Autor: Arancibia, Mercedes. 
   Tejero ya es protagonista de una comedia bufa sobre el golpe  :   
 Pablo Villamar estrenó la obra en el teatro Alcázar, de Valencia, con las chicas de Mádri. 
 Diario 16.    20/06/1981.  Página: 33. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

20-junio-81

ESPECTÁCULOS

Texto:

Mercedes ARANCIBIA

Fotos:

MARTÍNEZ MORENO

Mezclar a Tejero con los «Angeles de Charlie», tratar el tema del frustrado

golpe del 23 de febrero en plan de comedia bufa y, sobre todo, querer hacer

política de nadie desde un escenario han llevado a Pablo Villamar, antiguo

hombre de confianza~*dellíder de Fuerza Nueva, Blas Pinar, a escribir, montar y

dirigir un bodrio titulado «Antes del golpe, en el golpe y después del golpe».

El autor, actor y director admite que la obra es de derechas, que es «oportuna y

comercial»

Tejero ya es protagonista de una comedia bufa sobre el golpe Pablo Villamar

estrenó la obra en el teatro Alcázar, de Valencia, con «las chicas de Mádri»

Valencia «¡Sentarse, coño!», grita alguien segundos antes de que se levante el

telón. En el escenario del teatro Alcázar, de Valencia, en riguroso estreno para

toda España, y con la ausencia de una actriz que ha desertado «por amenazas», la

Compañía de Comedias Cómicas presenta la obra escrita, dirigida e interpretada

por Pablo Villamar: «Antes del golpe, en el golpe y después del golpe».

Un telón mal pintado en el que aparece un simulacro de mapa de España teñida de

verde guardiacivil, tres tarimas a distinas alturas pintadas de azul celestial y

plata, y dos paneles laterales a modo de quioscos que, con extraño humor,

intentan parodiar los títulos de las publicaciones más populares del país.

Entre tan escaso decorado saltan, gritan, gesticulan, amenazan, adoctrinan y

cantan al golpe, los cuatro actores, travestidos, sucesivamente, de ministro del

Interior y familia, honorables padres con hijos descarriados, putas y maricas,

rockeros, pescadores capturados, guardia civiles muertos, viudas, representantes

de las autonomías... y, por fin, Tejero y los diputados del Congreso en la noche

del 23-F.

¿Es una obra oportunista?, decimos como pregunta obligada a Villamar.

Todas las obras, como los libros, tienen que ser oportunas y comerciales. Hay

que tratar temas del momento, si se quiere vender, y esta obra es documental de

ahora mismo. ¿Es una obra fascista, franquista?

—Es una obra de derechas. Pero hay que tener en cuenta que, en muchos momentos

de nuestra historia actual, las derechas coinciden con las izquierdas, porque

todos están hartos de lo que sucede. Hay mucha gente que, aún siendo de

izquierdas, se pono a favor de los Tejero y los Milans del Bosch, porque quieren

que alguien solucione las cosas. Y, por lo que he oído, aquí en Valencia, la

mayoría de la gente reaccionó a favor de Milans cuando escuchó el bando.

Política

No parece muy bien informado este autor que pretende estar retratando la

realidad. De Pablo Villamar se conoce su paso por Fuerza Nueva y los sucesivos

intentos teatrales, siempre con la nostalgia como trasfondo.

-¿Es usted un autor político?

—Yo quería dedicarme de lleno al teatro político, porque, vocacionalmente. soy

un hombre político. Al escribir hay que comprometerse siempre, y mucho más

cuando el objeto de la escritura son temas políticos. Por eso, digo que esta es

una obra de derechas, porque hay que definir las cosas, aunque yo, más que de

derechas, lo que soy es nacionalsocialista.

En escena. Pablo Villamar, con sombrero de charol y pistola en mano,

amenaza a sus actores y a los veintiséis espectadores de esta tarde de martes.

Empieza la segunda parte de la obra. Empieza con los chistes fáciles del golpe —

«Tejero es como los •"ángeles de Charlie" que no conoce al jefe»; de postre,

«naranjas de Valencia al toque de queda...»—, y termina con un discurso en

serio, con las palabras de Tejero de «me voy a entregar, y me van a caer veinte

años por lo menos...

el único responsable soy yo...», etcétera.

—La obra no se representa completa —asegura Villamar—, por una serie (le

problemas de tipo político. No, no es que haya censura, pero ahora tenemos otra

feroz censura que es la que nos impone la democracia. Ahora la censura la

ejercen el juez, el fiscal, el representante, el periodista... Todos se toman la

censura por su cuenta. Aquí, en Valencia, y después de las amenazas y la fuga de

la actriz asustada, hemos tenido que recortar todo lo que, en la segunda parte,

se refería a Milans del Bosch. Pero la daremos íntegra en Madrid. ¿Cuándo?

Seguramente, y por culpa del calor que quita a la gente las ganas de ir al

teatro, no será hasta septiembre.

Aceptación

—Hoy no hay apenas gente. Comercialmente, ¿cómo ha ido la obra desde su estreno?

—Ha ido bien los ocho primeros días. La noche del estreno fue bastante movida.

Hubo muchos gritos a favor y muchos en contra, aunque yo creo que eran más a

favor. Se gritaron vivas a Tejero y vivas a Milans, pero también se oyeron

«Milans cabrón» y «Tejero al paredón». División de opiniones.

En la calle, la poca gente que se atreve con este calor, se para a ver las

carteleras del Alcázar. "

Pablo Villamar, pistola en mano, cuenta con la colaboración de Adelina, Charo y

Rosa María para su obra.

>Yo no paso detodo..., pero comprendo que con doña Carmen vivíamos mejor»

 

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