Autor: Rodríguez, Pedro. 
 Jornada de reflexión. 
 Tranquilo, Jordi, tranquilo     
 
 ABC.    12/04/1981.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

DOMINGO 12-4-81

OPINIÓN

ABC/5

Jornada de reflexión

Pedro RODRÍGUEZ

Tranquilo, Jordi, tranquilo

«El golpe del 23-F no terminará hasta que termine el Consejo de Guerra. Para

algunos es la última oportunidad de hacer el proceso al "melladismo", el proceso

a la democracia, el proceso a la Corona»

« .. aquí, en Cataluña, el independentismo no se plantea en el monte, pero los

que hablamos castellano somos los invasores...» (Amando de Miguel)

«Un bosque de mástiles se yergue en los Ministerios. Los altos cargos han

recibido instrucciones de retratarse en sus despachos con la bandera española»

El Consejo que viene

Y luego está el asunto, el maldito asunto del maldito golpe. A Caruana y a

Hermosilla ¡es han hecho el vacío, los civiles, en Valencia. Otros civiles miman

a los hijos de Tejero y Pardo Zancada que estudian en la Academia de Zaragoza.

Hay cuentas bancarias por toda España. Y una Liga para la campaña de Tejero a

diputado «cuando salga». Ya se va a Ferro! como a Compostela, con jamones y

mantecadas, a abrazar al nuevo apóstol. Ya, ya, ya. Ya tiene un «poster» un

antimito la Democracia. (Pallas ha sido el único General que ha visitado a un

procesado, a Pardo. La Otan estudia, en clase, la salida de! «Ejército Miláns»

como un despliegue táctico «de libro», parfait, monsieur Miláns. En cambio,

usted, monsieur Tejero, nunca debió sacar la pistola; un mando jamás va arma en

mano, suspenso. En los encerados donde se estudia la cultura del golpismo está

escrita esta ecuación: «Ese» más «E», Igual a «Ce». «Ese» es «Secreto», «E»,

«Eficacia», «Ce», •golpe con éxito. A los del 23/24 F se les fue la mano en la

«Ese» y falló la «E»), Y bien: la Democracia española, esa chiquilla asustada,

se dispone a pasar su prueba de fuego: el Consejo de Guerra. El Golpe del 23 de

Febrero no terminará hasta que termine el Consejo de Guerra. Es la última

ocasión para una cierta España de civiles. Es la última oportunidad de intentar

hacer el proceso al melladismo, el proceso a la Democracia y el proceso a la

Corona. Ha empezado a correr el dinero para una vil campaña contra La Zarzuela.

Por implicar, se quiere implicar hasta a Aramburu que fue el ariete que rompió

el golpe. Hay que pasar ya, cuanto antes, sobre los carbones encendidos del

Consejo de Guerra, quinientos, mil periodistas extranjeros preparados para venir

«al único golpe europeo». Se ha sacado ya la bandera del indulto, «¿es que no se

indultó a los asesinos de Carrero, y se les entregaron unos millones y se les

puso un avión militar?», horror. Paramos «El Golpe» y ahora hay que parar «El

Consejo». (Ah, si Armada no se hubiera detenido a explicarle a Tejero la lista

de su gobierno). Todo el mapa político del 83 va a depender de «El Consejo», y

para permitirse e! lujo de mandar unos generales a prisión la Democracia tiene

que tener listo, para entonces, un Estado fuerte. Probablemente, el Ejército

español está pidiendo mucho menos de !o que nos tememos.

Anatomía

de un «chicano»

—...y, claro, yo sé, Pedro, que es el momento más inoportuno para pedir nada

porque te sueltan el video de Tejero y te paran, paran hasta a los obreros,

oiga, no pidan ustedes nada, que les paso e! video, hombre, yo no sé -habría que

hablar con los militares, contar ´—con ellos. sí, por supuesto, pero

hacerles ver que el peor golpe de Estado es meter la cabeza debajo del ala como

lo está haciendo todo el país, (Amando de Miguel, za-morano, cuarentay,

sociólogo, aquel «enfant terrible» del viejo régimen, ahora acosado en Barcelona

por su «Manifiesto de los 2.300»), pero, claro, ves lo que nos está pasando a

los del «manifiesto» y es terrible: carteles por toda la Universidad, que nos

vayamos, llamándonos homosexuales, dando la matrícula y el color de nuestros

coches, carteles que no quita nadie, claro, y tú me preguntas

«¿quién lo mueve?», pues lo mueve, Pedro, algo que si a mí me lo dicen hace

seis meses me hubiera partido de risa, lo mueve el independentismo, hombres de

la Generalidad te lo dicen: «la autonomía no es más que un paso hacia la

independencia», Max Canner lo ha dicho, ése es el nuevo tono vocal: la

independencia, vas a una asamblea y escuchas «independencia, in-de-pen-den-cia»,

«Ni España ni Francia, Cataluña», y esto, por supuesto, no es el País Vasco,

quiero decir que no lo plantean en el monte, pero los gue hablamos castellano

somos los invasores;

claro, también piensas que donde no hay harina todo es mohína y que nos quieren

echar porque faltan puestos de trabajo y los últimos en llegar son los que

pierden, pero yo no sé de dónde demonios ha salido, en unos meses, esta fiebre

de la Cataluña monolin-güe; entonces, vas tú con tu reclamación y te echan

encima \as fuerzas políticas, todos los políticos catalanes son ahora,

nacionalistas; en realidad, algunos de los firmantes del manifiesto,que son del

Pésoe o de Ugeté no pudieron actuar a través de su partido o su central, pero

luego vaás a casi todos los periódicos barceloneses con tu rectificación y te

dicen «querido Amando, tú no puedes rectificar» *y tú dices «pero si he sido

aludido» y te contestan «sí, pero estás equivocado, tu carta no puede salir», yo

nunca he visto una censura igual, para que luego Aranguren diga que este asunto

nuestro del «manifiesto» es una cosa de pequeños funcionarios, yo soy tan

pequeño funcionarlo como él, caray; y, bueno, aquí nos tienes a los «chícanos»,

yo resistiré lo que pueda, pero esto es puro racismo y, claro, de aquella

Barcelona que era un polo de atracción cultural se está yendo toda la gente, los

buenísimos profesores que había aquí, por no hablar castellano; así que, Pedro

yo lo que veo para el 83 es el problema de las autonomías que va a desencadenar

una crisis constitucional brutal porque a ver si se convencen en Madrid que las

Constituciones sólo se mantienen con un mínimo de participación y ya me contarás

quién quiere votar en este país...

Tarjetas de visita

Van saliendo por la escalinata, «con la alegre tristeza del olivo», Haig,

pronuncíese Jai; Jordi, pronuncíese Yordy; Garaicoechea, pronuncíese Arzallus,

pero La Moncloa ya no es lo que era. Ya han quitado el zoco del estanque donde

se cambiaba una ley por unos altos hornos. Ya no se prestan camisas.

Ya se ha enarenado el caminito que juntos- soñamos del 143 y la vereda tropical

del 145. Ya los jefes de gobiernos regionales no vienen a visitar «al jefe del

Gobierno de Madrid». «Preferimos ponernos colorados una sola vez antes que

pasarnos cediendo pelotas todo el año» murmura un joven talento calvosotelista.

Por ejemplo, 1) Haig traía ciento nueve policías. Un hospital portátil. Pidieron

registrar Moncloa y Zarzuela, Se ofreció a hacer de intermediario con países

europeos en el tema de Eta. Pero no se habló a fondo. No le hemos gustado

demasiado. Se fue sin hablar con un solo general español. Por ejemplo, 2)

Garaicoechea. ¿Hará el inmenso favor el Peneuve de colaborar con Madrid contra

Eta? Peneuve es la mitad de la lucha contra Eta. La otra mitad, es Francia.

Calvo-Sotelo tiene las maletas hechas para un viaje presidencial al extranjero:

a París de la Francia, inmediatamente después de las elecciones, a arreglar de

una maldita vez el maldito tema. Por ejemplo, 3) Pujol. Un bosque de mástiles sa

yergue en todos los ministerios con jardín de Madrid.

Los «altos cargos» han recibido severas instrucciones de no dejarse fotografiar

ni filmar en sus despachos sin la bandera española detrás. Me temo que Jordi

Pujol ha recibido un amable pero firme ultimátum: tiene de plazo hasta el 30 de

Mayo, «tranquilo, Jordi, tranquilo», día del Homenaje a la Bandera en Barcelona,

para hacer las paces con la «Constitución dé Madrid» y colgar la vieja bandera

del Estado, como las golondrinas, en e! balcón de la Generalidad. Y 4), Merchán

y Taran-con. Avanzaban hacia la escalinata, paso a paso. Habían hablado,

probablemente de los 700 millones de seres humanos que iban a ver al Papa

Woyjtyla entrar en el País Vasco, cuando el dios de la ironía iluminó la palabra

del venerado cardenal. En la puerta, contemplando el feroz aguacero dí-jole a su

fiel siervo, el Presidente Calvo-Sotelo: «Qué bien le vendrá esta lluvia, señor

Presidente, para su pertinaz sequía». Dicen que el señor Presidente fiel

cristiano, respondió con humildad galaica; «No tan bien como para sus naranjos

de Burriana, Eminencia»...

El hombre que fue a una manifestación

No sólo se prepara «El Consejo de Guerra», sino las planchas de billetes de Diez

Mil. «La Peseta de Tejero» tirada en e! arrollo de «cien por un dólar» en

Estados Unidos, se prepara para el bicentenario del Banco de San Carlos, el

próximo año, aniversario en el que harán su despegue oficial los billetes

naranja con el retrato del Rey. Es el punto-sin retorno de la peseta, esa vieja

hetaira, caída tan en desgracia* como Rafael Termes, el discreto y sapiente

portavoz de los bancos españoles, ostensiblemente visible, a título personal y

portando un prudente paraguas, en la manifestación, ay, antitejerista, del, ay,

25 de Febrero. •

 

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