1981. Resumen Fin de Año. Elecciones al Parlamento regional. 
 Galicia sólo tuvo un nombre: Fraga     
 
 ABC.    31/12/1981.  Página: 39. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

JUEVES 31-12-8+-1

RESUMEN FIN DE ANO

Elecciones al Parlamento regional

/z56+Galicia sólo tuvo un nombre: Fraga

El 20 de octubre Fraga ganaba sus primeras elecciones en la democracia. En la

misma fecha UCD perdía, esta vez contra pronóstico, la tercera de sus

comparecencias electorales autonómicas. Fue la ocasión gallega.

El 20-0 era la jornada en la que tos gallegos debían elegir a tos dirigentes que

gobiernen la recién obtenida autonomía. Las situaciones de partida pueden

esquematizarse así: UCD, con el antecedente inmediata de sus holgadas victorias

en todos tos comicios anteriores, se perfilaba favorita; el PSOE, segundo

siempre desde el 15-J, aspiraba a repetir puesto; AP, con Fraga siempre de

animador, tenía la espina clavada del eterno tercer puesto; tos grupos

nacionalistas, de los cuales el Bloque Nacional Popular Galego era el expórtente

con mejores expectativas, sabían que sus posibilidades reales estaban muy por

debajo de las de los otros tres partidos; lo mismo que le sucedía al Partido

Comunista, de escasa implantación regional.

Ese era el panorama previo; un panorama que los resultados del 20-O han variado

sustancialmente. La victoria de Alianza Popular ha roto el esquema que parecía

afianzado. Fraga consiguió romper moldes de comportamiento en las urnas de sus

paisanos. Y lo consiguió, sustancialmente, a costa de UCD.

Porque ése era el gran temor de todos. Los datos estadísticos marcan un índice

alto y progresivo de abstención, que alcanzó su cola más elevada en el

referéndum estatutario (71,6 %), aunque en aquella ocasión jugara en contra la

sensación de que fuera cual fuere el resultado el Estatuto iba a ser aprobado.

Y no na habido recesión en las elecciones al Parlamento regional.

El porcentaje de abstención ascendió al 53,8 por 100, lo que sitúa a Galicia

por debajo del País Vasco y Cataluña en lo que a participación electoral se

refiere en ocasiones semejantes.

Defectos censales al margen, las elecciones gallegas han tenido, tienen, un

valor político superior al propio de los escaños regionales en litigio. No

porque sus resultados, victoria de AP, puedan ser directamente extrapolados al

conjunto nacional, sino por la crisis que evidencian en la confianza del

electorado hacia UCD; una crisis que se materializa en la impensada derrota —

tercer fracaso en otras tantas autonomías— y que, por lo mismo, esperanza a una

Alianza crecida por la derecha y a un PSOE que, sin alardes, ha visto

incrementada su cuenta particular en algo más de nueve mil votos en relación con

las generales del 79.

¿Por qué perdió UCD en Galicia? El partido de! Gobierno perdió fundamentalmente

por exceso de confianza y por sus propias divisiones internas. «Que UCD perdiese

sería casi como cambiar el curso del Amazonas», diría en las jornadas previas al

20-O el hasta entonces presidente de la Xunta, Quiroga Suárez. Y el curso del

Amazonas cambió ayudado precisamente por la propia UCD, con sus batallas

personalistas, con temas tales como la colza y el mejillón, y con el

planteamiento de una campaña electoral impropia (recuérdese el «slogan» «UCD te

defiende mejor», cuando es !a propia UCD quien detenta el poder).

Frente al desconcierto centrista, escasamente paliado por la presencia de Calvo-

Sotelo y Suárez en las postrimerías de la campaña, Fraga fue omnipresente en su

tierra. Fraga fue el paraguas de todos tos candidatos aliancistas; candidatos,

por otra parte, reclutados, como Fernández Albor, hoy presidente del Ejecutivo

gallego, entre profesionales de prestigio. Fraga funciona en Galicia como líder

carismático, al que en esta ocasión, empujado por errores ajenos y aciertos,

propios, sus paisanos han llevado a la primera posición.

La presencia empresarial constituyó otra de las novedades en la campaña gallega.

Su participación fue de carácter institucional, de incitación al voto; sólo al

final esa incitación era orientada hacia las opciones no marxistas,

conservadoras. Hacia Fraga.

Desde el 20-O Alianza está realizando una fuerte explotación del éxito y sus

hombres multiplican pronósticos ante futuras consultas. El PSOE, satisfecho a

medías, guarda las formas ante la derrota centrista.

 

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