Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
 Aumenta la tirantez Tarradellas - parlamentarios. 
 Alternativa catalana al proyecto de mancomunidad del Gobierno     
 
 Informaciones.    22/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

AUMENTA LA TIRANTEZ TARRADELLAS-PARLAMENTARIOS

Alternativa catalana al proyecto de mancomunidad del Gobierno

Por Enrique SOPENA

BARCELONA, 22.

LA alternativa .catalana al proyecto de mancomunidad-diseñado por el Ministerio del Interior está ya a

punto. Tras una larga reunión celebrada el miércoles por la noche, los tres textos correspondientes al

Partido Socialista, Convergencia Democrática y Partido Socialista Unificado de Cataluña fueron

refundidos en uno solo.

Partiendo de que sea abolido el decreto-ley de abril de 1938, por el que el general Franco derogó el

Estatuto de 1932, el estudio de los parlamentarios catalanes se ciñe a las posibilidades que,- a su juicio,

encierra ia vigente ley de Bases de Régimen Local. De acuerdo con la base primera, artículo tercero de la

misma, la propuesta catalana entiende que cabe crear un ente cuyas dimensiones territoriales abarquen lo

que son ahora las cuatro provincias catalanas, capa?; de asumir el autogobierno de Cataluña en aquellas

competencias —algunas de ámbito- estatal,, otras ya reguladas para las actuales Diputaciones

Provinciales— que, en el futuro, un Estatuto, que habrá de ser redactado aquí y aprobado posteriormente

en las Cortes, señala. Este ente recibiría la denominación clásica de Generalidad de Cataluña y,

provisionalmente —en tanto no se discuta u apruebe el Estatuto—, funcionaría bajo una presidencia (a

ocupar por el actual presidente, señor Tarradellas), un Consejo ejecutivo (especie de Gobierno a nivel

catalán) y una diputación provisional (equivalente al Parlamento de Cataluña y que estaría compuesto por

los parlamentarios elegí dos en los comicios del 15 de junio). Esa «diputación» recibiría el encargo de

poner en marcha el proyecto de Estatuto, tras el cual se celebrarían elecciones específicas al ya

Parlamento de Cataluña.

Todo este, proceso recuerda sustanciales aspectos del que ´se desarrolló desde abril de 1931 hasta finales

de 1932, período en el cual sólo existió la Generalidad p r o v isional, presidida por don F r a c e s c

Macià, la cual sentó las bases del Estatuto de 1932, regulador de la autonomía catalana. Ahora, las líneas

maestras se inspiran .también en aquel estatuto, en cumplimiento del .mandato popular, según el :

abrumador veredicto de las urnas, con más de un 80 por 100 de votantes que optaron aquí por los partidos

y coaliciones que defendían la recuperación de los «principios e instituciones del Estatuto de 1932». Por.

supuesto, la fórmula actual se adecúa a la forma monárquica de Estado, que sería la máxima diferencia

respecto a la auto-n o m í a de 1931, conseguida bajo el régimen republicano.

Los juristas parlamentarios eme han estudiado el tema y que, finalmente, han refundido Ios_ tres

proyectos opinan que, si el Gobierno acepta la vía indicada, ello podría alcanzarse mediante un decreto

ministerial —del interior o de Presidencia del Gobierno— o a través de un real decreto-ley que,,

preceptivamente, tendría que ser previamente informado por la comisión .de urgencia de las Cortes,

comisión que se constituiría en el plazo de quince días.

El calendario fijado es el siguiente: El viernes día 29 se reunirán en Perpignan los miembros de la

comisión permanente de la asamblea de parlamentarios con el presidente de la- Generalidad, señor

Tarradellas, antes el día 26, podría celebrarse sesión de la permanente por la mañana, y sesión plenària

por la tarde, por fin, el texto —que teóricamente podría ser modificado en cada una de estas reuniones,

aunque ello es, fin la práctica, imposible, dada la correlación de fuerzas en el seno de la asamblea— sería

elevado al ministro del interior, don Rodolfo Martín Villa. Entonces, el Gobierno tendrá la palabra: o

asumirá el proyecto, o comen-z a r à n laboriosas negociaciones entre el Gabinete y la delegación de los

parlamentarios catalanes (señores Tarradellas, Benet, Pujol, Sentís, Triginer, Reventos y Gutiérrez Díaz,

conjuntamente o por separado)

Al parecer, uno de los problemas subyacentes radica en la propia dinámica interna de la política catalana:

aumentan las tiranteces entre el señor Tarradellas y deterja i n a d os parlamentarios, el primero, se

afirma, está receloso de. perder protagonismo en un proceso que, después de su viaje espectacular a

Madrid, no acaba de controlar; los segundos, se añade, son conscientes de la fuerza que les otorgan los

votos y aceptan al presidente en un papel moderador y simbólico.

 

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