Acelerar el sumario     
 
 Diario 16.    04/05/1981.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Acelerar el sumario

Una ola de pesimismo está influyendo sobre nuestra sociedad, que ve, temerosa y

asustada, cómo pasa el tiempo sin que se resuelva el gravísimo episodio del

golpe militar intentado el 23 de febrero.

Los políticos dedican sus últimas declaraciones a mostrar su preocupación por la

falta de decisiones y por el riesgo, no desterrado, de un nuevo intento

golpista. El único que parece mantener un optimismo público es el presidente del

Gobierno, pero eso forma parte de su función, entra en las obligaciones de su

sueldo.

Estamos ciertamente en el punto anímico más bajo desde que nació la democracia,

olvidadas ya las alegrías que produjo el fracaso del golpe de Estado intentado

por los generales Milans y Armada, con la colaboración detonante del teniente

coronel Tejero.

De esa situación sólo se puede salir con medidas enérgicas y eficaces que alejen

de una vez el riesgo de la involución y la dictadura. La primera medida será

aplicar de una vez la ley a los golpistas, ponerles en el lugar que les

corresponde, en el banquillo frente a un tribunal de justicia, y no en ese

pedestal de heroísmo que pretenden construirse mendazmente.

Para ello, lo único que hace falta es acelerar el sumario para celebrar cuanto

antes el consejo de guerra, y si esa aceleración es algo ya en marcha, como se

afirma, podremos empezar a salir del pesimismo.

Hasta ahora, parece que sólo la prensa está peleando para que los golpistas sean

juzgados cuanto antes, como condición para lograr la tranquilidad de la

sociedad, la permanencia de la democracia y el triunfo de la justicia.

Cuando DIARIO 16 difundió los datos que disponía sobre «La conspiración» —que

provocaron un insólito e injusto «secuestro» en la noche del miércoles al jueves

y unas no menos injustas e insólitas acusaciones sorprendentemente publicadas

por «El País»—, ofreció a la opinión pública suficientes elementos de juicio

para pensar en la urgente necesidad de poner orden en este gravísimo suceso que

amenaza nuestro futuro.

Cuanto más se retrase el juicio y se prolongue esta situación confusa, en la que

los golpistas pueden lanzar sus exculpaciones impunemente, más probabilidad,

cuenta la conspiración para alzarse con el triunfo final. Por eso, y porque esta

sociedad se merece que le fundamenten y estabilicen un futuro, el sumario debe

acelerarse y el juicio celebrarse cuanto antes.

 

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