Autor: Sáenz-Díez, Margarita. 
 Aprobada la admisión de los senadores reales. 
 La asamblea de parlamentarios catalanes apoya las gestiones de Tarradellas  :   
 Solamente Heribert Barrera se mostró disconforme con el presidente de la Generalidad. 
 Informaciones.    24/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

24 de agosfo de 1977

La asamblea de parlamentarios catalanes apoya las gestiones de Tarradellas

SOLAMENTE HERÍ BERT BARREBA SE MOSTRÓ DISCONFORME CON EL PRESIDENTE DE

LA GENERALIDAD

BARCELONA, 24 (INFORMACIONES, por.M. S.D.)

LAS pasadas elecciones han traído la libertad. Estamos a punto de conseguir la plena normalización

democrática de Cataluña.» Estas palabras, pronunciadas en el discurso inaugural de don Josep Andreu

Abelló, sintetizan con bastante exactitud el espíritu que animó seis largas horas durante las que se

prolongó la tercera sesión plenària de la Asamblea de Parlamentarios de Cataluña. Cabe destacar que la

solemne reunión se celebró en Lérida entre el entusiasmo popular, con el total respaldo del Ayuntamiento

y de la Diputación, reemprendiéndose así la tradición del Parlamento de Cataluña en la época republicana,

que, para evitar el centralismo barcelonés, desarrollaba periódicamente algunos de sus plenarios en

diversas ciudades del principado. En relación con esta circunstancia, precisamos que antes de empezar la

asamblea varios de sus parlamentarios mantuvieron contados con numerosos partidos leridanos, de modo

que los principals problemas de esa provincia fueron debatidos con los diputados y senadores.

En realidad, la sesión estuvo impregnada de un relativo optimismo en torno a lo que aquí se considera

como un inminente restablecimiento de la Generalidad provisional. Saliendo una vez más al paso de los

constantes rumores que apuntan a supuestas disensiones entre los parlamentarios y el presidente

Tarradellas, en el transcurso de la reunión de ayer los portavoces de los partidos integrados en el abanico

parlamentario tuvieron especial interés en recalcar de nuevo su acuerdo tanto con las gestiones realizadas

por don Josep Tarradellas, como con el contenido de las peticiones mininas catalanas respecto al

contenido político de la Generalidad. Así, quedó patente la necesidad de que la Generalidad provisional

disponga de los siguientes elementos básicos:

1) Presidencia a cargo de don Josep Tarradellas.

2) Consell provisional o Gobierno provisional, reflejo de los resultados del pasado 15 de junio.

3) Asamblea o parlamento provisional formada por los senadores y diputados elegidos en los comicios

generales. Como se sabe, este último punto, como hemos indicado repetidamente, parece ser la cuestión

de mayor fricción entre el Gobierno, escasamente partidario de reconocer una cámara dominada por la

izquierda y los representantes catalanes deseosos de restaurar la Generalidad de 1932 y de que les sea

reconocida su dimensión parlamentaria en Cataluña. «Nos han de dar una satis-fación a Cataluña —

subrayó don José Andreu Abelló— y esta satisfáción a Cataluña pasa por la derogación del decreto-ley

del 5 de abril de 1938 por el que el general Franco abolía el estatuto de autonomía. Nuestra voz llega-

rá hoy al Rey con respeto, con serenidad, pero con firmeza. Queremos un estatuto con las facultades de

1932 y con las adecuaciones socieeonómicas necesarias a 1977.»

H u ta o unanimidad cuando los portavoces de cada uno de los partidos se refirieron al tema clave de la

sesión. No obstante se dieron matizados puntos de vista según las distintas ópticas políticas. Don Ramón

Trías Fargas llegó a manifestar que aquellos que propongan pretendidos des-acuerdos entre el señor

Tarradellas y los parlamentarios son, a su juicio, traidores a Cataluña. Don Heribert Barrera, de Esquerra

Republicana, acentuó, como es habitual en él, el protagonismo del presidente de la Generalidad. Ello

motivó una réplica del diputado comunista señor Solé Tura, quien evocó a su vez el protagonismo popular

ex-presado en las pasadas elecciones. Asimismo, tanto el aludido diputado como el socialista don

Eduardo Martin resaltaron el futuro papel preeminente que habrá de tener el parlamento de Cataluña, al

que de algún modo deberá supeditarse la presidencia de la Generalidad. Don Laureano López Rodó, por

su parte, en la nueva polémica intervención, en medio de la desaprobación de los que llenaban el edificio

de la «seu vella», leyó unas declaraciones del señor Tarradellas a INFORMACIONES. En las cuales basó

su acusación al presidente en torno al Instituto el todavía exiliado en Saint Martin-le-Beau. Curiosamente

el único representante parlamentario de Alianza Popular se mostró de acuerdo con el comunista señor

Solé Tura a la hora de valorar el protagonismo de las urnas. Tras que el presidente provisional de la

asamblea, señor Andreu Abelló, hubiera rogado al público silencio, «pues en una democracia todos deben

respetar las opiniones de los demás», el ex ministro de Franco y Carrero vino a decir que la recuperación

de la Generalidad se le achacaba fundamentalmente a las pasadas elecciones. Tuvieron que ser los

diputados del centro-izquierda Boca Junyent y Verde Aldea quienes puntualizaron al señor López Rodó.

Ambos haciendo honor a la verdad, recordaron que los resultados de los comicios vinieron a culminar un

largo proceso de cuarenta años de lucha, resistencia y clandestinidad protagonizado por buena parte del

pueblo catalán. No faltaron en estas intervenciones determinadas alusiones a la trayectoria política del

señor López Rodó. Al respecto, basta recordar que el ex ministro, ahora ardoroso defensor de la

autonomía y de la Generalidad, se había mostrado, por ejemplo, en una rueda de Prensa celebrada en el

hotel Presidente, sensiblemente reticente hacía tales conceptos, llegando a afirmar que «pedir la

generalidad era pedir la colectivización».

Aparte de estas escaramuzas parlamentarias y después de haber prevalecido la unanimidad, se pasó a otro

punto del orden del día.

La Unión de Centro Democrático, a través de don Carlos Sentís y de don Emilio Casals, propuso la

incorporación a la asamblea de los senadores de designación real, señores Socías Humbert Martín de Ri-

quer, Maurici Serrahima y Ribera Rovira. Ello provocó un debate cuya síntesis podría ser que la

propuesta contó con el apoyo decidido del P.S.U.C., Pacto Democrático (Pujol-Trías-Verde), Unión de

Centro (democristiano), Alianza Popular y Esquerra Republicana.

El señor Barrera, por ejemplo, se definió republicano, pero manifestó que aceptaba la designación

senatorial del Rey. En cambio, mantuvieron una postura distinta, aunque ambigua, los parlamentarios de

la coalición socialista (P.S.C.-P.S.O.E.), quienes se abstuvieron a la hora de votar. Finalmente, la

propuesta fue aprobada con 35 votos a favor y 23 abstenciones.

Así, de nuevo se produjo en la Asamblea de Parlamentarios un triunfo de la U.C.D. y una derrota de los

socialistas, empeñados en posiciones solitarias frente al resto de los partidos, tras una convocatoria formal

para que se inicie una campaña en favor de la amnistía total, la legalización de todos los partidos y una

concentración masiva el próximo 11 de septiembre, Día Nacional de Cataluña, finalizó esta sesión, que

los más optimistas consideran como la última de la Asamblea, ya que si el calendario se cumple, la

próxima reunión deberá hacerse bajo la fórmula de] parlamento provisional de Cataluña.

 

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