Cuatro Unidades de la Guardia Civil protagonizaron el asalto al Palacio del Congreso     
 
 Diario 16.    18/03/1981.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Cuatro Unidades de la Guardia Civil protagonizaron el asalto al Palacio del

Congreso

La acción del asalto al Congreso, protagonizada por cuatro Unidades de la

Guardia Civil, tiene los antecedentes en la mañana del 23 de febrero y se

centran en la / Comandancia Móvil, Parque de Automovilismo, Agrupación de

Tráfico y Academia de Tráfico.

En las cuatro Unidades se reclutó el personal que apartir de las 17,15 horas

partió hacia el Congreso de los Diputados. El coronel Manchado, del Parque de

Automovilismo, había dicho que había llegado el momento de dar la cara. Los

hombres recibieron armamento y munición. Comienza la operación. Los uniformes de

la Guardia Civil y la manifestación de que actuaban en nombre del Rey, les

facilita la entrada en el Congreso. Son las 18,22 horas de la tarde. Por la

radio se escuchan los disparos.

Un minuto mes tarde, el director general de la Guardia Civil, José Aramburu

Tapete, recibe la

noticia, y da las primeras órdenes para controlar la situación. El primero en

intentar reducir a Tejero es el coronel Alcalá Galiano, de la Policía Nacional,

que ha sido informado por el teniente general Gabeíras.

Aramburu

Manchado, que no responde a las órdenes de

su arma. Un ayudante se lo impide.

Entretanto, a punta de pistola, unos oficiales obligan a bajar de nuevo a los

guardias. Aramburu no quiere correr riesgos de que se produzcan víctimas y logra

convencer a unos sesenta guardias. Doscientos veinte quedan en el Congreso a las

órdenes de Tejero. Los rebeldes quedan cercados por dos

Cuando Armada habló con LaZarzuela se dio cuenta de que todo lo tenía perdido

Aramburu, es detenido y el director general se traslada al Congreso y ordena a

los guardias que rodean el edificio que suban a los autocares. Intenta conectar

con Tejero, quien aparece pistola en mano y le amenaza con disparar. La

situación se hace especialmente violenta cuando Aramburu intenta sacar

cordones de seguridad de guardias y policías nacionales.

El cerco

A partir de ese momento, Aramburu, Sáenz de Santa María, jefe de la Policía

Nacional, y el propio coronel Alcalá Galiana comienzan los intentos de

reducir a Tejero. Su cuartel general está en el Hotel Palace y están en contacto

con el Rey y con el general Gabeiras. Un hermano de Tejero intenta mediar sin

éxito. Igual suerte corre la gestión del general Prieto.

A las doce aparece el general Alfonso Armada, quien entra en el Congreso a

negociar con Tejero. A la 1,23 vuelve al Palace y habla con Mariano Nicolás,

gobernador civil de Madrid, comisionado por el Gobierno en funciones. Pero ya se

sospecha de Armada y se sabe que el Rey lo ha desautorizado.

El general se reúne en el despacho de Laina, director general de Seguridad, con

el subsecretario del Interior, Sánchez Har-guindey, y con el gobernador, Mariano

Nicolás. Es cuando pronuncia las cinco frases adelantadas en exclusiva por

DIARIO 16 sobre el error cometido por el Rey.

Armada habla con el general Sabino Fernández Campos, secretario del Rey, durante

treinta minutos y comprende que todo lo tiene perdido. Se traslada al Cuartel

General del Ejército hasta que a la mañana siguiente vuelve a negociar la

rendición de Tejero. Ya no tomaría iniciativa alguna.

La rendición

Laina ha vuelto al Palace y se estudia la posible intervención, del GEO. Las

gestiones se aceleran en las horas siguientes. El coronel Menéndez Vives y un

comandante de Intendencia de la Armada, que

luego desaparecería, se habían sumado a Tejero. Este se mantenía inflexible,

pero Pardo Zancada, que había entrado en el Congreso con la Policía Militar de

la DAC, se muestra partidario de la solución Armada. La rendición a las ocho de

la mañana es cosa de poco tiempo, según todos los indicios.

El teniente coronel Fuentes Gómez de Salazar se ofrece voluntario para mediar

con Pardo, al que conoce. A las 11:15 horas, Armada comunica las condiciones de

Tejero.

 

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