Autor: Rodríguez, Pedro. 
   Tranquilo, Jordi, Tranquilo     
 
 ABC.    16/04/1981.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Jornada de reflexión

Pedro RODRÍGUEZ

Tranquilo, Jordi, tranquilo

«El golpe del 23-F no terminará hasta que termine el Consejo de Guerra. Para

algunos es la última oportunidad de hacer el proceso al "melladismo", el proceso

a la democracia, el proceso a la Corona»

«... aquí, en Cataluña, el Independentísimo no se plan

tea en el monte, pero los que hablamos castellano somos ios invasores...»

(Amando de Miguel)

«Un bosque de mástiles se yergue en los Ministerios. Los altos cargos han

recibido instrucciones de retratarse en sus despachos con la bandera española»

El Consejo que viene Y llego está el asunto, el maldito asunto del maldito

golpe. A Caruana y a Hermosilla les han hecho el vacío, los civiles, en

Valencia. Otros civiles miman a los hijos de Tejero y Pardo Zancada que

estudia´n en la Academia de Zaragoza. Hay cuentas bancarias por toda España. Y

una Liga para la campaña de Tejero a diputado -«cuando salga». Ya se va a Ferrol

como a Compostela, con jamones y mantecadas, a abrazar al nuevo apóstol. Ya, ya,

ya. Ya tiene un poster» un antimito la Democracia. (Pallás ha sido e! único

General que ha visitado a un procesado, a Pardo. La Otan estudia, en clase, la

salida de! «Ejército Miláns» corno un despliegue táctico «de libro», parfait,

monsieur Miláns. En cambio, usted, monsieur Tejero, nunca debió sacar la

pistola; un mando jamás va arma en mano, suspenso. En los encerados donde se

estudia la cultura del golpismo está-escrita esta ecuación: «Ese» más «E», igual

a «Ce». «Ese» es «Secreto», «E», «Eficacia». «Ce», golpe con éxito. A los de!

23/24 F se las fue !a mano en la «Ese» y falló la «E»).

Y bien: la Democracia española, esa chiquilla asustada, se dispone a pasar su

prueba de fuego: el Consejo de Guerra. El Golpe del 23 de Febrero no terminará

hasta que termine el Consejo de Guerra. Es la última ocasión pará una cierta

España de civiles. Es la última oportunidad de intentar hacer el proceso al

melladismo, el proceso a la Democracia y el proceso a la Corona. Ha empezado a

correr el dinero para una vil campaña contra La Zarzuela. Por implicar, se

quiere implicar hasta a Aramburu que fue e! ariete que rompió el golpe. Hay que

pasar ya, cuanto antes, sobre los carbones incendidos del Consejo de Guerra,

quinientos, mil periodistas extranjeros preparados para venir «a! único golpe

europeo". Se ha sacado ya a bandera det indulto, «¿es que no le indultó a los

asesinos de Carrero, y se les entregaron unos millones y se las puso un avión

militar?», horror. Paramos «El Golpe»

ahora hay que parar «El Consejo». (Ah, si Armada no se hubiera detenido a

explicarte a Tejero la lista de su gobierno). Todo el mapa político del 83 va a

depender de «El Consejo», y para permitirse el lujo de mandar unos generales a

prísión la Democracia tiene que poner listo, para entonces, un Estado fuerte.

Probablemente, el Ejército español está pidiendo mucho menos de lo que nos

tememos.

Anatomía de un «chicano»

—... y, claro, yo sé, Pedro, que es el momento más inoportuno para pedir nada

porque te sueltan el video de Tejero y te paran, eran hasta a los obreros, oiga,

no dan ustedes rada, que les paso

video, hombre yo no sé habría de hablar con los militares, contar en ellos, si,

por supuesto, paro

hacerles ver que el peor golpe de Estado es meter la cabeza debajo del ala como

lo está haciendo todo el país, (Amando de Miguel, zamorano, cuarentay,

sociólogo, aquel «enfant terrible» del viejo régimen, ahora acosado en Barcelona

por su «Manifiesto de los 2.300»), pero, claro, ves lo que nos está pasando a

los del «manifiesto» y es terrible: carteles por toda la Universidad, que nos

vayamos, llamándonos homosexuales, dando la matrícula y el color de nuestros

coches, carteles que no quita nadie, claro, y tú me preguntas «¿quién lo

mueve?», pues lo mueve, Pedro, algo que si a mí me lo dicen hace seis meses me

hubiera partido de risa, lo mueve el independentismo, hombres de la Generalidad

te lo dicen: «la autonomía no es más que un paso hacia la independencia»,

Max Can-ner lo ha dicho, ése es el nuevo tono vocal: la independencia, vas a

una asamblea y escuchas «independencia, in-de-pen-den-cia», «Ni España ni

Francia, Cataluña», y esto, por supuesto, no es el País Vasco, quiero decir que

no lo plantean en el monte, pero los que hablarnos castellano somos los inva

sores; claro, también piensas que donde no hay harina todo es mohína y que nos

quieren echar porque faltan puestos de trabajo y los últimos en llegar son los

que pierden, poro yo no sé de dónde demonios ha salido, en unos meses, esta

fiebre de la Cataluña monolingüe; entonces, vas tú con tu reclamación y te echan

encima !as fuerzas políticas, todos los políticos catalanes son ahora,

nacionalistas; en reaiidad, álgunos de los firmantes del manifiesto que son de!

Pesoe o de Ugeté ,no pudieron actuar a través de su partido o su central, pero

luego vaás a casi todos los periódicos barceloneses con tu rectificación y te

dicen «querido Amando, tú no puedes rectificar» y tú dices «pero si he sido

aludido» y te contestan «sí, pero estás equivocado, tu carta no puede salir», yo

nunca he visto una censura igual, para que luego Aranguren diga que este asunto

nuestro del «manifiesto» es una cosa da pequeños funcionarios, yo soy tan

pequeño funcionario como él, caray; y, bueno, aquí nos tienes a los «chícanos»,,

yo resistiré, lo que pueda, pero esto es puro racismo y, claro, de aquella

Barcelona que era un polo de atracción cultural se está yendo toda la gente, los

buenísimos profesores que había aquí, por no hablar castellano; así que, Pedro

yo lo que veo para el 83 es el problema de las autonomías que va a desencadenar

una crisis constitucional brutal porque a ver si se convencen en Madrid que las

Constituciones sólo se mantienen con un mínimo de participación y ya me contarás

quién quiere votar en este país...

Tarjetas da visita

Van saliendo por la escalinata, «con la alegre tristeza del olivo», Haig,

pronúnciese Jai; Jordi, pronuncíese Yordy; Garaicoechea, pronúnciese Arzallus,

pero La Moncloa ya no es lo que era. Ya han quitado el zoco del estanque donde

se cambiaba una ley por unos altos hornos. Ya no se prestan camisas.

Ya se ha enarenado el caminito que juntos soñamos del 143 y la vereda trópical

del 145. Ya los jefes de gobiernos regionales no vienen a visitar «al jefe del

Gobierno de Madrid». «Preferimos ponernos colorados una so!a vez antes que

pasarnos cediendo pelotas todo el año» murmura un joven talento calvosotelista.

Por ejemplo. 1) Halg traía ciento nueve policías. Un hospital portátil. Pidieron

registrar Moncloa y Zarzuela. Se ofreció a hacer de intermediano con países

europeos en el tema de Eta. Pero no se habló a fondo. No le hemos gustado

demasiado. Se fue sin hablar con un solo general español. Por ejemplo, 2)

Garaicoechea. ¿Hará el inmenso favor el . Peneuve de colaborar con Madrid

contra Eta? Peneuve es la mitad de la lucha contra Eta.

La oirá mitad, es Francia. Calvo-Sotelo tiene las maletas hechas para un viaje

presidencial al extranjero: a París de la Francia, inmediatamente después de las

elecciones. a arreglar de una maldita vez e! maldito lerna. Por ejemplo, 3)

Pujol. Un bosque de mástiles se yergue en todos los ministerios con jardín de

Madrid. Los «altos cargos» han recibido severas instrucciones de no dejarse

fotografiar ni filmar en. sus despachos sin la bandera española detrás. Me temo

que Jordi Pujol ha recibido un amable pero firme ultimátum: tiene de plazo hasta

el 30 de Mayo, «tranquilo, Jordi, tranquilo», día del Homenaje a la Bandera en

Barcelona, para hacer las paces con la «Constitución de Madrid» y colgar la

vieja bandera del Estado, como las golondrinas, en el balcón de la Generalidad.

Y 4), Merchán y Tarancón.

Avanzaban hacia !a escalinata, paso a paso. Habían hablado, probablemente de

los 70? millones de seres humanos que iban a ver al Papa Woyjtyla entrar en el

País Vasco, cuando el diios de la ironía iluminó la palabra del venerado

cardenal. En la puerta. contemplando el feroz aguacero dijole a su fiel siervo,

el Presidente Calvo-Sotelo: «Qué bien le vendrá esta lluvia, señor Presidente,

pera su pertinaz sequía». Dicen que el "señor Presidente fiel cristiano,

respondió con humildad galaica: «No tan bien como para sus naranjos de Burriana,

Eminencia»...

El hombre que fue a una manifestación

No sólo se prepara «El Consejo de Guerra», sino las planchas de billetes de Diez

Mil. «La Peseta de Tejero» tirada en el arrollo de «cíen por un dólar» en

Estados Unidos. se prepara para el bicentenario del Banco de San Carlos, el

próximo año, aniversario en el que harán que despegue oficial los billetes

naranja con el retrato del Rey.

Es el punto sin-retorno de la peseta, esa vieja hetaira, caída tan en desgracia

como Rafael Termes, el discreto, y sapiente portavoz de los bancos españoles,

ostensiblemente visible a título personal y portaciones dente paraguas, en la

ción, ay, antitejensta, del Febrero.

 

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