Autor: SENY NOU. 
 El retorno de las autonomías (III). 
 El derecho foral y el lenguaje, patrimonio común de Cataluña     
 
 Ya.    22/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

22-VII-77

EL RETORNO DE LAS AUTONOMÍAS (III)

El derecho foral y el lenguaje, patrimonio común de Cataluña

El nacer el Estado español por la unión personal de dos monarcas y en todo caso por una unión política

ínter-pares, no alteró la estructura plural desde el ángulo de la respectiva soberanía, e hizo que estas

estructuras coordinadas, pero distintas, se manifestaran en la diversidad de ordenamientos jurídicos, en la

autonomía de fuentes de derecho, e incluso en el mantenimiento de órganos autónomos. Esta diversidad y

autonomía en lo que a Cataluña se refiere, tenía sus orígenes en la existencia de una mentalidad propia y

definida, presupuesto obligado como óri-g>en de un pueblo con características propias configurativas de

su personalidad. Vicens Vives en su obra "Noticia de Cataluña" señala y adscribe al pueblo catalán -esta

mentalidad como determinativa de su existencia como tal.

Esa mentalidad catalana tuvo su primera manifestación como reacción a otra mentalidad tan extraña como

la del Islam, y su expresión en el siglo VIII con la decisión de los pobladores de las tierras sub-pirenaicas

de someterse voluntariamente a la ¡potestad de Carlo-magno. A partir de esta actitud, que podemos

calificar de pre-catalana es cuando se inicia te, formación de un derecho peculiar que aún tardará en >

llamarse catalán, pero que lo será de facto. La vida y los hechos por ella prodigada preceden a los

nombres, y a su catalogación jurídica que se recogen y elaboran a posteriori.

Nuestro derecho en sus orígenes no surgió bajo el impulso de órganos jurídicos de la Marca Hispánica.

Ha quedado históricamente demostrado que no existió tal Marca como entidad administrativa. Fueron los

condes catalanes enlazados, con conciencia de unidad y bajo gobernantes de un mismo linaje, el

originario del Conflent, quienes sentaron las bases da la tradición jurídica catalana. El transcurso del

tiempo y las vicisitudes históricas formaron el derecho catalán con plena vigencia y arraigo, hasta el

advenimiento de la nueva dinastía borbónica que con el Decreto de Nueva´ Planta intentó destruir un

derecho nacido de la sabiduría de un pueblo, que además de I-ocal, era a la vez europeo y universal. La

prustoa de que poseía éstas cualidades ha sido su supervivencia.

El fruto de la pulimentación durante años de actividad doctrinal y práctica; y principalmente por la fuerza

irresistible de su imperio y permanencia en la mentalidad de los catalanes, ha sido el texto contenido en la

ley de 21 de junio de 1960, relativa a la compilación del Derecho Civil Especial de Cataluña. En ella se

instituye un ´Ordenamiento de continuidad del Derecho catalán, como normativa de vigente observancia,

que recoge el derecho existente anterior a su promulgación, aunque respetando la evolución de las nuevas

circunstancias económicas y sociales del país. La Compilación, y así lo ha reconocido la doctrina del

Tribunal Supremo, no es una ley especial—lo es sólo en cuanto su aplicación se limita a Cataluña y con

relación a las personas que gocen de la regionalidad catalana—, sino el derecho común de los catalanes.

Es por tanto una ley cuya vigencia nace de ella misma. No deriva de la ley de bases del Código Civil

español, ni tampoco de éste mismo Código. La compilación catalana constituye, pues, un ordenamiento

de continuidad con acceso inmediato para regular los actos jurídicos en ella recogidos.

La presencia real de una colectividad catalana integrada dentro del Estado español impone no solamente

respetar la existencia de su derecho, como así lo ha reconocido aquella ley compilatoria, sino también el

respetar y proteger el uso de la lengua, que es vehículo de aquel derecho. El derecho como fenómeno

social es paralelo al lenguaje. Ambos son hechos biológicos, y los dos sé deben a exigencias ineludibles

de la vida catalana como .conglomerado social armonizado y distinguido por las dos primigenias

manifestaciones intelectivas, de su espíritu: Lengua y Derecho^ Cataluña ha registrado siempre en su

evolución histórica él paralelismo existente entre ,ambos valores, los más relevantes de su patrimonio

cultural.

En toda ley se recoge un mandato dirigido a la sociedad. Por ello su lenguaje conductor ha de ser el

correspondiente a la colectividad a que va dirigida. • Nuestro Derecho y nuestra Lengua formans por

tanto, un patrimonio común e indivisible, de los que somos depositarios. Un laborioso trabajo de

depuración y actualización para su salvaguarda ha sido llevad´o a cabo recientemente por el Colegio de

Abogados de Barcelona en la depuración y actualización de la terminología jurídica catalana mediante la

revisión del vocabulario jurídico, y la publicación de Cincuenta Documentos Jurídicos en Catalán, editado

el pasado año 1976, por su Seminario de Documentación Jurídica.

-. Terminemos con una frase del texto dé una sentencia dictada por un ilustrísimo magistrado no catalán

que dijo en junio dé 1965: "que no quebranta . los vínculos de. fidelidad a las instituciones patrias quien

muestra, su preocupación por valores del espíritu cuales son las lenguas y la cultura de sus mayores". Se

dictó en plena oposición gubernativa contra quienes difundían temas culturales en idioma catalán. Desde

entonces se han avanzado algunos pasos.

SENY-NOU

 

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