el relato del juez instructor, se recoge un diálogo entre Tejero y Armada

sobre

el amor a España y el patriotismo, conversación que relatan de manera diferente

ambos interlocutores.

Al abandonar el general Armada el recinto dei Congreso, Tejero ordenó a tos

guardias civiles que no dejaran entrar de nuevo al general sin su permiso, a lo

que Armada replicó: «Ya volveré». Tejero puntualiza que tuvo esta reacción como

un acto de cólera por verse engañado, pero que siguió considerándose a las

órdenes de Armada, como lo prueba el hecho de que le llamase cuando decidió

capitular en su acción.

SUPRIMIR LA CONSTITUCIÓN

El capitán Abad, de la Guardia Civil, también procesado, testimonia que, al

abandonar Armada el Congreso, Tejero comentó a sus oficiales la oferta del

general, a la que se negó por el sentimiento de su deber con los que estaban a

sus órdenes, y por considerar que un Gobierno nombrado bajo la intimidación de

las armas no tendría ningún valor.

Por su parte, el general Armada, ya en e! Cuartel General, manifestó que Tejero

quena suprimir la Constitución y el Parlamento. Según Armada, Tejero afirmó

también que habían muerto ya muchos guardias civiles, y que él estaba dispuesto

a morir, pero que a lo mejor otros morían antes. (Estas palabras de Armada en el

Cuartel General proceden de las declaraciones formuladas por el teniente general

Gabeiras y Pardo Santallana.

DECLARACIONES DE MILÁNS DEL BOSCH

El teniente general Miláns del Bosch, que era capitán general de la III Región

Militar el día 23 de febrero, tuvo parte destacada en los hechos que forman

parte del sumario.

El día 7 de marzo se encontraba en el acuartelamiento del Regimiento de

Artillería de Campaña número 13, en Getafe, y allí prestó declaración sobre los

acontecimientos del 23 y 24 de febrero, ante ei general auditor José Manuel

Claver,

El contenido de esta declaración, conocido por Europa Press, es, en síntesis, el

siguiente:

19,00 horas del día 23: Llamé al jefe del Estado Mayor del Ejército para

comunicarle que había ordenado acuartelar las tropas y que preparaba un

comunicado para garantizar el orden en todos los aspectos de la región; a esta

decisión dio su conformidad el teniente general Gabeiras.

Una vez publicado el comunicado (se refiere al bando militar), llamé al

gobernador civil, con quien ya había hablado previamente, al iniciarse los

hechos de Madrid. En esta segunda conversación, el gobernador civil se puso a mi

disposición. Le dije que le mandaba al general Caruana a la sede del Gobierno

Civil para que concretara las incidencias que pudieran producirse. También llamé

al general jefe de la zona de la Guardia Civil, al almirante de Cartagena, y al

jefe de la Policía Nacional, a todos los cuales les comuniqué mi decisión.

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NACIONAL

ABC/3

Otra filtración del sumario del 23-F

Miláns y Armada aseguran que intentaron frenar a Tejero

19,30 horas: Comenzó la transmisión del manifiesto por radío.

CONTACTOS TELEFÓNICOS

Anteriormente ordené la aproximación a Valencia de unidades que realizaban

ejercicios tácticos, aunque antes ya había puesto en funcionamiento la operación

destinada a garantizar la seguridad de jefes, oficiales y suboficiales en su

desplazamiento a los acuartelamientos. Esto fue consecuencia de las amenazas que

el comandante Valles me había comunicado el viernes anterior en el sentido de

posibles atentados.

Sobre esa misma hora (19,30) me llama el general Juste Fernández para

preguntarme qué hacía con la División Acorazada. Le contesté que yo mandaba la

III Región Militar. También me llama el teniente coronel Tejero, diciéndome que

no hay novedad y que espera instrucciones.

HABLA CON GABEIRAS

20,00 horas: Hablé con el jefe del Estado Mayor del Ejército para pedirle que

aprovechando que tenía unos grupos tácticos en ejercicio les ordene aproximarse

a Valencia. El jefe del Estado Mayor no puso ninguna objeción.

21,40: Siguen llamadas de capitanes generales. Recibió télex del jefe del Estado

Mayor del Ejército, ordenando la alerta y el acuartelamiento de las tropas, lo

que se cumple.

22,30: Las unidades que se aproximan a Valencia toman posiciones de disuasión.

Los capitanes generales de la II Región, de la V y de Baleares me piden el

manifiesto.

HABLA CON EL REY

1,00 horas del día 24 de febrero: Se recibe el télex de Su Majestad. Antes había

hablado personalmente con Su Majestad y me dijo que retirara las unidades. Me

despide con un fuerte abrazo. Seguidamente, retiré las unidades.

— 1,10 horas: Ordené que las unidades quedaran en «alerta-2». Hablo con Armada,

que me explica lo que pretende hacer. O sea, ir al Congreso, hablar con Tejero y

con Pardo Zancada, ver si puede entrar en el hemiciclo; Armada me dice que su

solución es que le por el jefe del Gobierno. Yo le pregunto

por el de Tejero y de Pardo Zancada.

que, como tenía preparado un

sacaría de España, y que el resto

los implicados quedarán sin responsabili-

dad.

Me preguntó si yo apoyaba la solución, a lo que manifesté que sí.

REGIONES QUE APOYAN

Armada me dijo también que la solución era apoyada por la V Región y que era

conveniente que yo llamara a los demás capitanes generales para ver si apoyaban

la solución, a lo que yo contesté que debían hacerlo desde e! Estado Mayor del

Ejército, pero que, de todas maneras, lo haría. Que yo recuerde, llamé a la II

Región, a la V, a la VII, a Baleares y a Canarias. Todos manifestaron que les

parecía una solución factible, excepto Canarias, que ponía ciertos reparos.

ORDEN DE ARRESTO

1,30: El general Caruana (gobernador militar de Valencia) se presentó en mi

despacho para decirme que Gabeiras le había dicho que me sustituyera y arrestara

o detuviera. Y como en ese momento llamó el Rey a mi despacho, y Caruana oyera

mi conversación con Su Majestad, volvió a llamar a Gabeiras a la vista de la

cordialidad de la referida conversación. No sé más de este momento.

4,30: El Rey me llama y me dice que retire el manifiesto, cosa que yo ya había

ordenado. Por eso le le a Sabino Fernández Campo, secretario de la Casa Real, el

nuevo manifiesto.

PETICIÓN DEL REY

Su Majestad, en la llamada de las 4,30, me dijo que llamara a Tejero para que

éste depusiera su actitud. Contesté al Rey que no creía que lograra nada, pues

ni Armada ni yo habíamos podido convencerle. Añadí que creía se debía dar a

Tejero alguna garantía. Y entonces Su Majestad me pasó la comunicación con el

general Sabino Fernández Campos, con quien hablé del manifiesto, como ya he

dicho anteriormente.

Sobre la misma hora, llama también Laína (director de la Seguridad del Estado),

quien me insistió para que hablara con Tejero. Le digo que sobre este asunto

estoy hablando con el Rey. Le explicó la anterior conversación.

ACUERDO CON TEJERO

6,30 de la mañana del 24 de febrero: Me retiro a mi pabellón a descansar, no sin

antes decir, que si había alguna llamada de Tejero, le dijeran que se pusiese en

contacto con Armada.

10,30: Mientras estaba en mi pabellón, llama Tejero, y habla con el segundo jefe

de Estado Mayor, en ausencia mía y del primer jefe de Estado Mayor. El segundo

jefe me dice que parece que Tejero se aviene a razones, según su impresión, y

que recibiría a Armada. El segundo jefe se pone en contacto con el general

Armada, y creo que cuando nuevamente va Armada al Congreso se resuelve el

problema,

llagándose al acuerdo de todos conocido.

LLAMADO A MADRID Y DETENIDO

Posteriormente, yo sigo charlando con el Estado Mayor, almuerzo, y me acuesto un

rato. En ese momento, llama el general Gabeiras. No habla conmigo porque estoy

en mi pabellón. A los diez minutos, llama Quintana (capitán general de la I

Región), y me dice que a las seis y media de la tarde tendré un avión para que

me traslade a Madrid, que a las siete y media vaya al Estado Mayor del Ejército,

y que me presente al general Gabeiras. Así lo hice.

20,30: Me recibe el teniene general Gabeiras. En ese momento, me comunicó que

estaba arrestado, que me tenía que quedar en el cuarto del jefe de servicio del

Estado Mayor del Ejército, y que el arresto había sido impuesto por el Consejo

de Ministros. Le dije si podía ir a ver a mi padre. Tanto Gabeiras como

Quintana, que estaba presente, mostraron su extrañeza, y me preguntaron cuanto

tardaría. Respondí que hora y media, ya que vive en la Moraleja. Así lo hice. El

general Gabeiras me dijo que él explicaría que me había ido antes de serme

impuesto el arresto en el Estado Mayor, a lo cual respondí que no, porque nunca

mentiría. Fue autorizado y me trasladé. Voví seguidamente.

22,10: Me constituí en arresto en e! edificio del Estado Mayor del Ejército;

arresto que se convirtió en detención, pues me tuvieron hasta incomunicado.

Posteriormente, me autorizaron a hablar con mi familia.

A continuación, el juez instructor y el representante del fiscal togado

sometieron al teniente general Miláns del Bosch a una serie de preguntas, a las

que, en síntesis, contestó lo siguiente:

¿Cuándo fue redactado el bando? Este tipo de bandos se tienen preparados en la

Capitanía ante cualquier eventualidad, y, naturalmente, se hizo auxiliado por su

Estado Mayor. Admite la posibilidad de que el bando hubiera sido distribuido

previamente a los hechos ocurridos en Madrid. Solamente conocían el bando los

que lo habían redactado con él, como cualquier trabajo de Estado Mayor.

Vacío de poder. «Para mí el vacío de poder se refería al Gobierno y, por otra

parte, no sabía si podía haber comunicación con los mandos, y esto me llevó a

tomar las medidas que adopté.»

Comunicación del bando. «Tanto al general Gabeiras como al gobernador civil de

Valencia les dijo que estaba preparando un manifiesto, pero el manifiesto en sí

no lo conocían, aunque cuando habló con ellos les habló de! contenido del mismo

y que pretendía con su publicación garantizar el orden y la seguridad».

Asunción de todos los poderes en el bando. Concretamente no lo dije, pero di a

entender que asumía iodo lo concerniente al ejercicio de la autoridad, que me

permitiera garantizar el orden, la seguridad, etcétera. Y no hubo objeción sobre

ello ni se formuló ninguna pregunta concreta sobre este tema.

SERENIDAD EN VALENCIA

¿El bando iba a producir alarma? El momento era tan grave que no creía que estos

hechos pudieran producir alarma cuando en España estaban sucediendo hechos

realmente graves que sí que producían alarma. Por el contrario, cree que el

manifiesto produjo una gran serenidad dentro de la III Región.

Conversación con Gabeiras a las 7,10 de la tarde del 23-F. Con Gabeiras la

conversación era cordial y en ella cree que le pudo decir que había que pensar

qué les iba a pasar a estos jefes y oficiales (se refiere a los asaltantes) y,

en efecto, preguntó por Armada, que es un gran amigo y que, naturalmente por

ello, por saber la gran lealtad que tiene al Rey, el que Armada estuviera allí

le daba serenidad y tranquilidad.

SUPONÍA EL CONOCIMIENTO DEL REY

¿Se había visto, previamente con Tejero respecto de la actuación de éste en

Madrid? Solamente ha tenido una entrevista personal con el teniente coronel

Tejero, y éste como consecuencia de varias conversaciones anteriores que había

mantenido con el general Armada, y la actuación de Valencia es

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Otra filtración de! sumario del 23-F

consecuencia de los hechos que se producían en Madrid sin previo concierto, y

siempre su actuación era consecuencia de sus conversaciones con el general

Armada y por ellas suponía que era con conocimiento de Su Majestad.

¿Conocía el propósito del teniente coronel Tejero de asaltar el Congreso? Sí, y

así se lo comunicó en su día al general Armada. La fecha de la conversación con

Tejero cree que fue el 18 de enero y al día siguiente se lo comunicaba al

general Armada.

Fecha concreta. En la conversación con Tejero no se habló de que el hecho se

produciría en ningún momento determinado, sino que tenía preparada esa acción, y

así se hizo saber a Armada.

NO SABE QUIEN ES EL CONTACTO

¿Cómo tuvo conocimiento de la fecha concreta del asalto al Congreso? Por un

contacto que realmente no sé quién es y que llego a Valencia o llamó, ya que no

habló directamente con él.

¿Dio órdenes concretas para la ocupación del Congreso? En absoluto. Ni di la

orden ni conocía la forma en que se iba a realizar; por el contrario, influí

para que no se realizara y de todos estos extremos se los comuniqué al general

Armada.

¿Cómo influyó para que no se realizara? No era el momento oportuno y Alfonso

Armada tenía otras soluciones menos violentas, y creía que, por lo tanto, era

conveniente suspenderla o, al menos, aplazarla.

¿Qué contestó Armada? Creo que se puso al habla con el teniente coronel Tejero,

con el mismo fin que yo o ¡a misma intención.

¿Trató con Tejero de la ocupación de RTVE? No.

¿A qué instrucciones se refería Tejero cuando se despidió por teléfono desde el

Congreso? No sabe a qué instrucciones se refería y no.le dio ninguna; sóío le

dijo que hablaría con Armada para que se pusiera en contacto con él.

INFORMO A PARDO ZANCADA

¿Informó a Pardo Zancada de lo que iba a ocurrir en el Congreso? Sí, ya que le

conoce mucho por haber estado a sus órdenes en el Estado Mayor de la División

Acorazada, y le puso en antecedentes de lo que iba a ocurrir.

¿Ordenó a Pardo Zancada que se entrevistase con él, en Valencia el día 22? Habló

con él precisamente el día 22 en Valencia. El objeto de la entrevista era darle

cuenta de lo que iba a ocurrir.

¿Sólo le informó de la ocupación del Congreso o también de la actuación de la

División Acorazada, o de las eventuales consecuencias políticas de tales

operaciones, como la disolución del Parlamento por Su Majestad y el nombramiento

de un nuevo Gobierno?- Cuando se habla con un comandante de Estado Mayor de una

división es para conocimiento de la misma, pero en cuanto a las implicaciones

políticas no se acuerda exactamente si las comentó con él, pero el comandante

Pardo oyó la conversación que sostuvo con el general Armada en esta tarde del

día 22, por lo que cree que Pardo, igual que todos, pensó que dicha operación

era conocida o, al menos, se iba a reconducir por Su Majestad.

CONTENIDO DE LA CONVERSACIÓN CON ARMADA

Mantuvo una conversación larga y, en resumen, Armada le dijo que había tenido

una conversación con Tejero, pero que no podía pararlo, y, por lo tanto, la

operación se hacía. Le preguntó a Armada si había hablado con el Rey, y le

contestó que en las últimas horas no.

Esta conversación telefónica fue oída también por el coronel Ibáñez, jefe de

Estado Mayor de la Región.

AVISO A TORRES ROJAS

En esta conversación, Armada dijo que convendría avisar a Torres Rojas, y Miláns

le contestó que para él seria muy difícil, y que lo debía intentar el propio

Armada.

¿En las conversaciones con Armada se produjo un previo acuerdo o proyecto entre

la situación que se iba a originar y la propuesta de que el general Armada

ocupara la jefatura del Gobierno? En algunas de las conversaciones con el

general Armada se hizo referencia a esta posibilidad, pero no que se llegara a

la formación de este Gobierno por el procedimiento referido.

¿Se previo la posibilidad de un Gobierno militar presidido por Miláns? No.

¿Además de Armada, Tejero y Pardo, entabló contacto con otro personal militar o

con elementos civiles? No.

TROPAS EN VALENCIA

¿Cuándo hubo tropas en las calles de Valencia? A las 20 horas del 23-F no había

tropas en las calles de Valencia. Empezaron a entrar en la ciudad, sin poder

precisar la hora, no antes de las 10,30. A la 1 de la madrugada, una vez

recibida la orden del Rey, se ordenó que las tropas se retirasen a sus

acuartelamientos. Calcula que todas las unidades estarían en sus

acuartelamientos hacia las tres de la madrugada.

Contradicción entre la orden que recibe del jefe del Estado Mayor del Ejército

de acuartelar las tropas, a las 21,40, y la hora a la que quedaron acuarteladas

las tropas procedentes de ejercicios tácticos que entraron en Valencia. La orden

de acuartelamiento la dio tan pronto como se produjeron los hechos, lo cual no

implica que las unidades que estaban en ejercicios, y respecto de las cuales le

había dicho al teniente general Gabeiras que se aproximaban a Valencia,

estuvieran acuarteladas.

¿Cuándo tuvo noticias de que se iban-a tomar medidas para destituirle? La única

noticia que tuvo de la posible destitución o arresto por parte del general

Gabeiras fue la que, al parecer, transmitió él directamente al general Caruana,

que se encontraba en el Gobierno Civil. El general Caruana se presentó en su

despacho, por cierto, sin demasiado convencimiento, para comunicárselo, momento

en el cual Su Majestad el Rey volvió a llamarle por teléfono. El general Caruana

escuchó su conversación con el Rey y, a la vista de ello, ya que el propio

general Caruana escuchó su conversación por teléfono con. Su Majestad y tuvo que

interpretar el fuerte abrazo que me enviaba, puesto que yo le decía: «Otro muy

fuerte para vos, señor.»

Le dijo a Caruana que hablara con Gabeiras y le dijera lo que estaba pasando. No

sabe el tono de la conversación de Gabeiras con Caruana, pues, aunque estaba en

el despacho, tenía muchas cosas en que pensar y hacer, y no prestó atención,

pero el hecho real es que el general Caruana regresó, sin más, al Gobierno

Civil.

No le dijo al general Gabeiras que no quería saber nada de él. No es así. Lo que

pasa es que estaba hablando con Su Majestad el Rey, y le dijo que ya estaba

recibiendo instrucciones de él y cumpliéndolas.

¿Cuántas comunicaciones tuyo con el Rey? Tres veces. La primera, hacia la 1 de

la madrugada, que coincide con e! télex de Su Majestad,-en el que le ordena que

retire las unidades. Nuevamente le vuelve a llamar hacia la 1,30, y le pregunta

si está retirando las unidades, a lo que contesta que sí; y la tercera,

alrededor de las 4,30, en la que el Rey le dice que retire el manifiesto, a lo

que contesta que ya lo he hecho.

Es totalmente falso que impidiera al general Caruana hablar con el Rey para

aclarar la contradicción entre las órdenes recibidas del jefe del Estado Mayor

del Ejército y las del capitán general de la Región.

CONVERSACIÓN CON LAINA

No sabe exactamente las veces que habló con Laína. La primera estaba muy

nervioso, le hablaba de usted y le decía que iba a entrar violentamente en el

Congreso y que entonces la responsabilidad seria de Miláns. Le contestó que le

parecía una barbaridad, porque se podría producir una masacre, y que entendía

que la solución era que entrara Armada y los convenciera. Después hubo una o dos

conversaciones, en las que cambió el tono, incluso utilizaba otro francamente

cordial, habiéndole de tú, y daba la sensación de que existía cierta comprensión

entre los pareceres de los dos...

¿Qué intervención tuvo el general León Pizarro? Ninguna, cumplía, como todos, la

órdenes que emanaban de su autoridad. No tuvo conocimiento de los proyectos

tratados entre Miláns y Armada.

Reparos del capitán general de Canarias a la solución propuesta por Armada. Veía

que no era una solución factible, porque sería bajo la presión sobre el

Congreso. Miláns le contestó que era una solución para salir de un «impasse» y

que si él conocía otra que se lo comunicara.

Finalmente, Miláns del Bosch manifestó: «Creo que, tanto yo como los demás

intervinientes en este asunto, actuamos siempre, por las conversaciones que se

habían celebrado, con la seguridad de que, en todo o en parte, era conocido por

Su Majestad, sin que tenga más que añadir.»

DECLARACIÓN DEL GENERAL ARMADA

Asimismo, Europa Press ha tenido conocimiento de que el general de división

Alfonso Armada declaró, el 10 de marzo, ante el juez instructor del sumario,

entre otras cosas, lo siguiente:

«El día 23 del pasado mes (febrero), a las 17,30 horas, me llamó el teniente

Gabeiras para despachar con él, y, cuando nos encontrábamos despachando asuntos

de trámite, a las 18,20 horas, aproximadamente, entro un ayudante del teniente

general, que avisó que había tiros en el Congreso. Puso el transistor y

empezamos a enterarnos de lo que sucedía.»

«Desde las 18,30 horas, hasta las 19,00 horas, el teniente general Gabeiras,

ermi presencia, llamó al teniente general Alfaro y habló con la Zarzuela, y creo

que tambien con el teniente general Quintana.»

«A las 19,00 horas llaman de la Zarzuela al teniente general Gabeiras y le

preguntan si estoy con él. Dice que estoy en su presencia. Tomo el teléfono y me

preguntan si me he movido del cuartel genera!, a lo que afirmo rotundamente que

no, y también me dicen que si he autorizado a dar mi nombre para algo, lo que

desautorizo también rotundamente. Pregunto que si quieren algo de mí, a lo que

contestan que siga con el general, que va a tener trabajo, y así lo hago.»

INVOCAN A ARMADA EN LA BRÚÑETE

Hacia las 19,30 llama el general Juste, de la División Acorazada; pregunta si

estoy alli, y, al hablar con él, me dice que invocan mi nombre, lo que yo

desautorizo terminentemente, y le encargo que así se lo haga saber a sus

subordinados. Todo esto, como dije, en presencia del teniente general Gabeiras.

Sobre las 19,45 horas llama el general Aramburu, director general de la Guardia

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Otra filtración del sumario del 23-F

Civil, y me pide que vaya al Congreso, pues a él no le hacen caso, y me dice que

se va a liar el "cisco padre". Pido permiso a Gabeiras para ir y me dice que

espere.»

«Sobre las 21,00 horas se marcha el teniente general Gabeiras a la Junta de

Jefes de Estado Mayor, y me quedo en el despacho de Gabeiras; entre otros, que

recuerde, con el teniente general Mendívil, los generales de división Castro,

Esquivias, Alvarez Arenas (José) y Sáez Larumbe, y los de brigada Pérez Iñigo,

Arazola, Bonal y Rodríguez Ventosa.»

«Hablo varias veces con el teniente general Gabeiras, que sigue en Vitrubio

(sede de la JUJEM), y con el teniente general presidente de la Junta de Jefes de

Estado Mayor, Ignacio Alfaro. También llaman algunas Regiones, y les digo que

Gabeiras está en la JUJEM. Les aclaro algunos detalles sobre la "alerta-2" (fase

de la "operación Diana").»

«Sobre las 23,00 horas regresa el general Gabeiras y nos dice que piensa ir al

Congreso y que yo le acompañe. Habla con el hotel Palace, donde está el puesto

de mando de los generales Aramburu y Santamaría. Allí le dicen que no le dejarán

pasar al Congreso.»

NO ESTUVE SOLO

«Durante Ja ausencia de Gabeiras ha estado en todo momento con los reseñados

generales. No he estado en ningún momento solo.»

«Vuelve a llamar e! general Aramburu, diciendo que es conveniente que yo vaya al

Congreso, y que no se emplee la fuerza para tratar de entrar en el mismo. Vista

la situación, planteo la posibilidad de ir a! Congreso para tratar de resolver

la situación del Gobierno y los diputados que están como rehenes, aunque sea

haciendo al teniente coronel Tejero alguna propuesta arriesgada, pero siempre

constitucional.»

A TITULO PERSONAL

«A las 23,10, Gabeiras consulta al presidente de la JUJEM, y luego a la

Zarzuela. A las 23,15 me dicen que hable con la Zarzuela, y así lo hago, siempre

en presencia de Gabeiras y de algunos generales. Me dicen que haga la propuesta

a título personal, nunca como propuesta de la superioridad, pero que trate de

resolver la situación de los rehenes; que puedo ofrecerles un avión para el

teniente coronel Tejero y sus oficiales, que estará preparado, a las dos de la

madrugada, en la base aérea de Getafe.»

«A las 23,50 horas entro en el Congreso. Hablo con el teniente coronel Tejero,

diciéndole que tiene que resolverse la situación y liberar a los rehenes. Le

hago una propuesta para que se logre una solución constitucional, y que él y sus

oficiales pueden marcharse al extranjero, y que a la tropa no le pasará nada.»

«Hablamos por teléfono con el teniente general Miláns, que me parece que trata

de convencer a Tejero. No consigo mis propósitos, pero sí tengo casi la certeza

de que no habrá víctimas. Rechaza el avión y me pide con energía que no traten

de asaltar el Congreso por la fuerza. Me salgo del Congreso después de fracasar,

al menos parcialmente, en mi intento de liberar a los rehenes.»

QUE NO INTERVENGAN LOS GEOS

«A la 1,25 regresé al Palace, y hablo con Aramburu y Santamaría. Este último me

pide que convenza a Laína (director de la Seguridad del Estado y máximo

responsable del Gobierno Provisional), para que no dé orden de meter a los GEOS.

Los tres generales hablamos brevemente de la posible forma de entrar en el

Congreso, llegando a la conclusión unánime de que no se puede intentar I?

operación sin grave riesgo.»

«El gobernador civil de Madrid y el general Aramburu me dicen que vaya al

Ministerio del Interior a ver al señor Laína.

Hablo con Gabeiras para pedirle permiso; le doy cuenta de mi conversación con

Tejero; me autoriza para ir. El generar Aramburu me insiste en que le quite de

la cabeza a Laína el intento de asalto al Congreso, e, incluso, quiere

acompañarme; pero el gobernador civil Mariano Nicolás le dice que es mejor que

siga en su puesto de mando, y que él me acompañará.

CONVERSACIÓN CON LAÍNA

«Llegamos al Ministerio del Interior hacia la 1,45. Entro en el despacho del

señor Laína, donde hay mucha gente. Nos dejan solos a Laína, Mariano Nicolás,

Sánchez Har-guindey y Robles Piquer, que entró más tarde. La conversación es

distendida, aunque con la natural preocupación del momento.»

«Mi idea fundamental es convencerles de que sería peligroso meter a tos GEOS.

Les digo que de monarquismo y de cariño al Rey no admito lecciones de nadie.

Desde el mismo despacho de Laína hablo con el general don Sabino Fernández Campo

(secretario del Rey); le cuento muy brevemente la conversación con Tejero, así

como mi idea de que no habrá víctimas, que hay que dejar que se pudra el

asunto.»

«A las 2,30 llego al cuartel general del Ejército. Me presento a Gabeiras, que

sigue con los generales antes citados. Me paso la noche cumpliendo las órdenes

que me dan y hablando con distintas autoridades.»

«A las 9,15 me pide permiso el teniente coronel Fuentes para ir al Congreso.

Pido autorización a Gabeiras para ello y lo autoriza. A las 10,00 me avisan para

que vaya al Congreso, que el teniente coronel Tejero y el comandante Pardo

quieren hablar conmigo. Pido autorización al teniente general Gabeiras, que me

la concede.»

ARMADA, EN EL CONGRESO

«A las 10,15 voy al Congreso, pasando antes por el hotel Palace. Regreso al

Palace con las condiciones: que piden Tejero y Pardo para deponer su actitud.»

«Hablo con el teniente general Gabeiras, quien me remite al presidente de la

Junta de Jefes de Estado Mayor, teniente" general Alfaro Arregui, para que me

autorice a aceptarlas. A los diez minutos,me contesta que conforme.»

«Concedida la autorización y aceptadas las condiciones, comienza la evacuación

del Congreso en la forma estipulada. Estoy .con el general Aramburu para la

organización de esta operación.»

Hasta aquí el relato casi íntegro que el general Armada hizo ante el juez

instructor sobre sus actuaciones de los días 23 y 24 de febrero.

INTERROGATORIO

La declaración continúa con las respuestas que Armada da a las preguntas que le

formulan el juez y el fiscal. Algunas de las contestaciones más importantes son:

Preguntado sobre cuál era la «propuesta arriesgada, pero constitucional», dice:

«Yo me proponía hablar a los diputados y que éstos ofreciesen alguna fórmula

para que Tejero se marchara y los dejara en libertad; a eso Je llamaba yo

constitucional, pero que fuesen los diputados quienes la ofrecieran.

TEJERO SE NEGABA

«Acerca de por qué no llevó a cabo esto, responde: Tejero se negaba en redondo a

este tipo de soluciones. Me parece que no aceptaba más que una fórmula de un

Gobierno consistente en una Junta técnica, prescindiendo de! Parlamento.»

Preguntado sobre si la solución por él propuesta no consistía más bien en un

Gobierno que él mismo presidiría, contesta: «No. Tendría que ser la voluntad de

los diputados la que decidiera la fórmula.»

Acerca de si consideraba que puede calificarse de constitucional una fórmula

elaborada bajo la presión de ¡a fuerza armada que ocupa el Congreso, dice:

«Creía necesario resolver la situación de emergencia que se había producido,

porque en -aquella situación la Constitución estaba vulnerada por Tejero y

habría que restablecer la normalidad.»

Preguntado sobre si, por consiguiente, se trataba simplemente de una añagaza

para conseguir la liberación del Gobierno y diputados, responde: «Considero que

era una fórmula imprescindible en aquéllos momentos de emergencia, pero no le

llamaría añagaza, sino "más bien una fórmula hábil para convencer a Tejero. No

le mentí y fruto de ello es que Tejero no la aceptó.

LOS PARTIDOS TENDRÁN QUE CONTINUAR

Más adelante indica que Tejero le preguntó si los partidos marxistas iban a ser

disueltos o continuarían legalizados, si el Parlamento iba a continuar su

actitud, qué orientaciones iba a dársele a las autonomías y si el problema del

terrorismo iba a ser objeto de un nuevo planteamiento.

«Le dije que era el Parlamento el que tenía la decisión, pero, en todo caso, que

personalmente consideraba que los partidos tendrían que continuar, las Cortes no

se disolverían, se orientarían de forma más racional las autonomías y se le

daría mayor importancia y severidad al tema del terrorismo. Pero que las Cortes

tenían que decir la última palabra.

Tejero no me recriminó nada ni se lo hubiera consentido. No me dijo que lo que

yo quería era ser presidente a toda costa. Lo que sí me dijo es que la forma que

yo proponía era dejar todo igual; pero no me llamó «chapucero», en absoluto.

SIEMPRE CON LOS GENERALES

Preguntado si durante el tiempo que permaneció con los generales, en ausencia de

Gabeiras, informó a éstos o alguno de ellos que la situación era muy grave, ya

que las Regiones II, IV, V y VIl apoyaban a Miláns, que el Ejército estaba

dividido y que por eso no veía más solución que un Gobierno presidido por él,

responde: «Estuve hablando toda la noche con los generales, que estuvieron

presentes y oyeron todas mis conversaciones. .No dije que estas u otras Regiones

apoyasen a la III; mi preocupación era la división del Ejército, que todavía no

se había producido.»

¿No es más cierto que el teniente general Gabeiras tuyo que desmentirle y

asegurar que la situación en todas las Regiones, salvo la III, era normal? «El

general Gabeiras no desmintió ninguna declaración mía y me autorizó a título

personal para ir al Congreso y salvar a los rehenes.»

¿En su conversación con Aramburu, Santamaría y el gobernador civil de Madrid,

les dijo que la situación en cuatro Capitanías era muy dudosa o grave? «No lo

recuerdo.»

¿En la misma conversación no dijo que solicitaría del Congreso reunido su

nombramiento como presidente de un Gobierno de transición? «No recuerdo haberles

dicho esto.»

EL SANTO Y SEÑA

Preguntado sobre cómo le fue facilitada la entrada al Congreso, dice: «Estando

en el

6 / A B C

NACIONAL

VIERNES 14-8-8?

Otra filtración del sumario del 23-F

despacho del general Gabeiras, éste me dijo que me iban a dar por teléfono el

santo y seña para entrar en el Congreso. Me dijeron que la contraseña era "Duque

de Ahumada".»

¿Cuál fue el contenido de la conversación que mantuvo con Miláns mientras estaba

en el Congreso, tratando con Tejero? «Me insistió en que tratara de convencer a

Tejero.»

Sobre si había dicho a Francisco Laína que el Rey se había equivocado y no debió

dirigirse al país por televisión, responde: «Niego rotundamente haber podido

pronunciar estas palabras ni nada que pudiera interpretarse en este sentido. Lo

que sí puedo decir es que me preocupaba la división del Ejército y que en aquel

momento no pensaba ni quería volver al Congreso de los Diputados, porque había

dejado zanjada la cuestión con Tejero.»

UNA CUESTIÓN DE PRESTIGIO

Preguntado por tos motivos por los que habían invocado su nombre Tejero, Miláns

y algunos mandos de la Acorazada, contesta: «El que quisieran hablar conmigo y

no con otro creo que es por una cuestión de prestigio, porque se fían de mí. En

cuanto a por qué toman mi nombre, lo ignoro; porque yo no he autorizado a que se

hable en mi nombre a nadie. Además, en este momento aclaro que ignoro las causas

por las que estarían dispuestos a acatar las supuestas órdenes que yo pudiese

dar y, además, añado que tampoco las acataron, ni tan siquiera las sugerencias

del abandono del Congreso.

¿Tuvo conocimiento previo del proyecto de ocupación del Congreso? «Rotundamente

no. Pero durante los últimos cinco años llevo oyendo inquietudes y noticias de

insatisfacción en las Fuerzas Armadas, lo que he manifestado repetidas veces a

la superioridad.»

NO SE REUNIÓ

Posteriormente, el general Armada niega haber tenido noticias del proyecto por

el general Miláns, el 19 de enero, y haberse reunido con Tejero el 21 ó 22 de

febrero.

¿No se entrevistó con Tejero el 22 de febrero y le ordenó la toma del Congreso?

No vi a Tejero. Yo era contrario a este tipo de acciones y no le ordené nada, ni

verbal ni por escrito. Ni de ninguna manera.

Preguntado sobre si conocía el bando que publicó Miláns con anterioridad a su

publicación contesta que no. Asimismo niega saber quién pudiera ser la

personalidad cuya llegada al Congreso anunció un oficial a los diputados.

Por último, al interrogársele acerca de si había tenido contactos con

personalidades de distintos partidos políticos, para constituir un Gobierno de

concentración presidido por una autoridad militar, el general Armada responde:

«He hablado en distintas ocasiones con personalidades políticas, pero nunca he

comentado nada de formar un Gobierno. En una ocasión, siendo gobernador militar

de Lérida, fui invitado por el alcalde de aquella capital a comer en su casa, y

a aquella comida asistieron, como invitados, los señores Múgica y Raventós. En

aquella ocasión se habló de ia situación general de España, de las autonomías,

de la UMD, de la reforma militar. En su día se dio cuenta de esta comida al

teniente general de la IV Región Militar, señor Pascual Galmes. Nunca he

asistido a ninguna reunión clandestina, ni de otro género no autorizado, con

militares o políticos.»

DECLARACIÓN DE TEJERO

El 10 de junio el teniente coronel Antonio Tejero Molina prestó declaración ante

el juez instructor del sumario, en el castillo de La Palma, en El Ferrol del

Caudillo. En dicha de-

claración, entre otras, hizo las siguientes manifestaciones:

El comandante Cortina le proporcionó vehículos y radioteléfonos, y el capitán

Gómez Iglesias estaba encargado de coordinar por radioteléfono fa (legada al

Congreso de las distintas unidades.

De nombre no conoce a otros miembros del CESID que estuviesen implicados en la

operación, además del comandante Cortina y del capitán Gómez Iglesias, pero sí

sabe que había más del CESID en la operación.

Con el jefe de la Guardia Civil, coronel Manchado, y con eí oficial capitán Abad

habló en la misma mañana del 23 de sus proyectos.

A los guardias civiles que dispararon contra el techo del hemiciclo no los

eligió con ningún criterio. Eligió a los primeros que encontró entre los que

llegaron con él al Congreso.

La finalidad de sacar del hemiciclo al presidente Suárez y a varios diputados,

que mantuvo en una habitación separada, fue la de intentar cumplir las órdenes

que .se le dieron de que aislara en las habitaciones a jos diputados, en grupos

de a cinco, encontrándose "con que no había habitaciones suficientes para ello,

y pensó que aislando a los portavoces el resto no plantearía problemas, como así

fue.

La consigna «Duque de Ahumada» se ja había dado el mando de la operación para

identificar a la persona que tenía que dirigirse a tos parlamentarios. Además,

la conocían el teniente general Mi|áns, el general Armada y el comandante

Cortina.

El comandante Cortina, en la reunión del día 19 ó 20, le manifestó que la

operación estaba respaldada y ordenada por Su Majestad y mandada por el general

Armada. El comandante Cortina le indicó que formaban parte del «staff» de Armada

el hermano del comandante Cortina y Pardo de Santallana. El comandante Cortina

le indicó que había bastantes decretos hechos y algunos de ellos firmados por el

Rey.

Las palabras del general Armada, en la reunión del 10 ó 20 de febrero, en

relación a la orden que había recibido de Su Majestad el Rey para llevar a cabo

la operación en la que el general Armada era el jefe o la persona visible

fueron,.según Tejero: «La Monarquía necesita robustecerse; por eso Su Majestad

me ha encargado u ordenado esta operación y, por ello, a partir de las 18 ó 19

horas sin que pueda precisarlo mi puesto de mando estará en la Zarzuela, junto

al Rey.»

En esta reunión se dijo a Tejero, al igual que en la que mantuvo con Cortina y

Miláns del Bosch, que el Gobierno sería sólo de militares. En ningún momento le

insinuaron ningún cargo en el Gobierno

.

OPERACIÓN A LAS ORDENES DE ARMADA

La operación estaba a las órdenes del general Armada, y para las cuestiones

tácticas se debía comunicar con el teniente general Miláns.

El declarante entró en el Parlamento con la orden de retener a 1os diputados

hasta que llegase una autoridad militar que pronunciase la consigna «Duque de

Ahumada», que se dirigiría a los diputados y daría más órdenes para el resto de

la operación. La contraseña era únicamente para identificar a esa autoridad

militar.

El capitán Pérez de la Lastra le comunicó en el Congreso que el general Armada

le había ordenado que dijese a Tejero «Duque de Ahumada»: Di novedades y Armada

me ordena: «Tejero, quita la fuerza del hemiciclo, reintegra a sus puestos a los

diputados que estén fuera de él, que les voy a proponer la formación de un

Gobierno presidido por mí.»

GOBIERNO CON MARXISTAS, PRESIDIDO POR ARMADA

En aquel momento preguntó a Armada si el general Miláns del Bosch formará parte

de! Gobierno. Armada contestó que ni él ni ningún militar, solamente él como

presidente. Le digo si podemos hablar aparte. Los capitanes Muñecas y Acera, al

oír lo anterior, manifestaron su deseo de «star presentes.

La conversación se desarrolló en un despacho totalmente de cristal, a la entrada

del nuevo edificio, y de dejó la puerta abierta. Estuvieron presentes los

capitanes Muñecas, Pérez la Lastra y Acera, así como dos o tres tenientes. «Me

dijo que en el Gobierno habría marxistas, como Felipe González, Múgica Herzog,

Solé Tura, y otros de UCD.» Tejero contestó que en ningún momento se le había

comunicado eso ni por Cortina ni por Miláns del Bosch.

Tejero ordenó a dos guardias que condujeran al general Armada a la salida y que

no entrara sin su permiso. Armada contestó: «Ya volveré». Tejero declara que

continuó a las órdenes de Armada, porque no le relevó del mando.

Fue un acto de cólera, por verse engañado, pero seguía a las órdenes de Armada.

Por eso solicitó su presencia para negociar la salida del Congreso.

Ante las noticias erróneas que difundían los medios de comunicación cor respecto

a los fines de la operación, decidió dar un comunicado en el que se explicara

claramente que no existía rebelión, ni contra España, ni contra la Corona, ni

contra la Constitución ni contra la democracia

En ningún momento se erigió en jefe de la operación. Lo último que efectuó antes

de redactar las condiciones para salir del Congreso fue telefonear desde el

coche del presidente del Gobierno al teniente general Miláns del Bosch para

pedirle instrucciones. Diciéndole éste que consiguiera lo más posible para la

fuerza a sus órdenes y se retirara del Congreso.

En ningún momento consideró a Gutiérrez Mellado como militar, sino como miembro

del Gobierno. En ningún momento amenazó a los diputados p a los miembros del

Gobierno con pegarles tiros o cualquier humillación o vejación.

No hubiera intervenido de no haber estado convencido de la autorización y de la

orden de Su Majestad el Rey, a través de Miláns del Bosch y del general Armada,

para la operación.

 

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