Autor: Torrontegui, Javier. 
 El asalto de Barcelona, en el Parlamento. 
 Preparaban golpes simultáneos durante el mismo fin de semana     
 
 Diario 16.    27/05/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

NACIONAL EL ASALTO DE BARCELONA, EN EL PARLAMENTO

27-mayo-81/Diario! 6

Tanto las informaciones facilitadas ayer en el Congreso de los Diputados por el

presidente Calvo-Sotelo, como el descubrimiento de un túnel en las proximidades

de la Diagonal barcelonesa, confirman que los terroristas preparaban golpes

simultáneos en la Ciudad Condal, probablemente durante el

mismo fin de semana en el que tuvo lugar el asalto al Banco o durante las

celebraciones de la semana de las Fuerzas Armadas.

Preparaban golpes simultáneos durante el mismo fin de semana Javier TORRONTEGUI

Madrid — El presidente del Gobierno aseguró ayer tarde en el Congreso que tras

los asaltantes del Banco Central de Barcelona existen apoyos políticos

importantes que podrían haber preparado, además, otros golpes simultáneos en el

mismo fin de semana, aunque cuya identidad concreta se desconoce. Calvo Sotelo

puntualizó que espera tener en los proximos días, o quizá semanas, datos

concretos sobre los integrantes de esta trama.

La versi6n oficial difundida por el jefe del Ejecutivo no difiere esencialmente

de la dada en las horas inmediatas a la conclusión del asalto por las

autoridades policiales y gubernamentales en Barcelona. Leopoldo Calvo-Sotelo

puntulizó, al comenzar su intervención en el Pleno del Congreso, que no trataría

de dar una nueva narración de los hechos, sino de solucionar

Uno de los instigadores insistió al «número uno» en que debían simular un

carácter militar en sus movimientos

algunas de las contradicciones o incógnitas que han quedado en el aire tras las

treinta y seis horas de secuestro de dos centenares de personas en la capital

catalana.

Al comenzar a resolver las dudas planteadas en los ambientes políticos, Calvo-

Sotelo empezó por la diferencia numérica de los asaltantes que ofrecían la

versión oficia] (diez) y la difundida por los rehenes (más de una veintena].

El presidente del Gobierno dijo que desde el primer momento se había hablado de

una docena de asaltantes (a lo más quince). Luego, a tenor de las

manifestaciones efectuadas por el jefe del comando, el denominado «número uno»,

se empezó a hablar de 24 personas.

pero esto fue, según el presidente, una pura simulación del comando terrorista.

El cajero

Leopoldo Calvo-Sotelo indicó que había estado hablando durante casi una hora por

teléfono con «el hombre que quizá ha tenido la cabeza más fría a lo largo de

todo el secuestro, el cajero Rullán», quien desde el primer momento manifestó

que no había más de una docena de personas en el comando.

Los terroristas adoptaron eu todo momento una táctica de simulación, incluso al

emplear términos paramilitares y hablarse entre sí como si existiera una

relación jerárquica, lo que llevó al equívoco que quedó resuelto nada más

concluir el asalto policial de liberación.

Los terroristas cambiaron en varias ocasiones de vestimenta, situación que pudo

confundir a los rehenes, que, además, no pudieron ver las caras de los

asaltantes hasta el desenlace del secuestro. Esta situación provocaría la

posibilidad de que el comando asaltante pareciera mayor.

Como respuesta a la posible huida de algunos de los terroristas en la salida

masiva que se produjo poco después de las ocho de la noche del domingo, el

presidente dijo que desde el primer momento se dieron las órdenes oportunas para

que se identificase a todos los que salieran del banco, incluidos los

secuestrados, para evitar la escapada que algunos de ios terroristas

pretendieron.

Los propios asaltantes, en sus manifestaciones a la Policía, han señalado que no

eran más de diez, aun-

En una conversación telefónica se le preguntó si era guardia civil. Después de

titubear, se limitó a decir «sí»

que, según el primer ministro, pudo existir un undécimo terrorista, detenido,

hermano de uno de los integrantes del comando, pero que no estuvo dentro del

banco.

Antecedentes

Al narrar los antecedentes del asalto, Leopoldo Calvo-Sotelo habló de las dos

reuniones mantenidas en Perpignan por el «número uno», Juan José Martínez, con

un tai Antonio Luis, los días 17 y 22 de marzo último, en las que se le dijo que

se trataba de hacer una acción espectacular por la que él y cada uno de los

asaltantes cobrarían cinco millones de pesetas.

En la segunda de las reuniones aludidas, se le entregó a Juan José Martínez el

comunicado que debería hacer público con las peticiones para la liberación de

los rehenes y al mismo tiempo se le dijo que se trataba de asaltar, el Banco

Central de la plaza de Cataluña, en Barcelona.

Precisamente, a escasos metros de la entidad banca-ria, en el establecimiento

que El Corte Inglés tiene en la misma plaza de Cataluña,

se celebraría una tercera conversación, en la que el «número uno» .recibió un

maletín con las armas utilizadas en el asalto y una parte del dinero prometido.

A lo largo de sus intervenciones, a preguntas de los parlamentarios, Calvo-

Sotelo señaló que no hubo ningún pacto con los secuestradores. Mi Gobierno

manifestó en todo momento que no estaba dispuesto a negociar un acuerdo con los

asaltantes, y menos a un acuerdo secreto.

En la última de las tres reuniones mantenidas por el «número uno» con los

instigadores de la operación, se le insistió a éste en la necesidad de que

debían dejar siempre de manifiesto

un carácter militar en sus movimientos. «En una de las conversaciones

telefónicas se le preguntó si eran guardias civiles. Después de titubear, se

limitó a decir que sí.»

Este hecho originó Ja confusión y motivó que se hablara de que el comando estaba

integrado por algunos miembros de la Benemérita, información que después sería

rotundamente desmentida.

Sobre la participación del ex capitán Sánchez Valiente como presunto integrante

del comando terrorista, Calvo-Sotelo dijo que, aunque más tarde se comprobaría

que no, en un principio se barajó esta posibilidad, ya que este individuo había

sido detectado por los servicios de información en Andorra en los días

anteriores al asalto.

A lo largo del debate, quedaron en el aire algunos interrogantes planteados por

los representantes de los partidos de la oposición. Jordi Solé Tura, del grupo

parlamentario comunista, planteó al Gobierno el hecho de que el «número uno»

fuera confidente de la Policía y preguntó si el denominado (¡número dos» era el

muerto.

Se

confirmó que el ex capitán Sánchez Valiente había sido localizado en Andorra

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