Golpe de mano de Tarradellas. 
 La Generalidad, por sus fueros     
 
 El Alcázar.    19/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 2. 

LA GENERALIDAD POR SUS FUEROS

El "honorable" Presidente decidió la creación de un Parlamento catalán

DIFÍCILMENTE la ineptitud de un Gobierno puede ponerse con más evidencia de manifiesto:

"extrañados" que regresan; presos que se amotinan; provincias enteras paralizadas por las

huelgas; servicios públicos (pan, Correos, basuras) que no funcionan; moneda en continua

devaluación en los mercados exteriores; capitales que se fugan; incapacidad de crear

confianza en las inversiones; terrorismo que no termina...

La ineptitud e intrínseca debilidad del Gobierno Suárez, ha debido ser valorada en toda su justa

medida por los parlamentarios catalanes que, capitaneados por el "honorable" Tarradellas, han

decidido echarle al Gobierno, y más que al Gobierno, a la nación y pueblo español el

antepenúltimo pulso en la conquista de las "libertades de los países catalanes". El pulso no

estaba previsto en el programa y el respetable se consideró sorprendido: El hecho de que la

Generalidad por su cuenta y riesgo reclamase un Parlamento no había entrado, según parece,

en las conversaciones de la lujosa "surte" parisina. El veterano político de la II República, ha

jugado en esta ocasión con habilidad sus cartas. Supo llevar al presidente al punto de no

retorno y tras ello, asestar un adecuado golpe de mano. No caben muchas alternativas: O el

Gobierno rompe la baraja, o paga la apuesta. La Generalidad llega por sus propios fueros, —y

su propio Boletín Oficial no desmentirá esta aseveración— sin deberle nada a nadie, más que a

sí misma. España, a la que el Gobierno Suárez colocó en almoneda sobre el tapete, pagará la

cuenta. Las cuentas de los responsables de este desbarajuste histórico quizá tarden en ser

pasadas, pero que no lo duden, se pasarán.

 

< Volver