1981 en ABC. 
 España, a un paso de la OTAN     
 
 ABC.    31/12/1981.  Página: 42. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

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RESUMEN FIN DE AÑO

1981 en ABC

España, a un paso de la OTAN

El pasado 10 de diciembre se firmaba en Bruselas la adhesión de España a la

Alianza Atlántica, paso Inmediato al ingreso pleno en la organízacion detenida.

Era el final de una «carrera»

que había Iniciado el Gobierno bajo el signo de la «prisa», según una oposición

sorprendida sin mejores alternativas y después de haber hablado demasiado en

contra de la OTAN.

El Gobierno siempre se defendió de esa acusación —al fin y al cabo se trataba de

un viejo propósito del partido—, pero es cierto que trabajó bajo una sensación

de urgencia, quizá propiciada por el arranque turbulento del debate sobre la

OTAN: pocas horas después de producirse el secuestro de! Congreso´, en febrero,

el nuevo presidente de Gobierno, Calvo-Sotelo, anunciaba el ingreso de España en

la OTAN como uno de los objetivos fundamentales de su programa.

Este ambiente crispado y el malentendido inicial entre e! Gobierno y la

oposición gravitarían sobre todas las discusiones posteriores en tomo a una

cuestión clave para la política defensiva y exterior española. Se manejaron

todos los tópicos posibles, funcionó la demagogia, se esgrimieron citas y se

creó una peligrosa división entre los pro-OTAN» y tos «anti-OTAN», a los que era

relativamente fácil identificar como amigos de la alineación y de las posiciones

de fuerza, frente a los campeones de la «superación de los bloques» y la paz.

Rara vez se habló del carácter defensivo de la OTAN contra el Pacto de Varsovia

—que es su razón de ser—, quizá porque el Gobierno. entendía que aquello podía

resultar muy lejano a un país que ^a vivido aislado crónicamente y que no se

siente especialmente amenazado por aquellas fuerzas. La oposición —cuando los

aspectos económicos o el tema nuclear fueron superados— prefirió centrar sus

esfuerzos en las palabras Gibrattar, Ceuta y Melilla: cuestiones que no

encontrarán su solución dentro de la OTAN, porque a ésta sólo le interesan en la

medida en que puedan entorpecer su misión y que fuera de ella las considera —en

terrible y actualísima expresión— «cuestión interna» de los países afectados.

A pesar de las oscuridades del debate y del malestar de la calle —no hubo

referendum, como pretendió esforzadamente la Oposición—, el Congreso permitió al

Gobierno solicitar la adhesión a la OTAN en octubre. Fue una victoria clara para

satisfacción de Bruselas: 186 votos a favor y 146 en contra.

El Senado concedería su visto bueno un mes más tarde en circunstancias

similares.

No serla justo olvidar la presión de los acontecimientos internacionales en la

discusión sobre el ingreso en la OTAN. Pesaron mucho y durante mucho tiempo en

favor de los «anti». El verano y el otoño conocieron un auge extraordinario de

losl- movimientos pacifistas en toda Europa y las manifestaciones

multitudinarias que hubo en distintas capitales, incluida Madrid, crearon una

cierta ilusión de que realmente las alianzas defensivas estaban ya superadas y

de que la gente deseaba escapar al destino que le preparaban «los grandes».

El presente informe ha sido realizado por los redactores de la Sección Nacional:

Pilar Urbano, O. Martín Bernal, Gonzalo Garci-val, Carlos Dávila, José María

Fernández-Rúa, Raúl R. Sáez, Joaquín Saiz, María José Méndez, Luisa Palma, con

la colaboración de Matilde Hermida y Carlos Maribona. El proyecto y coordinación

del cuadernillo ha estado a cargo de Luis Peiro, jefe de la Sección, con !a

supervisión del redactor-jefe, Angel Antonto González.

 

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