Autor: Urbano, Pilar. 
   El hombre-puente     
 
 ABC.    28/05/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Hilo directo

El hombre-puente

La mancha de aceite del 23-F crece. Un nuevo procesamiento: el del comandante de

Estado Mayor José Luis Cortina Prieto, jefe, en aquella fecha, de un

departamento de los «servicios de inteligencia» del CESID, y quesegún el relato

de Tejero al juez aparece en la escena del «complot» anterior al golpe como

«enlace» entre Tejero y Armada. Un papel crucial, que, de ser cierto arroja

sobre tos hechos una nueva luz: el general Armada podía estar en el proceso

golpista desde mucho antes, y no haber surgido como «solución de emergencia» el

mismo 23-F por )a noche. Así encajarían, en el tablado de los episodios, las

recomendaciones que el general Miláns hiciera por teléfono a tejero sobre (a

conveniencia de «aceptar la solución Armada» y la expresa sensación del

comandante Pardo Zancada: «A partir de-las seis de la tarde. Armada estará en el

Palacio de la Zarzuela» cuando una reunión de sobremesa, en la DAC Brunete,

expuso el avance de (o que iba a suceder horas después.

¿Quién es Cortina y cómo juega en la «película»? Cortina es un oficial joven,

inteligente y ambicioso, con un fuerte prestigio en el CESID. donde «gozaba de

gran independencia para su trabajo, en función de la importancia y delicadeza de

sus misiones informativas». Hasta el punto de que ni sus propios compañeros

sabían en qué inmueble de Madrid tenía su «cuartel general» de actuación.

Durante e\ asalto al Congreso, al menos dos hombres suyos estuvieron «.dentro»

para darle información. Clave en el contraespionaje soviético, fue muy

controvertido en su área de servicio por haber aceptado la defensa de un ex

militar de ía UMD.

Me sorprendió, cuando, hace un par de semanas nabJé con él, el autorretrato de

«solidez democrática» que me ofrecía, presentándoseme como «empeñado en la

integración del Ejército, en la sociedad democrática y constitucional» y

partidario de «una reconciliación dentro del Ejército, que debería pasar por una

gran amnistía para los golpistas del 23-FT o al menos un Consejo de Guerra

benevolente; y la reinserción de los "úmedos" en las Fuerzas Armadas». En esa

conversación, Cortina me negó reiteradamente cuanto de él se decía en el relato

«sumario de Tejero». «El juez me llamó a declarar, a partir de lo que Tejero

dijo de mí. Y yo me XBsVhh a decir cinco veces "no"...Todo esto es una fantasía

sin pies en !a realidad. A Tejero sólo le conozco de vista. A Armada le vi un

día en su despacho, porque acudí a felicitarle por su nuevo destino... No estuve

con Tejero en la cafetería Cuzco, aunque suelo ir por ahí.

Ni le llevé a mi piso de la avenida de Biarritz... Allí no suelo llevar a

nadie, y menos de noche... por razones que no puedo explicarle... comprende: en

mi trabajo hay que extremar la prudencia.»

Sin embargo. Tejero narraba tres contactos suyos con Cortina, a quien dibujaba

como personaje que conocía al dedillo los detalles del «golpe». En su boca ponía

la explicación de que «el mando será bicéfalo» -y que «tendrá que llegar una

autoridad militar» que tardará dos horas en presentarse en el Congreso». y

también en su boca la revelación de que «la autoridad militar es Armada». Es-

Cortina también que da a Tejero la consigna «ha llegado el elefante» que «ya

conocían algunos diputados». Y Cortina siempre según Tejero quien afirma que

«muchos diputados coinciden en la necesidad de un golpe de timón».

Por último, Cortina pondría en decisivo contacto a Armada con Tejero el 20 de

febrero en unas oficinas de la calle del Pintor Juan Gris. En esta entrevista

Armada fijó la hora exacta del asalto;al Congreso «porque en estas cuestiones

hasta los segundos son importantísimos». Pilar URBANO.

JUEVES 28-5-8

 

< Volver