Autor: Duvá Milán, Jesús. 
 Las 18 horas más largas de la democracia. Según Federico Gallo, director de Protección Civil. 
 La Junta de Gobierno provisional acordó no ceder en ningún momento     
 
 Ya.    25/02/1981.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 30. 

LAS 18 HORAS MAS LARGAS DE LA DEMOCRACIA

Según Federico Gallo, director de Protección Civil

La Junta de Gobierno provisional acordó no ceder en ningún momento

«El Rey nos dio su total apoyo y ha estado informado permanentemente del

desarrollo de los hechos»

Tras acabar la ocupación del Congreso de´ los Diputados por parte del teniente

coronel Tejero y los guardias civiles que junto a él irrumpieron a media tarde

del lunes en el edificio parlamentario, YA consiguió hablar con Federico Gallo,

director general de Protección Civil, persona que siguió muy directamente todos

los acontecimientos relacionados con el incidente, dada su calidad de integrante

del equipo del Ministerio del Interior que formaba parte de la Junta que se hizo

cargo del poder interinamente.

«Tejero usó muchos nombres en vano y la mayoría de los guardias civiles que le

acompañaban era gente de talleres»

«La noticia del asalto al Congreso llegó al Ministerio del Interior a través de

la transmisión de radio»

«El equipo del Ministerio del Interior se constituyó en sesión permanente nada

mas enterarnos de la noticia a través de la radio, cuya retransmisión estábamos

siguiendo atentamente todos los altos cargos.

Tengo que decir que nuestra tarea no ha sido nada fácil, ya que se trataba de

una intervención que

abarcaba desde el posible peligro físico que significaba para todos los

componentes de la Cámara hasta la tentación de matar. Creo que el equipo de

Gobernación, comandado por Francisco Laina y por Sánchez Harguindey, tuvo una

actitud muy serena y se tuvo un concepto muy claro de lo que debe ser la defensa

de la institución democrática y parlamentaria. Se tuvo un constante contacto con

todas las provincias.

En ocasiones con algún responsable de provincias se tuvo una actitud muy firme

y decidida, y yo creo que todo esto ha culminado gracias, sobre todo, al mensaje

del Rey.»

A la pregunta de cuál era la postura de los integrantes de la. Junta ante las

pretensiones de los asaltantes, el señor Gallo manifestó que, por supuesto, era

la de no ceder en ningún momento. En cuanto al momento más grave desde que

comenzó el asalto, manifestó que «dentro del Parlamento no tenían noticia

ninguna de lo que sucedía en el exterior. Cuando sonaron los tiros fue un

momento dramático porque prácticamente el interior del Parlamento quedó

incomunicado con el resto del país. Fue un momento realmente grave y dramático».

—¿Ni siquera la Junta, que era el Gobierno provisional, tenía ninguna forma de

acceso a lo que estaba ocurriendo en el Congreso?

—En las primeras horas, ninguna. Después, quizá algún periodista que salía y

entraba fue el único contacto, pero luego las noticias que desde dentro surgían,

como cuando se avisó que al presidente del Gobierno en funciones, al general

Gutiérrez Mellado, a Santiago Carrillo y a Rodríguez Sahagún se les había

separado y se les había incomunicado en despachos,

también fue un momento muy grave y muy tenso para todos nosotros, porque

ignorábamos lo que con ellos se quería hacer.

—Los contactos con el Rey, ¿cómo han sido?

—Han sido continuos. El Rey ha estado informado continuamente de lo que sucedía

a través del hilo de su casa, y también ha sido verdaderamente ejemplar la

actuación de la Dirección General de la Guardia Civil y la InsCección de la

Policía Nacional y la Dirección de la Policía. Todos han estado atentos y creo

que ha sido una operación que puede ser modélica en una situación tan dramática

como ha sido ésta.

—¿En estos momentos se puede saber cuál era el respaldo con el que contaba

Tejero, cuántas fuerzas eran o qué unidades le apoyaban? .

—Nosotros creemos que gran parte de los componentes de la Guardia Civil entraron

engañados.

—El general Miláns del Bosch, ¿se ha determinado si estaba detrás o si era un

invento de Tejero?

—Yo creo que el teniente coronel Tejero usó en vano muchos nombres.

—Sí, porque_ incluso parece ser que llego a decir que había actuado en nombre

del Rey...

—Sí, efectivamente. Por eso digo que creo que usó en vano muchos nombres.

—¿Los servicios de información policial tenían alguna noticia? ¿Habían.detectado

algo días atrás de movimientos de tropas?

—No habían detectado nada, y además puedo afirmar que los guardias civiles que

secundaron el llamamiento del teniente coronel Tejero eran gente de talleres; no

eran de calle ni de acción.

Eran personas de clase pasiva dentro del organigrama de la Guardia Civil.

—¿Ni siquiera los servicios de información de la Guardia Civil habían detectado

nada raro?

—Nada. Se hubiesen tomado las posiciones adecuadas. Aseguro que gran parte de

los guardias civiles llegaron allí totalmente engañados. Y luego lo ha

demostrado su salida masiva del palacio del Congreso.

—¿Cree que la operación realizada por Tejero ha sido precipitada?

—Sí, ha sido muy precipitada.

—¿El teniente coronel Tejero no manda las fuerzas de Tráfico que han

intervenido?

—No. No las manda. Ha habido fuerzas de Tráfico y otras. Yo creo que ha sido un

engaño que ha hecho a algunos pobres com-

ponentes del benemérito Cuerpo.

—¿Entre los que han entrado allí no había ningún policía del Cuerpo Superior?

—Ninguno. Se puede desmentir rotundamente. Eso ha sido un infundio.

—Se hablaba de que el de la zamarra era uno de los cinco detenidos por el «caso

Arregui»...

—Ese ha sido un infundio.

—Después, cuando han llegado el comisario Ballesteros y Fernández Dopico, ha

sido ya porque se han enterado de las noticias, que tampoco tienen nada que ver,

por supuesto, en el tema, ¿no?

—Ballesteros y Dopico, como todo el equipo del Ministerio del Interior, desde

ayer, a las seis de la tarde, hemos estado sin movernos de las dependencias del

Ministerio.

—La noticia al Ministerio, ¿cómo llegó?

—Por radio. Estábamos escuchando la radio. Desde el director de la Seguridad del

Estado al subsecretario, estábamos escuchando la radio.

—Ningún coche-patrulla ni nadie detectó...

—Estábamos escuchando la radio. Además ha sido muy positiva la transmisión por

radio en directo porque esto ha evitado que luego hubiese deformaciones´ y

malformaciones en la calle.

La gente supo lo que era inicialmente. Luego hubo, por supuesto, un período

oscuro en el que no sabíamos si había habido muertos en la Cámara, pero desde

ese momento la- gente supo aquello que había ocurrido allí.

—¿La Junta en todo momento ha conservado la calma y ha tenido plenos poderes del

Rey para actuar?

—Plenos poderes del Rey. Además, la Junta de Mandos Militares, que ha tenido un

comportamiento-modélico y sereno, ha respaldado en todo momento también lo que

esta comisión ha hecho, y repito que ha sido decisivo el mensaje de Su Majestad

el Rey.

—¿Excepto en Valencia, no ha habido toque de queda en ninguna otra provincia?.

—Que sepamos, no. Puede haber existido alerta o temer de algún suceso

imprevisto, pero no tiene importancia.

—En los primeros .momentos, en las Cortes, se hablaba de que el capitán general

de Valladolid estaba pensando también decretar algún estado de sitio.

—Que nosotros aquí hayamos sabido, no ha habido ningún movimiento. Al menos, que

a nosotros, desde nuestra óptica civil, nos haya extrañado.

—¿En el País Vasco tampoco ha habido nada anormal?

—Una serenidad total, y en el País Catalán, y lo digo porque soy catalán y lo

digo con orgullo, ha sido también ejemplar el comportamiento.

—¿Qué va a pasar con Tejero y con estos guardias civiles?

—Están «sub judice» bajo la autoridad militar.

—¿Dónde han sido trasladados?

—No lo sé. Sé que están a disposición de la autoridad militar, pero no lo sé.

Jesús DUVA MILÁN

 

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